viernes, 3 de enero de 2025

¿Por qué más he de alabar a Jehová?

Porque la aflicción del afligido no menospreció: “Es hermoso saber que tu aflicción y tu dolor, jamás menosprecia nuestro Dios y Señor.”—afirmó Secundiano con mucho entusiasmo. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo estas palabras, levantando su ánimo: “Es importante saber con convicción, que Jehová te oye siempre, y más cuando estás en aflicción de tu corazón” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Cuando estás en aflicción, Dios oye tu oración”; 30-12-2024. 

Cuando pasamos por duros y aflictivos momentos, y por supuesto, hemos orado y orado; muchas veces podemos pensar que Dios no nos ha escuchado. El problema está que nosotros ya queremos de tal aflicción salir, y por tanto, llegamos a sospechar que nuestra petición no ha sido atendida por el Señor. Y no es así, Jehová no menosprecia nuestra aflicción, ni esconde su rostro a nuestro clamor. Él sabe el momento exacto en que debe de actuar, pues su contestación ya fue dada, desde el momento mismo de nuestra oración. “Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido, Ni de él escondió su rostro; Sino que cuando clamó a él, le oyó.” Sal.22:24.

Padre, respondes siempre a mi súplica, a mi petición, y aún más cuando estoy en aflicción. Mas sé que respondes en tu tiempo, porque sabes lo que a me conviene, me forma, me hace más fuerte, más unido a Ti. Y yo puedo ver tu respuesta y es: ¡Excelsa! Grande eres Jehová, y bueno conmigo, te alabaré porque estoy eternamente agradecido contigo. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

jueves, 2 de enero de 2025

¿Qué deben de hacer los que temen a Jehová?

Alabarle: “Es mi grito en medio de la congregación: Los que teméis a Jehová adoren y glorifiquen al Señor. Todos los descendientes de Jacob y Abraham, todos los que pertenece al Israel espiritual.”—confesó Decaulión con mucho fervor. Su maestro, el sabio Gaudencio, le habló estas palabras con amor: “Hay gran gozo y devoción, cuando adoras a Jehová con la congregación” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Los que temen al Señor, adoren con devoción”; 29-12-2024.

El rey David era un músico y compositor, adorador de Jehová el Señor. Su adoración por supuesto, estaba basada en sus composiciones. Los salmos que escribió y cantó, reflejaban lo que Dios había hecho por Él y, por el pueblo de Israel. Describen y resaltan las virtudes de Jehová, sus hechos maravillosos, su amor, misericordia, gracia y verdad. Su poder, y lo que es capaz de hacer contra aquellos que lo aborrecen. Y, el bien que derrama por aquellos que le aman. “Los que teméis a Jehová, alabadle; Glorificadle, descendencia toda de Jacob, Y temedle vosotros, descendencia toda de Israel.” Sal.22:23.

Padre, me encanta alabarte, qué hermoso es decirle a tu pueblo, a tus hijos: ¡Glorificarle!, ¡Adorarle!; porque Tú eres Dios, bueno con nosotros Dios vivo y Eterno, por los siglos de los siglos. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

martes, 31 de diciembre de 2024

¿Con quiénes te alabaré y tu nombre anunciaré?

Con mis hermanos y en la congregación: “Rememoro todo lo que Dios por mí ha hecho, cómo Él ha sido conmigo tan bueno. Me ha librado de todo peligro que me ha puesto el enemigo. Cuando lo he necesitado, ahí ha estado conmigo su mano. Por eso en la congregación, con mis hermanos: ¡con salmos he de alabarlo! —casi gritó Eustracio contento. Su maestro, el sabio Gaudencio, le habló sincero: “Anuncia su nombre en la congregación, adóralo con todo tu corazón.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Oh Jehová te anunciaré, en medio de la congregación te alabaré”; 28-12-2024.

La adoración y la alabanza a Jehová Dios, no es un simple canto que debo seguir porque todos están adorando. Es un acto consciente de agradecimiento porque Él ha sido bueno y me ha librado de todo mal, me ha guiado por caminos de paz, me ha provisto de su amor, misericordia y verdad. Me ha dado provisión y protección y sobre todo, un propósito, un llamado, un servicio en su reino. “Anunciaré tu nombre a mis hermanos; En medio de la congregación te alabaré.” Sal.22:22.

Padre me has librado de todo mal, me has provisto con tu amor, misericordia y verdad. Me has dado de tu provisión y bondad; anunciaré tu nombre y te alabaré en medio de mis hermanos, te adoraré en la congregación de los santos. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

¿Qué a Dios le pido, cuando estoy rodeado de enemigos?

Sálvame de la boca del león: “Me enfrenté a un enemigo, que tenía fuerza y poder, era además feroz y destructivo. También no actuaba solo, tenía otros aliados que eran imponentes y peligrosos. Poderes espirituales malignos que forjaron situaciones de horror y espanto, que sólo Dios, de ahí, puede sacarte a salvo.”—explicó Gualterio con mucho esmero. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo con mucho acierto: “Te salvó de la boca del león, Jehová, el único y verdadero Dios” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios, sálvame de la boca del León”; 27-12-2024.

El rey David clama aquí para recibir el rescate de Jehová, de seres y fuerzas que a toda vista son aparentemente invencibles (el león y los cuernos del búfalo). Y esto nos enseña lo que interiormente sabemos: Dios nos rescata y salva incluso de amenazas mucho más grandes. Pero lo más importante, esta victoria se forja primeramente a lo interno. Cuando no logra el enemigo dañarte. “Sálvame de la boca del león, Y líbrame de los cuernos de los búfalos.” Sal.22:21.

Padre, esta súplica en Cristo y su más duro momento, la respondiste cuando Él venció al pecado y la muerte, con su propia muerte. Cuando resucitó con poder y gloria vemos tu intervención y su justa victoria. Fue además exaltado a lo sumo como hombre, y le diste un nombre sobre todo nombre. Tú nos rescatas aún de las situaciones más extremas, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

lunes, 30 de diciembre de 2024

¿Qué solicito a Dios con calma?

Libra de la espada mi alma: “En esos turbulentos momentos, de mi pecho sale una voz que exclama: “Libra de la espada mi alma”. Sálvame de aquellos que se volvieron mis enemigos por derecho, líbrame de esos que se convirtieron como perros. Porque me persiguen, me atacan sin piedad, mi vida quieren truncar.”—exclamó Decaulión con lacerante dolor. Su maestro, el sabio Gaudencio, le comunicó estas palabras de amor: “Te libre Jehová de ese terrible mal” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Mi corazón te exclama: libra de espada mi alma”; 26-12-2024. 

Los perros siguen tus huellas, con el olfato pueden seguirte el rastro. Te acosan, te ladran, te amenazan. En grupo te atacan, tu carne desgarran con sus filosas fauces. Puede destrozarte y matarte. Ese es el poder que ellos tienen. El enemigo puede usarlo a ellos o bien, usar armas contra ti. Este verso pide que seas libre de la espada enemiga y del poder de perro que te persigue. “Libra de la espada mi alma, Del poder del perro mi vida.” Sal.22:20.

Padre, libra mi ser de todo ataque enemigo que usar armas contra mí quiera. También guárdame y libérame del poder de los perros enemigos que quieran afectarme. Porque sé que Tú los destruirás y de ellos mi alma y mi cuerpo librarás, Padre Celestial. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

domingo, 29 de diciembre de 2024

¿Qué le suplico yo cuando estoy en esa extrema situación?

Apresúrate a socorrerme oh Dios: “Mas cuando yo estoy en similar situación, sólo tengo una súplica para mi Dios: “Socórreme Señor”. Además, le solícito que me resguarde y que no tarde en salvarme. —testificó Laurencio con determinación. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo con emoción: “Haces muy bien en invocar ayuda a nuestro Dios”. Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “No te alejes Dios, apresúrate en socorrerme”; 26-12-2024.

¿Quién no ha pasado por esas turbulentas pruebas, que por el sufrimiento parecen ser eternas? Por eso, al invocar a Jehová y solicitarle su cercanía, su presencia (aunque sabemos que siempre con nosotros está); y sobre todo, que sea mi fortaleza y que se apresure para salvarme, es la mejor petición que podamos pedirle. De hecho, hasta nuestro Señor Jesucristo hizo esa misma soliciutd durante su momento más álgido y difícil. “Mas tú, Jehová, no te alejes; Fortaleza mía, apresúrate a socorrerme.” Sal.22:19.

Padre, cuando estoy en esos momentos angustiosos y difíciles, amado Rey, no le alejes de mí. Sé mi fortaleza para esperarte a Ti con tranquilidad y paciencia. Y eso sí, apresúrate en socorrerme, rescatarme y salvarme de esa afectación. Y dame la victoria total en Cristo Jesús, nuestro Señor. Amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

sábado, 28 de diciembre de 2024

¿Qué hizo el enemigo?

Repartieron entre sí mis vestidos: “Me despojaron de mi elegante vestimenta, todos querían ponérsela. Fueron tan terribles mis enemigos, que entre ellos se rifaron mis vestidos. Me dejaron prácticamente desnudo y así me golpeaban duro. Dios fue bueno conmigo, porque ante mi súplica, me liberó de esa terrible tortura.”—confesó Esculapio a su maestro, siendo con él muy honesto. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo presto: “Qué bajos habrían de haber sido tus enemigos, que hasta se repartieron y apostaron tus vestidos” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Llegaron al extremo mis enemigos, que rifaron mis vestidos”; 25-12-2024.

¿Ha tocado a algunos seres humanos vivir semejante situación tan dura y angustiosa? Claro que sí, y muchísimas veces a lo largo de la historia. Pero una cosa es más que segura: Nuestro Señor Jesucristo experimentó esa misma humillación. Le quitaron sus vestiduras dejándolo desnudo para humillarlo y escarnecerlo, para torturarlo y avergonzarlo. Y luego, los soldados romanos sobre sus vestiduras, suerte echaron. “Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes.” Sal.22:18.

Padre, podemos llegar a sufrir humillación, vergüenza y dolor extremos, porque Tú un propósito tienes, que posee recompensa eterna. Por eso tu amado Hijo Jesucristo, fue exaltado por Ti a lo sumo, porque sufrió y superó tal situación en obediencia a Ti. Lo alabamos en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.