¿Qué debo de
sacrificarle realmente?
Alabanza: “Por eso lo que realmente debemos de ofrecer en sacrificio al Señor, es la alabanza y pagar nuestros votos a Dios. Y cuando le invoquemos en los difíciles momentos, nos librará de nuestros enemigos, y honraremos al Dios de todo portento.”—explicó Eurasio con solemnidad. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo ahí nomás: “Aun la alabanza es de Él, porque la merece nuestro Dios fiel.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Sacrifica a Dios alabanza y te librará de toda asechanza”; 09-02-2026.
Todo, absolutamente todo es de Jehová Dios. ¿Qué podemos ofrecerle si todo es de Él? Por tanto, no es por lo que le ofrezcamos que Él estará dispuesto a ayudarnos. Y nos pide dos cosas: Uno, sacrifiquemos alabanzas a Él. Aunque la adoración y exaltación son en realidad de Él, porque la merece, este es un acto voluntario que podemos ofrecerle de corazón. Y la otra, es cumplir con los votos que nos comprometimos. “Sacrifica a Dios alabanza, Y paga tus votos al Altísimo; E invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás.” Sal.50:14-15.
Padre, te sacrifico alabanza cada día y mi corazón
te exalta mi Rey y Dios. Y cuando me he comprometido a darte o hacer algo para
Ti, lo he hecho. Pero
más me gusta darte exaltación y gloria. Ofrecerte esos sacrificios vivos de
alabanza, que son el fruto de mis labios que confiesan tu nombre. En el nombre
de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario