Casi
todas, sino todas, las ataduras y los defectos que tenemos no pueden ser
removidos de nuestro ser sin la ayuda de Dios. Lo hacemos con la lógica humana:
Voy a ir poco a poco alejándome de ese mal. Como nosotros creemos que podemos,
lo intentamos y luego cuando fracasamos nos frustramos. Pero si se lo dejamos al Todopoderoso, oramos
y le pedimos de corazón que nos ayude con ese mal, veremos que de pronto lo
hemos vencido y es agua pasada. De una vez, no poco a poco. “¿Acaso alguna fuente echa por una misma
abertura agua dulce y amarga? Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir
aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y
dulce.” Sgo.3:11-12.
Mostrando entradas con la etiqueta bien decir. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bien decir. Mostrar todas las entradas
lunes, 8 de enero de 2018
En una fuente no sale agua dulce y amarga
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
