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viernes, 20 de septiembre de 2019

Bendígase el nombre tuyo glorioso y alto


¿Cómo debemos de bendecir a nuestro Dios?
Desde la eternidad hasta la eternidad: “Eustaquio, joven sin igual, preguntó al maestro algo inusual: “¿Cómo puedo bendecir al Señor, me refiero cuánto tiempo por favor?”—inquirió con interés. Su maestro, le dijo esto en un dos por tres: “Desde la eternidad hasta la eternidad debe de ser su bendición sin par. Y para ello, además de la alabanza, debes de servirle con prestancia” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La bendición del Señor es eterna en servicio y amor”; 19-09-2019.

Si queremos vivir no sólo en el tiempo, debemos de acercarnos al Dios eterno. Tener con Él una relación basada en el amor en Cristo el Señor. Si vivimos para Dios, con Dios y por Dios, entonces Dios hará posible que vivamos en la eternidad. Cuando le servimos al Dios eterno, sus planes y propósitos son eternos. Cuando le adoramos y bendecimos, esta bendición hacia Él va desde la eternidad hasta la eternidad. “Y dijeron los levitas Jesúa, Cadmiel, Bani, Hasabnías, Serebías, Hodías, Sebanías y Petaías: Levantaos, bendecid a Jehová vuestro Dios desde la eternidad hasta la eternidad; y bendígase el nombre tuyo, glorioso y alto sobre toda bendición y alabanza.” Neh.9:5.

Padre, te bendigo desde la eternidad hasta la eternidad, y esta bendición y alabanza a tu nombre glorioso y alto es sobre toda bendición y alabanza; permíteme seguir en tu senda de amor y servicio de tu Reino eterno; en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón Feliz día en el Señor.

viernes, 19 de abril de 2019

Cual era mi fuerza entonces, tal es ahora


¿Qué debemos de pedirle a Dios al llenarnos de años?
Fuerzas para la guerra espiritual: “Eustaquio se le acercó a su maestro, y le dijo presto: “Maestro, ¿cómo ha hecho para permanecer con fuerzas e inteligencia, a pesar de los muchos años que Dios le ha dado en vivencia?” –le preguntó sinceramente.  El maestro Gaudencio le dijo ciertamente: “A diario mi Dios me da fuerzas y cada día aumenta mi sabiduría. Él es quien su verdad me enseña, quien me guía, quien me da vida a manos llenas.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Fuerzas y sabiduría nos da Dios día a día”; 18-04-2019.

Hoy cumplo los primeros sesenta años de vida. Paso a otra etapa de mi existencia. Normalmente se le llama tercera edad. Cuando la gran mayoría de las personas de mi edad está pensando en retirarse, el Señor me ha llenado de visión y sueños en el crecimiento y desarrollo de su Reino, de ahí que tengo las fuerzas y la inteligencia, como cuando tenía 38, para seguir sirviendo a mi Señor. “Ahora bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras a Moisés, cuando Israel andaba por el desierto; y ahora, he aquí, hoy soy de edad de ochenta y cinco años. Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar.” Jos.14:10-11.

Padre, gracias te doy por estos sesenta años de vida que Tú me has regalado, he aquí Tú me das fuerzas y sabiduría para seguir laborando y produciendo en tu Reino; fuerzas para la guerra espiritual y para construir y edificar en tu nombre Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 8 de abril de 2019

Sobre todo aquello que pusieres tu mano


¿Puede el bienestar material preceder al espiritual?
No, es el bienestar espiritual quien precede al material: “Aureliano dijo muy emocionado: “Primero ahorraré un millón de dólares, eso no está nada mal.  Después de eso me dedicaré al Señor, pues podré tener paz espiritual”—afirmó convencido. El sabio maestro Gaudencio, le dijo casi al oído: “No, no, mi queridísimo Aureliano. Eso está mal colocado. No es primero lo material y después lo espiritual. NO, primero es la bendición de Jehová. Esto hará que alcances la paz; y su bendición te traerá bienestar material” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Sé primero rico espiritualmente y luego materialmente”; 07-04-2019.

Las personas muchas veces confunden la bendición espiritual con la riqueza material. Y eso no es así. Bendición espiritual es aquella que te da el Espíritu Santo para conocer más a Dios y a su Hijo Jesucristo. Para tener una relación más profunda con Él. Cuando obtenemos eso tenemos paz, gozo, fe, bondad, mansedumbre, sabiduría, inteligencia, determinación, justicia, etc. Esta es la bendición espiritual, nacida de la relación con Dios. Esta debe de anteceder a la bendición material. La bendición espiritual me permite estar gozoso, tenga lo material o no lo tenga. Esa es la diferencia. “Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da.” Deu.28:8.

Padre, Tú eres mi verdadera riqueza, mi bien integral. Conociéndote a Ti, a tu Palabra, a tu Creación, lo tengo todo. Tú eres mi riqueza espiritual, material, emocional, mental, sentimental, socioemocional. Que seas mi prioridad y te busque siempre en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

martes, 12 de febrero de 2019

Sino este maná ven nuestros ojos


¿Qué es todo lo que te da el Señor?
Bendición: “Eulalio estaba enojado, por eso tiró el plato que contenía frijoles en crema remojados: “Esto es lo único que tengo para comer, son frijoles con crema, con esto mi cuerpo y alma se seca. Me gustaría poder comer un buen filé, con papas a la francesa; eso sí sería poder comer bien, y no este plato sin fresas”—dijo casi enojado. Su maestro le indicó esto: “Mira muchacho, Dios te manda ese plato, agradece y cómelo con amor, porque quiero decirte que bendición es, todo lo que te manda Dios.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “El maná es bendición de Dios”; 11-02-2019.

Cuando el pueblo de Israel caminaba en el desierto hacia la tierra prometida, Dios le dio maná por alimento. Pero ellos lo menospreciaron, lo vieron como poca cosa, y anhelaron comer pescado o carne roja. Ellos vieron “nada”; confesaron que “nuestra alma se seca”; y Dios los consumió cuando comían codornices. No mires la cantidad de tu salario, ni las condiciones de tu casa, mira que todo eso en manos del Señor, llegará a ser mucho mejor. Mira su bendición y da gracias. “y ahora nuestra alma se seca; pues nada sino este maná ven nuestros ojos.” Núm.11:6.

Padre, gracias por los diversos “manás” que siempre han estado de bendición para nosotros. Hemos visto después los racimos de la tierra prometida, pero antes tu bendición nunca nos faltó. Gracias por nuestro maná, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

jueves, 9 de agosto de 2018

Cuando la bendición cae en pedregales


¿Qué debo hacer para mantener la buena nueva en mi vida?
Quita las piedras de tu corazón, para que llegues a buena tierra: “Gaudencio se encontró con Aurelio, y así le preguntó sin ser tan serio: “Aurelio, dime cómo va tu puesto de co-pastor, ¿Cómo te ha ido con esa bendición del Señor? Recuerdo cómo saltaste de gozo al recibir esa noticia con todo amor. Dijiste: Esta sí es una bendición de Dios” –el joven se quedó estupefacto y así le dijo en el acto: “No le voy a mentir, hace un mes que dimití. Tenían que enviarme a otro lado a prepararme; y yo, tenía otros planes. Además cuando me dijeron de todo el sacrificio que esto implicaba, decidí renunciar, pues eso ya no me gustaba” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Las buenas nuevas en pedregales”; 08-08-2018.

He sido testigo de muchas personas que reciben las buenas nuevas, buenas noticias, sobre trabajos, estudios, relaciones personales, viajes y por supuesto, nuevos ministerios; al comienzo lo hacen con alegría y además te testifican que eso es una bendición de Dios. Pero luego, cuando ven los sacrificios que esto implica, el compromiso que uno tiene forzosamente que llegar a adquirir, se desinflan. La semilla cayó entre pedregales, pero sí tú quitas tus miedos, tus dudas, negligencias y tu displicencia, puedes ver cómo brota el fruto de la bendición de Dios. “Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.” Mt13:5-6.

Padre, Tú nos bendice siempre con buenas nuevas, somos nosotros los que no hacemos fructificar esa semilla de amor. Quita de mí dudas, conflictos internos, incertidumbre y demás pedregales para poder limpiar mi corazón en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

miércoles, 25 de julio de 2018

Jehová ponga en ti paz


¿Qué nos da el Señor cuando nos bendice?
Paz, seguridad, gozo: “Comenzamos a disfrutar, de una paz y serenidad sin igual. Una paz indescriptible, no porque todas las cosas estén bien, sino porque tu alma está apacible. Tengo la plena confianza de que a pesar de que las cosas puedan estar mal, éstas, esperando en Dios completamente se restablecerán. Esa es la bendición de Dios; cuando en su misericordia y amor, pone en nosotros la paz del Señor.”—disertó el maestro Gaudencio ante sus estudiantes, cuando le preguntaron cómo se manifestaba la paz de Dios y cómo ésta actuaba.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La indescriptible paz de Dios”; 24-07-2018.

Dios pone la paz en nosotros y hace resplandecer con tranquilidad nuestro rostro, cuando hemos confiado plenamente en Él. Si Dios es quien sostiene la escalera de caracol de mi vida, sé, que cada peldaño que pise mientras estoy subiendo es bueno, porque está sostenido por la mano bendita de Dios. Él me ha llamado, me ha cubierto con su amor, ha tenido de mí misericordia, por lo tanto subiré tranquilo y en paz, aunque cruja algún peldaño. “Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.” Núm.6:24-26.

Padre, me has dado tu bendición, me has guardado de todo mal. Has hecho resplandecer mi rostro llenándolo de paz y tranquilidad y aun cuando las cosas puedan ir mal, tu misericordia y bondad, me ha dado la paz, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.  

jueves, 7 de junio de 2018

Puño cerrado nunca recibe


¿Además de dar, qué debemos esperar?
Que también recibiremos: “El profesor habló a su clase: “Muchos de nosotros estamos dispuestos a dar, pero no a recibir de los demás. Les digo: eso es orgullo, es vanidad. ¿Y qué si te ofrecen cosas sencillas? Una pequeña ofrenda, un pedazo de pan, una tortilla. Y qué decir de un abrazo, un gracias o una sonrisa franca.  Algunos de nosotros quizás vamos a decirle a los demás, “no gracias”. Porque ¿sabes? Si no te aceptas a ti mismo, no vas a aceptar nada de los otros, y tus excusas serán siempre lo mismo. No dar a los necesitados es pecado, también lo es no recibir de aquellos que te ofrecen algo. Tú recibes bendición cuando das, tú les quitas la bendición cuando le rechazas lo que te quieren dar los demás”—expuso a sus pupilos Gaudencio, el sabio maestro.” Cuentos del Reino; “Preparados para aceptar lo que te dan”. 06-06-2018.

Negarse a recibir de los demás, es un asunto tan común en muchos de nosotros los cristianos. Pensamos que la persona que nos ofrece algo, “ese algo” no lo necesitamos. Con eso demostramos en diversas circunstancias: orgullo, obstinación, falta de sensibilidad y prejuicio irracional. Recuerda este pensamiento: “El puño cerrado, nunca recibe”; y esta alegoría es real y contundente. Puño cerrado implica: agresividad, violencia, intolerancia, prejuicio, etc. La ley es dar y se os dará: “Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.” Lc.6:38.

Padre, destruye todo orgullo, obstinación y prejuicio en mí, que impidan tener la capacidad de recibir. Que siempre tenga en cuenta que Tú bendices al que da, por lo tanto, si me niego a recibir de quien me dé, le estoy quitando la bendición, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

martes, 13 de febrero de 2018

Cada día recibo de Dios sus bendiciones

¿Cuándo obtengo la bendición del Señor?
Cada día:“Quiero un buen trabajo tener y mucho dinero obtener.  Una buena casa y autos del año, una bella esposa y hermosos hijos buenos y sanos.  Eso es obtener de Dios su bendición y su favor.”—se expresó Aurelio sobre qué es la bendición de Dios. Mas Gaudencio así le contestó: “La bendición de Jehová, no está en darte lo material: ¿Quieres un buen trabajo? ¿Has aprendido a llegar temprano, a ser un buen subordinado, a cumplir tus metas y tener los mejores resultados?  ¿Deseas tener dinero a montones? Dime, ¿has adquirido la habilidad de administrar para tu dinero no malgastar, saber proveer para tu hogar? Ahí está la bendición, cuando a diario aprendes algo que te va a llevar a alcanzar y adquirir lo que tú has anhelado” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Cada día debes obtener la bendición para crecer”; 12-02-2018.

No son las cosas materiales nuestra bendición.  El crecimiento a diario, nuestra formación en el conocimiento de Dios, para a diario crecer hacia la imagen del Señor: ¡Esa es la bendición! ¡Así que cada día obtengo de Él sus bendiciones! Debo pues preguntarme: ¿Qué aprendí hoy de Él? ¿Qué nuevo conocimiento, qué nueva revelación, qué nueva promesa adquirí de Él hoy? Porque hoy, hoy, Él me otorga beneficios y favores. ¿Los he recibido y dado gracias?   “Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios el Dios de nuestra salvación. Selah.” Sal.68:19.

Padre, ayúdame a poder meditar a diario en tu Palabra, a adorarte y alabarte cada día, a obtener de Ti ese conocimiento en sabiduría que me permite siempre vencer y encontrar a cada problema y situación una salida en Ti Señor, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 12 de enero de 2018

El alma generosa será prosperada

¿A quién bendice el dar?
Al que da:“Delante de Gaudencio, discutían Eulogia y Eulalio: “Pero si yo te ayudé, te di de mi dinero, para que salieras a flote con tu primogénito”—le espetó Eulalio. “Y yo, por un tiempo te di para que tus compromisos y obligaciones pudieras cumplir”—le respondió la joven Eulogia. La discusión iba en aumento, por eso intervino el sabio Gaudencio: “Cuando sacamos a los otros lo que le hemos ayudado, en un momento de discusión, no trae a nuestros problemas ninguna solución.  Por el contrario, las heridas se abren y los daños más sobresalen. Deben de tener esto en consideración: Si he ayudado a otros, a mí Dios me da su bendición. Yo fui quien se sintió mejor al dar sin esperar nada, y sé que, por esto, mi vida por Dios será prosperada” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Da con generosidad y prosperidad en tu vida verás”; 11-01-2018. 

Una tendencia necia nuestra, es querer siempre ser reconocidos por los demás que he dado y ayudado a algún problema a solventar. Dar, me hace sentir bien a mí.  Me da satisfacción, me gusta, pero también es seguro: Me bendice. Así que, ¿por qué insistir en obtener algún crédito por lo que he aportado? Ya sea con mis hijos, mi esposa, mis amigos, la Iglesia donde asisto, el grupo que pertenezco, la organización donde soy miembro, o la comunidad donde vivo y me muevo. Es mi obligación, y cumplir con ella me da alegría y satisfacción. “El alma generosa será prosperada; Y el que saciare, él también será saciado.” Pr.11:25.

Padre, que mi mano izquierda no sepa lo que di con mi mano derecha.  Ayúdame a poder dar y bendecir con alegría sin esperar reconocimiento y sentirme víctima y frustrado, porque no se me reconoce lo que he dado.  La bendición ha sido mía y de ti ha venido cuando yo he generosamente he dado, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

lunes, 8 de enero de 2018

En una fuente no sale agua dulce y amarga

¿Debo de ir gradualmente dejando las maldiciones y chismes?

Casi todas, sino todas, las ataduras y los defectos que tenemos no pueden ser removidos de nuestro ser sin la ayuda de Dios. Lo hacemos con la lógica humana: Voy a ir poco a poco alejándome de ese mal. Como nosotros creemos que podemos, lo intentamos y luego cuando fracasamos nos frustramos.  Pero si se lo dejamos al Todopoderoso, oramos y le pedimos de corazón que nos ayude con ese mal, veremos que de pronto lo hemos vencido y es agua pasada. De una vez, no poco a poco. “¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y amarga? Hermanos míos, ¿puede acaso la higuera producir aceitunas, o la vid higos? Así también ninguna fuente puede dar agua salada y dulce.” Sgo.3:11-12.

Padre, sé por experiencia que Tú me has arrancado de mi lengua el hecho de maldecir, aún a aquellos que me afectan. Cuando me di cuenta ya no decía malas palabras, ni de mi boca salía maldición, frustración, conmiseración, justificación. Porque en el nombre de Jesús, alcancé esa y muchas otras liberaciones.  Amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.D