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jueves, 23 de mayo de 2019

Para buenas obras


¿Para qué somos hechos y creados en Cristo?
Para hacer buenas obras: “Eustorgia se alegró de que le dieran un ministerio, aunque al Señor, ella y otros no recibieron: “Qué bueno que me hayan tomado en cuenta, voy a trabajar en el ministerio sin cobrarles renta. Voy a demostrarles que puedo echarlo adelante”—se expresó contenta. El maestro Gaudencio le comentó: “Para hacer, primero tenemos que ser. Nosotros somos hechos por Cristo, y luego hacemos, le servimos” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Ser para hacer”; 22-05-2019.

Para hacer mucho, debemos primero de ser mucho. ¿Cómo es eso? Si nosotros no hemos crecido en cuanto a mejorar y manejar las relaciones personales: ser honrados, desinteresados, amorosos, diligentes, íntegros y con dominio propio, el hacer se verá afectado. Para poder llevar una obra en toda su magnitud, debemos primero ser: Ser hijos de Dios, ser hechos y creados en Él. “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” Efe.2:10.

Padre, dame siempre la capacidad de ser cada día más parecido a tu amado Hijo, Jesucristo, para poder llevar adelante tu obra hacia los niveles que Tú mi amado Dios, requieres. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 10 de diciembre de 2018

Para que vean vuestras buenas obras


¿Por qué debe de alumbrar nuestra luz delante de los hombres?
Para que vean nuestras buenas obras y glorifiquen a Dios: “Eulogia se sentía eufórica, pues había recibido al Señor hacía unas cuantas horas. “Definitivamente hay luz en mi vida, veo ahora las cosas distintas—dijo la chica—voy a dedicarme de lleno a seguir la Palabra de Dios leyendo; no me perderé ningún culto, con eso yo estaré a gusto” Su maestro, el sabio Gaudencio, la quedó viendo; suavemente le dijo esto: “Sí que ahora tienes luz, más debes de llevar esas luz a los hombres. Delante de ellos debe de brillar; eso es lo que quería Jesús te lo puedo asegurar. Para exaltar su nombre debes hacer buenas obras a los hombres” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Para exaltar su nombre, buenas obras a los hombres”; 09-12-2018.

Cuando el astro rey sale por el este cada mañana y comienza a mostrar su luz en los cielos, cuyo reflejo llega a todos los contornos de la Tierra, recuerda, así Dios muestra su luz a los hombres; también tú y yo debemos de mostrar esa luz. Mas nuestra luz son las buenas obras. Cada día es una oportunidad para comenzar algo que afecte positivamente a las personas y mejore el mundo es que estamos. Desde dar una sonrisa, un abrazo, un consejo, una oración, compartir la Palabra de Dios; satisfacer una necesidad a alguien, o bien recibir el llamado y trabajar de lleno en la obra de Dios. “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” Mt.5:16.

Padre, permite que mi luz sea vista por los hombres a través de las buenas obras que Tú has preparado de antemano para mí, para que tu nombre sea glorificado y exaltado; en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

jueves, 5 de abril de 2018

Creados en Cristo para buenas obras


¿Por qué debemos de hacer buenas obras?
Porque somos engendrados a imagen de Dios: “Recuerde que la virtud esencial de la grandeza es el servicio. En cierta forma, Dios es el mayor servidor de todos, porque Él siempre está esperando que acudamos a Él para ayudarnos en toda empresa noble. Su fortaleza está siempre a nuestra disposición, pero tenemos que solicitarla de Él a través de nuestro libre albedrío. Es un don gratis, pero tenemos que solicitarlo sinceramente. Una vida de servicio es la vida más hermosa que podemos vivir. Estamos en la tierra para servir a otros. Este es el principio y el fin de nuestro valor real.” Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved; “Meditación del día”; tres de abril.

Hechos por Él y para Él.  Eso somos. Hijos de Él, engendrados en Cristo Jesús por su Santo Espíritu. Salvos por gracia, por medio de la fe, no por obras. Pero salvados de nuestra terrible situación para hacer buenas obras. Porque nuestro Padre es el mayor servidor de todos, el que mayor y más grandes obras hace. Nosotros, somos hechura suya, para andar en las obras que Él nos ha preparado de antemano para estar en ellas. “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” Efesios 2:10.

Qué precioso es Padre, saber que Tú eres el mayor servidor de todos, y como somos hijos tuyos, hemos sido preparados para ser como Tú, servidores. Saber que en mi ADN está el servir a los demás, me da gozo y alegría, porque quiero parecerme a Ti, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón, feliz día en el Señor.

viernes, 2 de marzo de 2018

La soberbia espiritual

¿Un mal que podemos fácilmente practicar?
La soberbia espiritual: “Podemos preguntarnos si, en formas menos obvias pero igualmente destructoras, no somos más propensos de lo que creemos a arranques de soberbia espiritual. Esta clase de autoexamen, si nos aplicarnos diligentemente a hacerlo, podría sernos aun más provechoso. Nada podría aumentar con mayor seguridad la comunicación entre nosotros mismos y con Dios.”  Bill Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; pág.253.

Cuando, en vez de hacer lo bueno en acciones ayudando y sirviendo a nuestro prójimo, nos introducimos en el bajo mundo de las discusiones religiosas, pecamos de soberbia espiritual. Dios no quiere que perdamos el tiempo en vanos altercados teológicos, esto no quiere decir que no debamos discipular, sino que nos concentremos en reflejar a Jesucristo y lo que predicamos, ayudando al necesitado. “Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala; y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.”

Padre, he aprendido que es mejor ayudar al prójimo en su verdadera necesidad con entrega, amor y sacrificio de manera que pueda ver en mí a Jesucristo o a Ti mismo, que discutir vanamente con argumentos teológicos tu Palabra. Que la soberbia espiritual esté fuera de nosotros, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.