Mostrando entradas con la etiqueta soberbia espiritual. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta soberbia espiritual. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de marzo de 2018

Autoengaño; un delantal que nos encanta usar

¿Qué es lo que queremos tapar con “hojas de higuera”
Esos pecados o defectos subyacentes:“Hoy nuestras “hojas de higuera” pueden fabricarse a través de una “soberbia rectitud” que nos puede hacer pensar que somos “buena gente”. O bien, podemos elegir la práctica de un buen principio o valor, que nos sirve para “taparnos”. El mal se llama autoengaño. Inconscientemente lo creamos. Es la careta social, los psicólogos lo llaman “personalidad”, es como el mundo nos conoce, no como realmente somos. Cuando nos “tapamos” con el uso de una buena virtud, nos sentimos con “el valor moral” de poder criticar, juzgar y destruir a otros que no practiquen nuestro valor. La “soberbia rectitud moral”, puede servirnos de “tapete” de defectos como: envidia, arrogancia, miedo, displicencia, procrastinación, chisme, mentira, etc. Normalmente lo hacemos cuando nos han descubierto desnudos, porque hemos fallado totalmente—disertó Gaudencio en una de sus clases” Cuentos del Reino, Daniel Aragón; “Autoengaño: un delantal con el que nos queremos tapar”; 09-03-2018. 

“Además, el engaño a otros casi siempre tiene sus raíces en el engaño de nosotros mismos”, nos dice Bill Wilson en su libro, “El Lenguaje del Corazón” (pág.260-261).  Muchas veces las buenas palabras, unidas a una buena actitud, no reflejan lo que realmente somos internamente. Por ello, necesitamos realizarnos una honesta retro, y profunda introspección. Que no nos cause miedo realizar esto, así sabremos que, aunque queramos taparnos con nuestras hojas de higuera, siempre estaremos desnudos delante de Dios, los hombres y nosotros mismos. “Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales” Gén.3:7.

Padre, Tú perfectamente sabes cuándo fallamos aun internamente. Delante de Ti, no vale el querer “taparnos”, con excusas, con actitudes, con argumentos o con valores. Delante de Ti, todos estamos desnudos. Que sea la honesta declaración de mi mal delante de Ti y los demás, la que sobresalga y no mi delantal, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

viernes, 2 de marzo de 2018

La soberbia espiritual

¿Un mal que podemos fácilmente practicar?
La soberbia espiritual: “Podemos preguntarnos si, en formas menos obvias pero igualmente destructoras, no somos más propensos de lo que creemos a arranques de soberbia espiritual. Esta clase de autoexamen, si nos aplicarnos diligentemente a hacerlo, podría sernos aun más provechoso. Nada podría aumentar con mayor seguridad la comunicación entre nosotros mismos y con Dios.”  Bill Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; pág.253.

Cuando, en vez de hacer lo bueno en acciones ayudando y sirviendo a nuestro prójimo, nos introducimos en el bajo mundo de las discusiones religiosas, pecamos de soberbia espiritual. Dios no quiere que perdamos el tiempo en vanos altercados teológicos, esto no quiere decir que no debamos discipular, sino que nos concentremos en reflejar a Jesucristo y lo que predicamos, ayudando al necesitado. “Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala; y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.”

Padre, he aprendido que es mejor ayudar al prójimo en su verdadera necesidad con entrega, amor y sacrificio de manera que pueda ver en mí a Jesucristo o a Ti mismo, que discutir vanamente con argumentos teológicos tu Palabra. Que la soberbia espiritual esté fuera de nosotros, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.