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miércoles, 21 de noviembre de 2018

La más pequeña de todas las semillas


¿Cómo puedes experimentar los milagros de Dios?
Con calidad de fe: “Eustaquio preguntó acerca de su fe: ¿Cuándo experimento yo calidad de fe mi estimado profesor?” –el maestro quedó pensando un momento, así le dijo al tiempo: “Cuando comienzas a creer que Dios es capaz de todos tus defectos remover. Se necesita calidad de fe para mover montañas, pero también para examinarte la conciencia y saber qué es lo que te daña. Y luego pedirle a tu Dios que, con su ayuda, te ayude a transformarte de manera constante” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Mover montañas es también transformarme”; 20-11-2018.

Pasar de “Concédeme este deseo”; a decir: “Hágase tu voluntad”; cruzar de: “Tengo tantos errores que no puedo cambiar”; a: “Tengo defectos, hago errores; pero puedo cambiar esto haciendo lo bueno donde mal he hecho”; es tan fuerte como mover una montaña de un lugar a otro. Y se necesita la calidad de fe que tiene la semilla de mostaza, quien siendo la más pequeña de las semillas, se convierte en la más grande de las hortalizas y se transforma luego en árbol. Así, experimentamos el cambio transformacional cuando estamos dispuestos a crecer y cambiar. “Otra parábola les refirió, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; mas cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, tal, que vienen las aves del cielo y anidan en sus ramas.” Mt.13:31-32.

Padre, que siempre esté meditando en el uso práctico de tu Palabra en mí; que todo comience con ese examinar mi conciencia, con ese conocerme y pedirte cambiar para tu gloria manifestar en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 26 de enero de 2018

Renovando nuestra manera de pensar

¿Cómo podemos superar nuestros deseos engañosos?
Renovando nuestra manera de pensar: “¿Se puede ser un cristiano de verdad si todavía estoy resentido, si aún no puedo perdonar? Lo peor, es que no puedo ese nivel alcanzar, ¿qué he de hacer para poder de corazón perdonar?” Preguntó Eulalio todo cabizbajo a Gaudencio el sabio. “Para poder de manera diferente actuar, tu mente debes renovar.  Debes de transformar tu manera de pensar, mas ésta no cambia por sí misma, antes tus creencias debes de cambiar.  Por eso en el espíritu de vuestra mente debes de renovarte” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Renovación con el Espíritu del Señor”. 25-01-2018.

Cargamos con los deseos engañosos del viejo hombre: Deshonestos con nosotros mismos y con otros; huimos de las cosas que nos duelen y hieren para no enfrentarlas, guardamos resentimientos y no queremos perdonar, actuamos demasiado sensibles y reaccionamos mal hiriéndonos unos a otros; queremos sólo hacer las cosas interesadamente; odiamos, criticamos, juzgamos, mentimos, traicionamos.  ¿Cómo cambiamos? Sólo es posible renovando nuestra manera de pensar.  Cuando pensamos desde la perspectiva de Dios entonces cambiamos. “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente.” Efe.4:22-23.

Padre, sólo Tú puedes con tu Poder y tu Espíritu, renovar nuestra manera de pensar.  Pero esto es algo que se realiza a través de un cambio espiritual, un cambio en mis creencias conlleva un cambio de pensamiento, un cambio en mi actuar. Renuévame Señor en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

jueves, 10 de agosto de 2017

¿Qué nos debe de bastar del Señor?
Su gracia. “Sufro, porque me doy cuenta que tan sólo he dejado de drogarme.  Pero veo mi vida, la analizo y sé que sólo he practicado el auto-engañarme.  Creía que amaba a mi familia, que me importaba mi trabajo, que yo había cambiado.  Pero luego me doy cuenta que no es así.  Todo lo anterior se ha ido al carajo.  Ahora puedo ver, y me duele así ser.  ¿Dios, qué he de hacer, para que un hombre diferente pueda ser?”—dijo casi llorando Eulalio.  “Deja ya de atormentarte—dijo Gaudencio aconsejándole—debes de aprender a no culparte. Reconocer a Jesucristo como tu Salvador te ha hecho un hombre mucho mejor.  Y ahora, Dios te permite ver esos tus errores que has confesado con audacia.  Tranquilo, descansa en Él; seguro te dirá: Bástate mi gracia”.  Cuentos del Reino; Daniel Aragón, “Bástate mi gracia”; 09-08-2017. 

Muchas veces el enemigo quiere afectarnos y puede atacarnos a través de actitudes de culpabilidad por sentirnos tan pequeños, al llegar a tener conciencia de nuestro escaso avance.  No nos damos cuenta que hay una enorme distancia recorrida al saber que hemos fallado, que hemos errado y que necesitamos avanzar tanto.  Queremos cambios, a nuestra manera.  Pero Dios, quien es el que los produce en nosotros, tiene su tiempo y su forma de hacerlos,  “Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.” 2Cor.12:9.

Padre, muchas gracias porque sólo Tú eres quien abres nuestros ojos para poder vernos hacia dentro y saber que sin Ti nada podemos hacer.  Vernos tan pequeños y tan débiles.  Quisiéramos crecer y llegar a tener la estatura de tu Hijo Jesucristo.  Pero nos haces tener conciencia de nuestra debilidad para que tu poder se perfeccione en ella por tu gracia.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.