Mostrando entradas con la etiqueta Viejo hombre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Viejo hombre. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de enero de 2019

Despojaos del viejo hombre y vestíos del nuevo


¿Qué necesitamos para despojarnos del viejo hombre?
Renovarnos en el espíritu de nuestra mente: “Eustaquio no sabía qué hacer, quería saber cómo podía despojarse del viejo hombre y vestirse del nuevo; de ahí que preguntó con denuedo: “¿Cómo podré hacer morir los deseos de mi carne, para del hombre viejo despojarme?—inquirió encogiéndose de hombros. Su maestro, hombre sabio por cierto, le dijo esto: “Esto nos indica que para vencer al viejo hombre totalmente, debemos de hacerlo desde un acto consciente. Como cuando te vistes, te quitas la ropa sucia, te pones ropa limpia. Y lo haces porque sabes, que limpio evitas enfermedades” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Renovación: espiritual, mental y corporal”; 14-01-2019.

Resentimientos, amargura, rencores, pensamientos negligentes, pereza, desengaños, tristeza, desesperanza, odios, altivez, temores, deseos perversos, depresiones, ansiedades, etc. Realmente las vestiduras del hombre viejo son como una mortaja. Si sigo vistiendo eso más temprano que tarde me enfermo y muero. Ahh, primero, tengo que renovar mi pensamiento, estar consciente que visto todo lo anterior; y todo este vestido me ha causado (y he causado a otros); frustración y dolor. Experimento en Dios el amor, el perdón, el gozo, la alegría, la diligencia, la fe, la confianza, el servicio. Es el nuevo vestido, ahora sí puedo, con la ayuda de Dios, cambiarlo todo. “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.” Efe. 4:22-24.

Padre, te pido esa renovación del espíritu de mi mente, para despojarme de ese viejo hombre una vez y para siempre, y vestirme con tus sagradas túnicas, que es el nuevo hombre en y por Cristo Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 5 de febrero de 2018

Morir para vivir

¿Qué pasa cuando nos rendimos a Cristo y somos muertos en Él?
Ganamos en Él, viviremos en Él: “Es una paradoja hermosa, extraída directamente de la idea Bíblica de "nacer de nuevo" o "en perder la vida para encontrarla. Nos rendimos para ganar, regalamos para mantener, sufrimos para conseguir estar bien, morimos para vivir.” “Compartiendo Experiencia, Fortaleza y Esperanza, pág.156. Nar-Anon FGH, Inc.

Es de las muertes más lentas, la muerte de nuestro viejo yo, de nuestro viejo hombre. A medida que conocemos a Dios, poco a poco vamos entrando en un nuevo estado de conciencia.  Este nuevo estado de conciencia está basado en los preceptos bíblicos del perdón, de confesión de pecados, de humildad, de diligencia, de entrega, de buenas palabras, buen trato, de aceptar lo que no puedo cambiar porque confío en Dios, de servicio, de amor. Cosas, actitudes, y desempeños que no conocíamos. Poco a poco muere el viejo hombre en mí, para dar vida, a una nueva vida en mí. “Palabra fiel es esta: Si somos muertos con él, también viviremos con él;” 2Tim.2:11.

Padre, realmente morir a mí no es tan difícil cuando me conozco con mis defectos y errores. Cuando admito que no puedo cambiarme solo, que te necesito a Ti, porque sin ti Ti nada puedo hacer. Y aceptar tu llamado para caminar a tu lado, morir para vivir en Ti.  En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.


viernes, 26 de enero de 2018

Renovando nuestra manera de pensar

¿Cómo podemos superar nuestros deseos engañosos?
Renovando nuestra manera de pensar: “¿Se puede ser un cristiano de verdad si todavía estoy resentido, si aún no puedo perdonar? Lo peor, es que no puedo ese nivel alcanzar, ¿qué he de hacer para poder de corazón perdonar?” Preguntó Eulalio todo cabizbajo a Gaudencio el sabio. “Para poder de manera diferente actuar, tu mente debes renovar.  Debes de transformar tu manera de pensar, mas ésta no cambia por sí misma, antes tus creencias debes de cambiar.  Por eso en el espíritu de vuestra mente debes de renovarte” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Renovación con el Espíritu del Señor”. 25-01-2018.

Cargamos con los deseos engañosos del viejo hombre: Deshonestos con nosotros mismos y con otros; huimos de las cosas que nos duelen y hieren para no enfrentarlas, guardamos resentimientos y no queremos perdonar, actuamos demasiado sensibles y reaccionamos mal hiriéndonos unos a otros; queremos sólo hacer las cosas interesadamente; odiamos, criticamos, juzgamos, mentimos, traicionamos.  ¿Cómo cambiamos? Sólo es posible renovando nuestra manera de pensar.  Cuando pensamos desde la perspectiva de Dios entonces cambiamos. “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente.” Efe.4:22-23.

Padre, sólo Tú puedes con tu Poder y tu Espíritu, renovar nuestra manera de pensar.  Pero esto es algo que se realiza a través de un cambio espiritual, un cambio en mis creencias conlleva un cambio de pensamiento, un cambio en mi actuar. Renuévame Señor en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 2 de diciembre de 2017

Un inventario de lo que en ti ha hecho el Señor

¿Qué nos anima el Señor?
A despojarnos del viejo hombre con sus hechos: “Es que es sencillo, a veces pienso que no he crecido.  De veras, continuamente me reviso, de manera interna lo hago.  ¿Y qué me he encontrado? Que aún cargo en mí muchos defectos”—dijo un poco angustiado el joven Eustaquio.  Su consejero y amigo, el sabio Gaudencio, así le dijo: “No te angusties por aquellos defectos que aún no te han dejado.  Alégrate por aquellos que ya de ti se alejaron.  Eso significa que tú en Dios vas enrumbado. Poco a poco vas avanzando.  Ya dejarás en su momento, todo lo demás”.  Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dejando de una vez, un defecto a la vez”. 30-11-2017. 

Hay veces no entendemos, que Dios es quien trabaja en nosotros con nuestros defectos.  Todos queremos y anhelamos ser perfectos, pero nos encontramos con que aún estamos de ese estado lejos. Sin embargo, vamos caminando hacia ello.  Haz un inventario de tus antiguos defectos, crea una lista de lo que Dios te ha liberado; “Sí—diría Eustaquio—Dios me ha quitado estas adicciones: fumar, tomar, consumir drogas.  También el miedo, resentimiento, la modorra.  Qué decir de mis complejos: sentirme no amado, abandonado.  ¿Y qué otros pecados? Ser egocéntrico, libre de conflictos internos, de la procrastinación, del aburrimiento, de la soledad, de la envida y los celos.  Del yoquepierdismo y la inseguridad, de la falta de responsabilidad.  De fallar la provisión de mi hogar, de no servir a los demás.  Pero lo más importante, he comenzado a aprender a amar” ¿Ves? Eso es bastante. ¿Y tú? “Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas, de vuestra boca.  No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos” Col.3:8-9.

Padre, Tú te muestras en mí, en la labor que has hecho de irme liberando de cada uno de mis defectos.  Conmigo vas caminando y me vas enseñando.  Aún no soy perfecto, pero sé que de todos mis defectos liberado seré, por el poder que hay en Él; en Cristo Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.