Mostrando entradas con la etiqueta regañar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta regañar. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de mayo de 2017

¿Qué logra la suave respuesta?
Aparta el furor: “Si Al Capone, “Dos Pistolas” Crowley, Dutch Shultz (grandes asesinos de EUA), los hombres y mujeres desesperados tras las rejas de una prisión, no se culpan por nada, ¿qué diremos de las personas con quienes usted, lector, o yo, entramos en contacto?  John Wanamaker, fundador de las tiendas que llevan su nombre, confesó una vez: “hace treinta años he aprendido que es una tontería regañar a los demás.  Bastante tengo con vencer mis propias limitaciones…”  La crítica es inútil porque pone a la otra persona a la defensiva, y por lo común hace que trate de justificarse.  La crítica es peligrosa porque lastima el orgullo, tan precioso de la persona, hiere su sentido de la importancia y despierta su resentimiento”Dale Carnegie, “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas” (1936); pág.10-11.

Lo peor es que creemos que es necesario criticar, reprender y hablar muy fuerte a los demás cuando tenemos la razón, o la justicia está de nuestro lado.  Entonces señalamos, juzgamos y afectamos a los demás.  Si hacemos esto, el resentimiento será el fruto de nuestro proceder.  Mas la palabra amable, positiva y gratificante; es constructiva, es edificante y cambia la actitud en los demás.  “La suave respuesta aparta el furor, mas la palabra hiriente hace subir la ira.”  Pr.15:1. (BLA).

Padre, permítenos ser siempre pro positivos, que de nuestra boca no salgan gritos, ni regaños, ni señalamientos, ni reprehensiones hacia los demás, por el contrario: Que haya en nuestros labios esa palabra que edifica y construye.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.