Mostrando entradas con la etiqueta tinieblas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tinieblas. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de diciembre de 2019

En las tinieblas nacerá tu luz


¿Cuándo nacerá tu luz en las tinieblas?
Cuando dieres tu pan y saciares el alma afligida: “Maestro—dijo emocionado Aureliano—me encontré con este hermoso verso; yo se lo parafraseo, dice más o menos que mi luz la veré en las tinieblas de esta manera, cuando comparta mi pan y al necesitado de sanidad del alma atendiera. ¿Quiere decir que tendré un despertar espiritual haciendo una obra, algo material?”—fue la pregunta con que finalizó el joven Aureliano. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo sereno: “Todo lo espiritual tiene un cauce material, y todo lo material, procede de algo espiritual.”  Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Nace tu luz cuando sirves con solicitud”; 08-12-2019;

La luz del Señor viene a nosotros desde lo alto, cuando nos disponemos a ayudar al prójimo necesitado. Si compartimos de nuestro pan, con quien tiene necesidad. Si nos disponemos a ayudar al alma que está afligida. Podemos ser testigos de cómo puede desaparecer la soledad en alguien, la angustia, el miedo, la falta de dominio propio, la baja autoestima, la depresión, la ansiedad, la obsesión por cualquier sustancia que le cause dependencia; o cualquier otro mal. Cuando ayudamos de una manera solícita, vemos cómo nace nuestra luz y resplandece como al medio día. “y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía.” Is.58:10.

Padre, permíteme siempre poder servir a mi prójimo necesitado, y llevar paz al alma afligida. Dame el poder y el querer para hacerlo, para que Tú seas glorificado en todo y nazca mi luz y sea intensa como al medio día. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Tú eres mi lámpara oh Jehová


¿Quién me alumbrará en mis tinieblas?
Mi Dios: “Eustaquio contaba entusiasmado, cómo algunos campesinos del norte de Nicaragua se alumbraban desde la noche hasta la madrugada, durante su caminar en la montaña. “Es que es tan espesa la estepa, que la luz de la luna no llega. No alumbra nada, por lo tanto ellos tiene que usar muchas quiebraplatas. Ellos le llaman “quiebraplata” a la luciérnaga, y ocupan miles de ellas. La ponen en un vaso de vidrio y así alumbran su camino” –Gaudencio asintió contento, y le dijo esto: “Bello ejemplo del caminar por este mundo, que está lleno de tinieblas, más con mi Dios yo me alumbro.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Lámpara es mi Dios y Señor”; 13-11-2018.

Qué importancia reviste tener una lámpara para saber por dónde andas en este mundo afectado, dañado y caído. Es un mundo que está en tinieblas, y necesitamos la Luz, y esa Luz proviene de una Lámpara especial, que es mi Dios y Señor. Esta Luz me guía, me conduce a diario hacia una Abundancia de Vida; de vida eterna. “Tú eres mi lámpara, oh Jehová; Mi Dios alumbrará mis tinieblas.” 2Sam.22:29.

Padre, Tú eres mi lámpara que alumbra mi vida y mi camino en este mundo afectado y caído. Que siempre me acuerde que Tú eres la Luz de Vida. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 1 de abril de 2018

Venciendo con Dios en toda terrible situación


¿Qué debo de vencer siempre en toda situación?

Cada uno de nosotros es dueño de su propio temor, sufre su propio dolor, es afectado por su propio trauma, vive su propia decepción, experimenta su propia traición, se apega a su propia dependencia, y se enfrenta a su propia terrible situación. Todos, sin excepción. Quizás nos consideramos especiales porque vivimos esos momentos amargos, terribles, angustiantes. Pero no es así. Podemos llorar y conmiserarnos.  Quejarnos de lo mal que en esta vida la pasamos. O bien, llegar a nuestro temor vencer, superar nuestro propio mal, con la ayuda de nuestro Dios y Salvador: “Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.” Sal.23:4.

Padre, mi temor se fue. Con tu Palabra, con tu Ayuda, he podido caminar en esos valles de sombras, en esos momentos de muerte para salir con vida porque Tú has estado ahí, junto a mí. Tu luz ha disipado las tinieblas y tu presencia mi temor, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.