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sábado, 14 de septiembre de 2019

El único Dios verdadero, y a Jesucristo


¿Qué es la vida eterna?
Conocer a Dios: “¿Qué es la vida eterna?—preguntó el maestro Gaudencio a sus discípulos con sigilo. “Es la vida después que morimos”—contestó Eulogia. “Es nunca morir”—dijo alguien por ahí. “Es la vida que pasaremos en el cielo”—comentó Eulalio con verdadero anhelo. Cuando todos vieron que no era nada de lo que dijeron, le preguntaron al maestro. Este dijo muy serio: “La vida eterna, no es el tiempo en el cielo, la vida eterna es conocer totalmente al Dios Eterno.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La vida eterna es conocer al Eterno”; 13-09-2019.

La vida eterna no es un lugar, ni es ser inmortal. La vida eterna es el proceso de conocimiento del mismo Dios Eterno. Conocer a Dios nos da la eternidad, porque para conocer al Eterno, necesitamos de una eternidad. A medida que conocemos a Dios, nos liberamos de las limitaciones de esta vida afectada, y podemos entonces servir en las cosas que son eternas. Esta tarea es de la Iglesia como personas, reconciliar todas las cosas en Cristo, incluyendo por supuesto a otras personas que no conocen a Dios. “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.” Jn.17:3.

Padre, te conozco y te doy a conocer por medio de Jesucristo tu Hijo, nuestro Salvador y Rey. Y se nos permite conocerte por medio de tu Santo Espíritu, quien es quien nos convence y nos permite conocerte. Que cada día te conozca un poco más, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 12 de agosto de 2018

Y ésta es la vida eterna


¿Qué necesito para llegar a ser sano integralmente?
Conocer a Dios: “Y me he dado cuenta que estoy enfermo integralmente. Esto es, corporal, mental y espiritualmente. Tengo enfermedades hereditarias, y otras que vienen durante la vida diaria. Padezco de miedos, temores, angustias y complejos que se expresan todos los días; de tics nerviosos, compulsiones y manías. Soledad, dependencias, adicciones, todo eso está sucediendo en esta realidad. ¿Cómo pues podré sanarme integralmente de tanta enfermedad completamente? –preguntó Eustaquio a su maestro sabiamente. “Mira Eustaquio—le dijo el maestro sabio— ¿sabes qué significa vida eterna?—“quizás no morir jamás” le contestó apenas—sí, pero no te mueres porque estás sano completamente. Por eso no vemos muerte. Mas te digo esto a vos, la vida eterna es conocer a Dios” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La sanidad la obtienes amigo, al conocer a Cristo”; 11-08-2018.

Conocer a Dios por medio de Jesucristo, es la vida eterna. Así que, a medida que entramos en ese contacto consciente con Dios, en esa relación íntima y la vamos profundizando van sucediendo dos cosas: Vamos conociendo a Dios y nos vamos sanando integralmente. Así que nuestro espíritu va sanando primero, luego nuestra mente y después nuestro cuerpo. Sanidad espiritual conlleva una sanidad mental (nueva manera de pensar y de ver la vida); esto trae una sanidad corporal. Así que la meta no es el cielo, la meta es conocer a Dios, al Creador, al Altísimo. Esto lo hacemos a través de una relación con su Hijo Jesucristo, su Palabra y su Santo Espíritu. “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.” Jn.17:3.

Padre, quiero conocerte totalmente, para ello necesito de vida eterna que Tú me das por medio de tu maravilloso Plan a través de Jesucristo y su sacrificio. Pero conocerte es tener una relación contigo, es conocer tu Palabra por medio de tu Santo Espíritu, es conocer a Cristo tu amado Hijo. Quiero conocerte totalmente Señor, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

jueves, 8 de febrero de 2018

Dios ama a los que le aman

¿A quién ama Dios?
A los que le aman, y temprano le buscan: “Dios, entre la multitud, encuentra algunas personas que le siguen, precisamente para estar junto a Él, justamente para morar en su presencia. El anhelo del alma puede verse satisfecho para esas pocas personas. Dejaré que Dios sepa que estoy buscando vivir en su presencia, estar cerca de Él, no tanto en busca de enseñanza o de un mensaje, sino solamente por El. Tal vez el anhelo del alma humana de ser amada por sí misma haya sido tomado de la gran alma divina.” Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved

No es por sus bendiciones, ni tampoco porque con Él vencemos este mundo afectado.  Tampoco porque nuestra vida tiene propósito. O porque por medio de su Hijo Jesucristo nos ha dado Salvación y Vida Eterna. No es porque su Santo Espíritu nos santifica y nos guía, no es por sus dones o por los ministerios en que Él nos pone.  Es su presencia, es su persona, es su ser. Mi Herencia y Vida Eterna es conocerle, mi Porción es Él. Por eso es que en cualquier momento, en cualquier estado, en cualquier situación debemos buscarle.  Seguramente le hallaremos: “Yo amo a los que me aman, Y me hallan los que temprano me buscan.” Pr.8:17.

Padre, te amo.  Te busco en cada momento y situación de mi existencia. De mañana medito en tu Palabra y te anhelo temprano, porque aún no despierto y ya te estoy hablando y saludando.  Y siempre te he hallado, porque Tú estás a mi lado en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

martes, 31 de octubre de 2017

Conozcamos al Pastor

¿Qué es más importante que conocer la Palabra de Dios?
Conocer al autor de esa Palabra: “Un famoso actor de teatro entretenía a los huéspedes…se ofreció a que le pidieran alguna pieza extra, por lo que un tímido sacerdote le preguntó si conocía el Salmo 23.  El actor respondió de inmediato: – “Sí, Padre, lo conozco, y estoy dispuesto a recitarlo con una condición… que después lo recite usted.” El sacerdote se sintió un poco incómodo, pero accedió a la condición. El actor hizo una bellísima interpretación, con una dicción perfecta: “El Señor es mi Pastor, nada me faltará…” Al final, los huéspedes aplaudieron vivamente, elogiando la interpretación. Entonces llegó el turno del sacerdote… este se levantó muy despacio y, tras un momento de silencio, cerró los ojos y recitó lentamente las mismas palabras que momentos antes pronunció el actor…No hubo aplausos, sólo un profundo silencio llenó la sala mientras algunas lágrimas comenzaban a brotar. El actor se mantuvo en silencio unos instantes, después se levantó y dijo: – “Espero que se hayan dado cuenta de lo que ha sucedido aquí esta noche… yo conocía el Salmo, pero el sacerdote conoce al Pastor.”  Autor desconocido, tomado del Internet.

Por supuesto que para conocer a Dios se necesita leer la Palabra de Dios.  Pero una cosa es recitar la Biblia de memoria, y otra cosa es tener una relación con el Señor. Porque si no hay relación íntima con Él, la Palabra tiende a ser como la semilla que es tomada por las aves en el camino.  Así que es importante leer y conocer la Biblia, pero es mucho más importante conocerlo a Él. “para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,”  Efe.1:17.

Padre, anhelamos conocerte y tener una relación cada día más íntima contigo.  Ser testigos de tu amor, salvación y maravillas, en nuestra Judea, nuestra Samaria y hasta en lo último de la tierra.  Conocerte más y más para gloria tuya y nuestra, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.