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viernes, 20 de marzo de 2020

¿Acaso no vuelve a levantarse?

¿Qué pasa cuando una persona cae?
Debería volver a levantarse: “Laurentino así fue que lo dijo: “A pesar de caer y caer siempre en el mismo equivocado camino, no podía levantarme. Es que hacer eso malo era tan fascinante, que sentía que yo no podía volver a restaurarme.  Hasta que conocí a Cristo entonces por Él sí puede darme cuenta del camino equivocado y tuve que volverme para tomar el indicado”—terminó su intervención. El sabio Gaudencio le dijo con emoción: “Sólo con el Señor podrás conocer la verdad de tu vida, y sólo Él te levanta para poder enderezarla” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Sólo con el Señor podrás levantarte si caes”; 19-02-2020.

En este pasaje el Señor está molesto porque su pueblo no se levanta y regresa por el Camino correcto; pero la verdad es que sin la intervención de Dios en nuestras vidas, no podemos distinguir lo malo de lo bueno. Cuando tenemos la guía de su Santo Espíritu Él es quien nos convence de pecado, y por lo tanto, podemos levantarnos. “Jeremías, dile al pueblo: “Esto dice el Señor: »‘Cuando una persona se cae, ¿acaso no vuelve a levantarse? Cuando descubre que está en un camino equivocado, ¿acaso no da la vuelta?” Jer.8:4.

Padre, sólo nos levantamos cuando Tú pones en nuestro corazón tu temor, tu amor y tu misericordia; entonces cuando caemos nos levantamos por la extensión de tu brazo hacia nosotros para asirnos y erguirnos en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 14 de octubre de 2019

Estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme.


¿Qué pasa con el siervo de Dios que cae?
Volverá a estar firme por el Señor: “Pues sí, la verdad que no me explico la conducta y comportamiento de Eulogia, es que definitivamente se comporta como una loca”—se expresó así de su hermana, Eustorgia. El sabio Gaudencio la quedó viendo, y de pronto ya le estaba esto diciendo: “Y Tú, ¿quién eres para juzgar al criado ajeno? Eulogia no es tu sierva, es del Señor, para Él puede estar en pie, o bien caer. Pero Dios para levantarla de nuevo, poderoso es.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “No hay que juzgar al siervo ajeno”; 13-10-2019.

¿Por qué debo de estar juzgando a otros? ¿Por qué he de juzgar a mis hermanos? ¿Acaso es a mí a quien trabajan? No. Ellos no son mis siervos, son del Señor. Así que si ellos fallan, a mí no me fallan, es al Señor. Y si ellos están en alto, no es por mí por quien están en alto, es por su Señor. Lo más bello es que el mismo Cristo ha prometido que aunque estén caídos, Él es poderoso para hacerlos estar firme de nuevo. No los dejará en ese lamentable estado. “¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme.” Rom.14:4.

Padre, que no juzgue a nadie. Bastante tengo conmigo mismo, y como decía el apóstol Pablo, “ni yo mismo me juzgo”. Debo de saber que son tuyos y que Tú eres Poderoso para hacerlos estar en el buen camino, para tu gloria. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

martes, 5 de junio de 2018

Si morimos a nuestro ego


¿Qué pasa si morimos a nuestro ego?
Llevaremos fruto: “En el proceso de aprender a amarme y amar a otros, sin condiciones, entiendo las palabras de San Agustín: “El amor mata lo que fuimos para permitirnos ser lo que no éramos.” Hivoc. Mi reflexión del día.

La transformación, el cambio, que se produce en uno a través del dolor, implica la rendición total del área en que Dios nos quiere transformado.  Para ello, al rendirnos, morimos a esa posición de resistencia, de entronización de nuestro ego. Damos paso en nuestra alma, del “yo” al “Yo Soy”, y en cuando esto sucede, morimos para llevar mucho fruto. “De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto” Jn.12:24.

Padre, gracias te doy por permitirme morir a mi ego en muchos aspectos, sé que aún he de morir en otras áreas, y que Tú con tu poder transformador me cambias hacia tu imagen para que lleve mucho fruto, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.