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miércoles, 5 de junio de 2019

Puso mis pies sobre Peña y enderezó mis pasos


¿Qué hizo el Señor después de sacarme del lodo cenagoso?
Puso mis pies sobre peña y enderezó mis pasos: “Me encontraba atrapada y sin salida; mis pies parecían que sobre lodo se hundían. No podía avanzar en mi vida. Anquilosada por el pecado, me encontraba como metida en un pozo, sin poder salir a ningún lado. Hasta que llegó Jesús a sacarme de ese hoyo, pude ver el sol claro y mi camino sin escollos”—testificó Orquídea. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo con una breve sonrisa: “Es hermoso tu testimonio de verás. Realmente es Cristo quien nos saca de nuestras cisternas. Luego nos lleva a poner nuestro pies sobre Él, sobre la Roca, para enderezar nuestros pasos de la vida loca” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios me sacó del pozo de la desesperación”; 04-06-2019.

Atrapado y sin salida. Como el título de una vieja película nuestras vidas discurrían sin poder casi avanzar hacia los lados, y cuando lo hacíamos sólo era para encontrarnos con los gigantescos muros circulares que impedían la salida de aquel atolladero. ¿Cómo salir de esa trampa mortal? La desesperación te atrapa, la intuición del peligro de muerte inminente se activa y la frustración de saberte impedido de salir por tu cuenta te agobia. ¡Clamas a Dios! Y entonces de pronto, y sin saber casi cómo, te ves fuera de aquel terrible pozo ya sin lodo cenagoso. Tus pies estarán firmes en la Roca que es Cristo y tus pasos serán enderezados para no volver a caer en ese tipo de trampa mortal. “Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.” Sal.40:2.

Padre, gracias por sacarme del pozo de la desesperación en que me encontraba aprisionado. No podía avanzar, siempre mis pies hundidos en el fango. Pero tú me sacaste de ahí para habitar en Ti y enderezar mi camino a seguir; gracias Señor en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 9 de julio de 2017

¿Quién nos saca del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso?
Jesucristo, nuestro Señor: “1. Camino por la calle. Hay un pozo en la vereda. Estoy distraído, pensando en mí, y caigo en él. Me siento perdido, infeliz, incapaz de pedir ayuda. No fue mi culpa, sino de quien cavó ese pozo. Me indigno, me siento desesperado, soy una víctima de la irresponsabilidad de los otros, y quedo mucho tiempo ahí dentro.”  Paulo Coelho, Reflexiones Diarias; “Las cinco actitudes diferentes”; pág.70.

Innumerables son la cantidad de pozos que hay en este mundo para aprisionarte.  Como le pasó a José el hijo de Israel, podemos caer en más de uno de ellos durante nuestra vida. Si mi actitud es de culpar a otros, quienes quizás fueron los responsables de haber cavado para mí ese pozo, quedaré atrapado en él y te aseguro que el tiempo no te sacará de ahí.  Mas si nosotros invocamos a nuestro Padre Celestial, para poder ser capaces de perdonar a quienes nos hicieron caer, te aseguro que nos sacará de ahí, sin más ni más.  “Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.”  Sal.40:2.

Padre, ayúdanos a salir de estas terribles cisternas de odio, conmiseración, amargura y dolor.  Sólo Tú lo puedes hacer Señor.  Yo mismo he experimentado tu salvación, porque tu mano poderosa me ha sacado de esos pozos de desesperación en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón,  feliz día en el Señor.