Mostrando entradas con la etiqueta pedir perdón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pedir perdón. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de agosto de 2018

Lo restituirá por entero


¿Hemos de pedir perdón cuando hemos robado, ofendido, calumniado, dañado?
Pediremos perdón y restituiremos por entero: “Fue cuando andaba en las drogas, para poder consumir más y más tuve que robar. Pero no sólo eso, me pagaron para calumniar a Eustaquio, pues querían quedarse con su trabajo. Ah, y a Eulalio, quizás no fue mucho, tan sólo de él me burlaba casi a diario. Sin embargo, esto viene constantemente a mi mente. ¿Qué hago ahora con todo esto maestro?” –fue la pregunta que hizo Aurelio al maestro Gaudencio. “Bueno es ir personalmente donde ellos y pedirles perdón por todo aquello. Mas también debes de restituir todo lo afectado: devolver el dinero robado, confesar a todos a quienes has calumniado y con quienes te has burlado”  Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Restitución total del provocado mal”; 22-08-2018.

Cuando hacemos daños a otros, también somos dañados nosotros. Emocionalmente sufrimos, por ello debemos de restaurar totalmente, cuando esto sea posible y sin causar más daño de lo que ya hemos hecho, a las personas que hemos ofendido. Pedirles perdón pero también restaurar el daño realizado: devolver dinero robado, restaurar de alguna manera calumnias, ofensas, burlas, etc.  Quizás una explicación de tu condición en ese entonces, pueda ayudar. No justificación, pero sí reconocimiento que quizás no eras tú con tu pensamiento en buen estado quien le causó el tremendo daño. “entonces, habiendo pecado y ofendido, restituirá aquello que robó, o el daño de la calumnia, o el depósito que se le encomendó, o lo perdido que halló, o todo aquello sobre que hubiere jurado falsamente; lo restituirá por entero a aquel a quien pertenece, y añadirá a ello la quinta parte, en el día de su expiación.” Lev.6: 4-5.

Padre, pido perdón por el daño causado a otros y pido de tu poder para realizar la debida restauración y además no seguir dañando más. Que pueda pedir perdón inmediatamente cuando me equivoco y pueda reconocer mi error, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 25 de mayo de 2018

Hay veces es mejor cubrir la falta


¿Qué hace quien cubre una falta?
Busca amistad: “Arrepentirse no se trata de aliviar nuestras conciencias culpables, sino de aceptar nuestras responsabilidades”—le expresó el maestro Gaudencio a su estudiante Eustaquio. “Pero quería pedirle perdón a mi amigo y decirle que fui yo el que con su novia se fugó. Esto mucho dolor le provocó. “Sí, pero ella aún está con él. Debemos de procurar pedir perdón a quien hicimos mal, pero no puedes liberarte de la culpa afectándoles la vida, a él y a ella, aún más. ¿Quieres tú seguir con su amistad? –Eustaquio asintió con la cabeza—entonces tienes que pedirle perdón a Dios y cubrir esa falta. Nunca divulgarla.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Cuando cubrir y no confesar tu falta”; 24-05-2018. 

Muchas veces, a quienes más lastimamos son las personas que más amamos.  En un esfuerzo por librarnos de la culpa que sentimos por lo que hemos hecho, queremos confesarle detalles horribles de cosas, que es mejor callar. Semejantes confesiones hacen peor daño y nada tienen de bien. En este caso, y sólo en estos casos, es mejor ponerse a cuenta con Dios y confesarle todo a Él. También puedes usar un confidente y ponerse a cuentas con Dios. NO queremos causar más daños, podemos afectar la relación de una pareja, de padres, o de socios y amigos. “El que cubre la falta busca amistad; Mas el que la divulga, aparta al amigo.” Pr.17:9.

Padre, dame sabiduría para discernir plenamente aquellos casos en los que no divulgar la falta, es mucho mejor que confesarla pidiendo perdón a aquellas personas que muchas veces amamos y estimamos. Perdón por esos errores, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 19 de marzo de 2018

Te mando que seas valiente


¿A qué nos manda el Señor?
A ser esforzados y valientes, a no tener temor: “Aurelio estaba totalmente tomado, por eso estaba envalentonado: “¿Quién es el valiente que se me va a enfrentar? ¿Dónde está quien va a quererme parar?”—gritó amenazante mientas aventaba mesas y daba de patadas a sillas afectando totalmente la fiesta donde él estaba. El maestro Gaudencio llegó, y abrazándolo le dijo a viva voz: “Mi hermano, mi mejor muchacho.  Ven vámonos, aquí no valoran a tipos como vos” Y llevándoselo a casa para acostarlo, con el problema acabó. Al día siguiente, cuando Aureliano abrió los ojos, así le habló: “¿Con qué muy valiente vos?—Aurelio la cabeza agachó—vamos a ver si es cierto.  Tienes que ir con cada joven que afectaste y pedirle perdón por como actuaste. Además, vas a enfrentar a las autoridades de la escuela y la comunidad. Vas a tener que pagar lo que dañaste.” El joven entonces tembló y así a Gaudencio le habló: “Tengo miedo maestro, ayúdeme, no tengo valor para hacer eso”. “Pues vas a hacerlo, porque de ahora en adelante vas a esforzarte y ser diferente, vas a hacer en realidad valiente” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Esforzado y valiente te quiere el Señor”; 18-03-2018.

Cuántas personas no se envalentonan usando alguna sustancia como alcohol o drogas, y se creen valientes porque pueden gritar, golpear y sus derechos reclamar supuestamente. Algunas otras realizan acciones atrevidas donde arriesgan sus vidas y piensan que lo hacen por su valentía. Pero eso no es cierto. Es una vil mentira, lo sé por experiencia. Valiente es aquel o aquella que a los problemas y circunstancias se enfrenta y a pesar del temor natural, los vence y es capaz de triunfar.  Valiente es quien pide perdón, reconoce su error y busca cómo mejorar en Dios. Valiente es quien predica, quien hace lo bueno y se atreve a ejecutar un proyecto de vida, a pesar de no contar con dinero ni presupuesto.  Valiente es quien de sus errores y problemas se responsabiliza, quien forma, cría y ama a un hijo, una hija.  Quien es capaz de amar a un chico o una chica. Valiente es quien a Dios busca para llegar a ser su voluntad. “Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.” Jos.1:9.

Padre, quiero ser uno de tus valientes.  Que todo temor, engaño y afectación que pueda hacer de mi parte a los demás, sea fuera de mí y pueda construir lo bueno de Ti cada día en mi vida. Que trate de ser mejor para Vos Señor y los demás, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 8 de octubre de 2017

No temas si al perdir perdón te vayan o no a perdonar: ¡Pide perdón!

¿Pedir perdón, perdonar, es una elección_
Es una orden del Señor: “Ansioso estaba Aurelio, si actuaba recto, ¿eso era bueno?  Indeciso y en silencio, así estaba cuando lo encontró Gaudencio.  “¿Qué te pasa Aurelio?”—le preguntó sereno.  “Quiero ir a pedir perdón y remendar mi error, pero me pregunto: ¿Me perdonarán?  ¿Me aliviaré de esa vieja culpabilidad? ¿Acaso seré burlado, juzgado y condenado por la persona que he perjudicado?”—le expresó Aurelio todo angustiado.  “No pienses más.  Quien te pone esa duda y angustia es Satanás. La orden de Dios es perdonar y pedir perdón.  Tú has lo que tienes que hacer, deja lo demás al Señor” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La orden es perdonar y pedir perdón, deja lo demás al Señor”; 07-10-2017. 

Siempre, cuando estamos dispuestos a realizar algo bueno, vendrán a nosotros esas dudas y pensamientos.  Debemos de dejarlas a un lado y seguir la orden que primero nació en tu corazón.  No tengamos miedo de pedir perdón, independientemente si nos perdonan o no.  Ese no es nuestro problema, nuestra responsabilidad es pedir perdón y estar dispuestos a enmendar el error cuando este se pueda realizar. “soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.”  Col.3:13.

Padre, que siempre procedamos a ser capaces de pedir perdón las veces que fueran necesarias hacerlas.  Que podamos hacerlo sin temor, sin angustia o ansiedad, sino con certeza y convicción en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.