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domingo, 17 de diciembre de 2017

Vencemos la preocupación con la confianza en Dios

¿El antídoto para la preocupación y el terror?
La total confianza en Dios: “¿Cuál es el antídoto para la preocupación y el terror?”—preguntó preocupado el joven Eulalio. “El único que conozco, la plena confianza en Dios”—El maestro Gaudencio le contestó.  Y prosiguió: “Hay algunas personas que se preocupan tanto, que cuando no tienen de qué preocuparse están preocupadas.  Porque hasta estar bien les da temor. Piensan que, porque están bien, algo anda mal a su alrededor. Pero en esta vida todos de alguna manera tenemos tiempos de abundante cosecha y tiempos de magras sequías. Mas, en quien Dios confía, no verá se afectará al final con ninguna sequía” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Venciendo la preocupación con la confianza puesta en Dios” 16-12-2017. 

Algunos cristianos creen que las afectaciones que uno sufre o tiene en este mundo, o es voluntad de Dios o bien las sufrimos porque algo malo específico hicimos. Otros piensan que algo están “pagando”.  La voluntad del Señor es, en su momento, apartarme de todas esas calamidades. ¿Cuándo lo hace? Cuando he puesto mi total confianza en Él, y no en mí ni mi actuar; tampoco en los bienes y posesiones; menos en otra persona, sino que en Él está mi refugio, mi deleite y total confianza.  En Él y su Palabra: “Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.” Jer.17:7-8.

He comprobado Padre que a pesar de vivir momentos de sequía en mi vida, no he dejado de dar frutos. ¿Que hay motivos de qué preocuparme? Siempre los hay.  Mas Tú me alejas de ese miedo y terror al poner mi total confianza en vos, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.

martes, 21 de noviembre de 2017

Procrastinación; el acto de postergar el cambio

¿Qué pasará si dejamos las cosas para más tarde?
Nuestra ruina y desgracia vendrán: “Es que aún no siento que debo de tomar ese empleo.  Si yo sintiera que debo de hacerlo, ya lo habría hecho.  Por eso lo haré hasta que sienta hacerlo”—le dijo Eulalio a Gaudencio el sabio.  Éste le contestó despacio: “No me vengas con excusas necias, el sentir trabajar está ligado a tus creencias.  Si Dios y su Palabra están en ti, sabrías que Él te exige trabajar, crear y producir.  Es de negligentes y perezosos postergar las cosas en las que debes de actuar. Si actúas así, la ruina y desgracia te vendrán” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La procrastinación, no le agrada al Señor”; 20-11-2017.

Científicamente se llama: Procrastinación (del latín procrastinare: pro, adelante, y crastinus, referente al futuro).  Es un acto volitivo (de tu voluntad) en la cual existe postergación o posposición de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables. Es considerado un trastorno, la persona siente al querer realizar la tarea: miedo, terror, dolor o incomodidad. El término se aplica comúnmente al sentido de ansiedad generado ante una tarea pendiente sin tener una fuerza de voluntad para concluirla. El acto que se pospone puede ser percibido como abrumador, desafiante, inquietante, peligroso, difícil, tedioso o aburrido; es decir, estresante, por lo cual nos justificamos y lo posponemos a un futuro idealizado, en que lo importante está supeditado a “lo urgente”. “El perezoso no ara a causa del invierno; Pedirá, pues, en la siega, y no hallará.”  Pr.20:4.

Padre, la auto justificación ocasionada por la postergación de las acciones importantes que debo de tomar, no te agradan.  Dame el poder para vencer esa continua posposición al cambio y la mejoría en mí para tu gloria.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

martes, 18 de julio de 2017

¿Por qué no debo temer del mal de este mundo?
Porque es Dios quien guarda mi vida, mi salida y mi entrada siempre.  “Temblaba Eulogia de angustia.  Joven y bella el temor la ponía mustia.  Tenía miedo del porvenir, le daba terror salir.  Se quejaba, lloraba, se victimizaba.  Eustaquio tuvo que consolarla: “¿Crees en Dios?” —le preguntó.  La joven le dijo que sí.  “Entonces—prosiguió— debes de saber que Él tiene propósitos de vida para ti.  Él tiene para tu vida un Plan.  Que por ello te guarda de todo mal.  Siempre cuidará tu vida.  Protegerá entonces tu entrada y tu salida.  No guardes resentimientos ni te ataquen las ansiedades, vive a diario.  Si vives en el pasado y en futuro, eso te da ataques de pánico.  Debes en Él confiar, por lo tanto, ya deja de llorar.”  Daniel Aragón.  Cuentos del Reino; “Dios protege mi vida, mi entrada y mi salida”; 17-07-2017. 

Cuando tenemos una profunda e inquebrantable fe en la Palabra del Rey, no tenemos por qué el mal temer.  Jamás estaremos preocupados por la superficial maldad de las cosas.  Por el contrario, en Él nos sentiremos seguros, nos sentiremos confiados, nos sentiremos por Él cuidados.  Nos sentiremos por Él amados.  “El Señor te guardará de todo mal, él guarda tu vida.  Jehová guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre.” Sal.121:7-8.

Padre, en Ti estoy confiado.  Porque sé que Tú para mí tienes planes y enderezas mis pasos hacia el cumplimiento de éstos.  Por lo tanto, de todo mal me guardas y me proteges siempre, mi salida y me entrada.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.