¿Por qué no debo
temer del mal de este mundo?

Cuando
tenemos una profunda e inquebrantable fe en la Palabra del Rey, no tenemos por
qué el mal temer. Jamás estaremos
preocupados por la superficial maldad de las cosas. Por el contrario, en Él nos sentiremos
seguros, nos sentiremos confiados, nos sentiremos por Él cuidados. Nos sentiremos por Él amados. “El
Señor te guardará de todo mal, él guarda tu vida. Jehová guardará tu salida y tu entrada desde
ahora y para siempre.” Sal.121:7-8.
Padre,
en Ti estoy confiado. Porque sé que Tú
para mí tienes planes y enderezas mis pasos hacia el cumplimiento de éstos. Por
lo tanto, de todo mal me guardas y me proteges siempre, mi salida y me
entrada. En el nombre de Jesús,
amén. Tu hermano y amigo Daniel
Aragón. Feliz día en el Señor.
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