jueves, 2 de noviembre de 2023

¿De quiénes son los tiempos de los acontecimientos?

De Jehová Dios: “Es increíble maestro, pero ciertamente Eurasio es el corredor más diestro. Sin embargo, durante la carrera del sábado ganó quien menos esperábamos: Eulalio. No lo entiendo, pues para mí siempre debe de ganar el más suelto”—enunció Eucadio con frustración. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo esta lección: “El corredor más rápido no siempre gana las carreras, así tampoco el mejor estratega no siempre gana la guerra. A Dios corresponde darte la victoria o la total pérdida” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “No siempre gana el mejor y eso es asunto de Jehová Dios”; 28-10-2023. 

Los sabios muchas veces pasan hambre, los elocuentes y habilidosos no siempre son ricos y aquellos que son bien instruidos no siempre tienen éxito en la vida. Cada momento, tiempo y ocasión, acontecen a todos por voluntad de Dios. Por supuesto que los que entrenan, tienen mejor estrategias, son sabios, fuertes y prudentes, estarán muchísimas veces con el éxito, pero aun así, no será de ellos. “Me volví y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos.” Ecl.9:11.

Padre, este verso me indica que jamás debo de pensar que soy producto de mi mismo esfuerzo, talento y habilidades; sino que eres Tú quien además de darme todo eso, también me das el tiempo y momento para el éxito. Cuando Tú sabes que ya estoy listo para el mismo. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

martes, 31 de octubre de 2023

¿Qué debemos hacer con los trabajos que vinieron?

Hacerlos y hacerlos bien: “Vea amigo, he pensado en usted para que pueda hacerme este trabajito. Consiste en una pequeña planta eléctrica, haciendo en mi casa una pequeña represa. Traigo los planos: tuberías, paredes, cañerías, propelas, todo detallado.”—“me propuso don Laurencio maestro, yo le dije que sí, pues sí que me aviento.”—contó a su maestro, Gualterio, el prospecto a ingeniero. El sabio Gaudencio le dijo sereno: “Escrito está que todo lo que a tu mano venga para hacer, hazlo ya. Según tus fuerzas, tu inteligencia.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Todo lo bueno que te venga para hacer, hazlo bien”; 27-10-2023. 

Aquí es donde vamos a poder desarrollar nuestros dones y talentos que Jehová Dios nos ha dado a cada uno de nosotros. Aquí aplicamos obra, trabajo, ciencia y sabiduría en cada una de las cosas que hagamos para la gloria de Dios. Ponemos por ello todo nuestro esfuerzo, nuestro trabajo, nuestro talento en las manos del Señor, para que lo que produzcan sea para glorificarlo. “Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.” Ecl.9:10.

Padre, todo cuanto hago y produzco, todo cuanto creo y origino, proviene de lo que Tú me has dado a mí Señor. Que sea para tu gloria y tu honra, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

¿Con quién debes de gozarte todos los días?

Con la mujer que amas: “Eustaquio llegó con Orquídea, su antigua novia y ahora esposa, y dijo como testimonio de vida: “Dios nos permite tomarnos a diario de la mano, por eso cada día nosotros de la vida juntos gozamos. Vivimos intensamente, cada quien con quien ama profundamente”—testificó el chico con verdadero gozo. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo gozoso: “Gózate de la vida con la mujer que amas, disfruta cada día, comienza desde muy de mañana.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Goza con la mujer que amas de la vida, hazlo cada día”; 26-10-2023.

Qué importante es saber que la mujer que amamos, nuestra esposa, es la recompensa que Dios nos da para disfrutar de esta vida. Y nos indica este verso que debemos hacerlo todos los días de nuestra vida. Es nuestra parte, es nuestro refrigerio, es nuestro gozo. Y cuando tenemos hijos y nietos, pues la familia. “Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad que te son dados debajo del sol, todos los días de tu vanidad; porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con que te afanas debajo del sol.” Ecl.9:9.

Padre, gracias porque ciertamente me gozo con la mujer que amo, con mis hijos, mis nietos. Con toda mi familia porque mi bendición está en ellos amado Rey. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

lunes, 30 de octubre de 2023

¿En qué tiempo nuestras vestiduras han de ser blancas?

En todo tiempo: “Si todos nosotros fallamos, y no podemos evitar esto, ¿cómo podemos vestir ropas blancas todo el tiempo amado maestro?  No lo entiendo. Simplemente no podemos.”—aseguró Eulogia con angustia. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo con ternura: “No sólo eso Eulogia, también hay que andar con ungüentos en tu cabeza, esto es señal de la unción. Esto sólo puede ser posible con el Señor.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Sean blancos tus vestidos y tu cabeza ungüento tenga”;25-10-2023.

Qué lindo comando es este versículo: “En todo tiempo sean blancos tus vestidos…”; pero, ¿cómo será posible que mis vestidos sean blancos en todo tiempo, si yo yerro, si yo peco? Sólo es posible cuando estoy en pacto con el Señor, porque sus misericordias son nuevas cada mañana; y si ellas son nuevas, si además son misericordias; es para perdonar mi falla. Por tal motivo mis vestidos son en todo momento blancos y a mi cabeza jamás le falta ese linimento, esa mixtura, ese aceite fresco. “En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.” Ecl.9:8.

Padre, ahora mis vestidos son blancos en todo tiempo, mi cabeza la unges a diario con aceite, porque tu Santo Espíritu es quien me purifica, santifica, y a diario me unge. Gracias, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

sábado, 28 de octubre de 2023

¿Qué pasa con nosotros los hijos de Dios?

Nuestras obras son agradables a Dios: “Pero entonces maestro, ¿qué puedo hacer yo al respecto? Si todo con la muerte se termina: celos, amargura, envidia. ¿Cómo he de vivir mi vida?”—inquirió Eufrosina con cierta preocupación. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo con emoción: “Anda y como tu pan con gozo, disfruta con los tuyos de esta vida; porque tú en Jesucristo, tienes obras de vida. Eres para Dios agradable hija mía” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Sirviéndole a Cristo nuestro Señor, hacemos obras agradables a Dios”; 24-10-2023.

Una buena noticia tenemos en Cristo Jesús, porque por medio de Él somos salvos por fe. No por obras, pero Él ha preparado buenas obras para que nosotros andemos en ellas. Por lo tanto, podemos estar tranquilos y calmos: comer nuestro pan, beber nuestra bebida, gozarnos de esta vida. Porque ahora ya son nuestras obras, agradables a Dios. “Anda, y come tu pan con gozo, y bebe tu vino con alegre corazón; porque tus obras ya son agradables a Dios.” Ecl.9:7.

El mundo que se preocupe, que se aflija porque no podrá librarse de toda esa carga negativa con que nos contamina. Pero nosotros en Jesucristo, Él nos las quita. Por tanto nuestras obras son magníficas delante de Jehová Dios, porque son de Él. Por eso le agradamos, porque somos sus hijos. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

¿Qué perece con nosotros?

Amor, odio, envidia, amargura, etc.: “Maestro, maestro, ¿se dio usted cuenta de semejante tragedia? Doña Eunomía murió hoy al medio día. Sí, sí, aquella señora difícil, odiosa y egoísta”—contó Eufrosina aun conmocionada por la terrible noticia. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo estas palabras con verdadera pericia: “Al final todo termina Eufrosina. ¿Ya ves? Con ella su odio, su amor, su envidia fenecieron de una vez. Nunca quiso liberarse de eso, ahora se fue con todo ello” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Celos, amor, odio, envidia todo se va con tu vida”; 23-10-2023.

Imagínate, todo lo que cargamos en emociones y sentimientos nos los llevamos. ¿Para qué? Todo el amor, la gracia, las obras de Dios, las bondades o lo que diste a los demás sólo en el récord de Jehová grabado quedará. Ya fallecido, nada de eso sigue para nosotros actuando. Ahora, si con odios, resentimientos, amarguras, dolor, quejas, malas obras nos vamos, todo eso tampoco sigue en el más allá. Pero escrito estarán en los libros de Jehová. Así que, ¿por qué mejor no deshacernos de ese lastre malvado aquí, en esta tierra; y, hay que hacerlo mientras aún podamos. “También su amor y su odio y su envidia fenecieron ya; y nunca más tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol.” Ecl.9:6.

Padre, sé que en cualquier momento me voy de este mundo. Con ello, nada de aquí me llevo. Todas mis emociones, sentimientos ya no actuarán. Más todo lo que hice en Ti, desde que a Jesucristo recibí para perdón de mis pecados, hasta las obras que Tú me has enviado a hacer, Tú en cuenta lo tendrás. En tus manos estoy amado Dios y Señor. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

viernes, 27 de octubre de 2023

¿Qué saben los muertos?

Nada: “Maestro, quiero saber: ¿Cuándo uno está muerto, recordará lo que uno en la vida tuvo que aprender, o llegó a conocer?”—inquirió Eufronia con interés. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo esto muy cortés: “Mira, los vivos, todos los que ahorita vivimos, sabemos que tenemos que morir. Pero el que muere nada invoca, en realidad nada piensa. Nada sabe, nada recuerda. Lo muertos, aquellos que sin Cristo murieron.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Los muertos nada recuerdan, nada supieron”; 22-10-2023.

Los muertos eso hacen, recuerda que Jesucristo nos dijo que el que en Él creyera aunque estuviéramos muertos (físicamente, muertos a este cuerpo viejo y pecaminoso), nunca moriríamos. Porque muertos son los que están alejados de Dios. Dios es un Dios de vivos, no de muertos. Por tanto nosotros, al fallecer este nuestro cuerpo, tenemos uno glorificado por Dios para estar con Él. No morimos, no fallecemos, no fenecemos. “Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido.” Ecl.9:5. 

Padre, qué preciosa tu enseñanza, de tal manera que nosotros sí recordaremos, al menos los bellos momentos en Ti. Porque ciertamente la vida pecaminosa será olvidada y sólo tendremos memoria de lo hecho en Ti. Ya no morimos, porque jamás nos separaremos de Ti. Ni la muerte nos podrá separar. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.