martes, 30 de abril de 2024

¿Quién me hizo ensanchar cuando estaba en angustia?

El Dios de mi justicia: “Eustacio confirmó lo que le había pasado: “Clamé en medio de mis angustias a Jehová, Dios Justo y de toda verdad. Los que me afectaron yo no les había hecho daño, pero se alegraban con mi afectación. Pero todo se lo dejé a mi Dios y Salvador, y Él reamente me restauró. En vez de dolor y disminución, tuve crecimiento y total restauración.”—finalizó el joven con alegría. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo con sabiduría: “El Señor te oyó y protegió, pues con mejor posición te restauró.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios me ensanchó porque mi oración escuchó”; 26-04-2024. 

Pedirle a Dios que nos responda cuando clamamos, no es una exigencia, es una petición que ya hemos comprobado afirmativamente muchas veces en el pasado. Y lo más hermoso es que aún en angustias, Dios nos prospera. En los momentos más difíciles su respuesta está presente. Su misericordia pues, es para siempre. Bendito oh Jehová que escucha nuestra oración ante nuestro clamor. “Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia. Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar; Ten misericordia de mí, y oye mi oración.” 4:1.

Bendito Padre que escuchas siempre la oración de tu siervo, gracias amado Padre, porque en medio de momentos difíciles, abres camino de bendición y ensancha los territorios y no los menguas como nuestros enemigos esperan. Pero Tú nos das las respuestas en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

¿De quién es la salvación?

De Jehová: “Aurelio fue quien lo dijo todo muy serio: “Dios a mis enemigos derrotará porque la salvación sólo proviene de Jehová”—aseguró el joven con plena determinación. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo estas palabras con todo su corazón: “No hay Dios como el nuestro, pues lo que por nosotros hizo no hay dios que lo haya hecho. Sólo en Jehová hay salvación, por tanto, sólo el Creador pudo morir por vos. De esta forma cumplió la ley por Él creada, dando su vida demostró cuánto te amaba.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Sólo en Jehová hay salvación”; 26-04-2024.

La salvación de cada uno de nosotros, aquella que obtenemos en difíciles momentos y la que nos ha asegurado sobre la muerte, es sólo por su causa. Lo más hermoso es que se dispuso entregarlo todo por nosotros: su Hijo amado, su vida, su gloria. Ese don otorgado, el de nuestra vida eterna y la salvación, es sólo obra del mismísimo Dios: Jehová de los Ejércitos. “La salvación es de Jehová; Sobre tu pueblo sea tu bendición. Selah” Sal.3:8.

Padre, bendito eres y precioso y lo más valioso que tengo y tenemos. Porque Tú para salvarnos te has dispuesto y para darnos tu amor y bendición. En el nombre de Jesús, gracias. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

lunes, 29 de abril de 2024

¿Cuál es mi clamor al estar rodeado?

Levántate Jehová y sálvame: “Laurentino dijo con fuerte voz: “Dios a todos mis enemigos destruyó. Él por mí los derrotó, como muñecos los aplastó.”—expresó el joven emocionado. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo apresurado: “Jehová no sólo es nuestro Dios y Señor, es también nuestro amigo, nuestro aliado, nuestro protector, nuestro Salvador. Por eso destruye a tus enemigos, y además devasta sus planes pues Él está contigo.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios te salva de tus enemigos, jamás te verán destruido”; 25-04-2024.

Jehová cuando estamos angustiados y a Él clamamos, se levanta cual poderoso gigante. No permite que seamos destruidos y que nos hagan mal. Él Dios nuestro ten la seguridad que va a actuar y todos nuestros enemigos va a aplastar. El mal que maquinaron contra nosotros se les revierte y son ellos los que en su propia trampa, se ven envueltos. “Levántate, Jehová; sálvame, Dios mío; Porque tú heriste a todos mis enemigos en la mejilla; Los dientes de los perversos quebrantaste.” Sal.3:7.

Padre, a Ti y sólo a Ti he dejado el mal que han querido hacerme, la humillación, el juicio, el daño, el golpe, la deuda incluso. Por eso yo he visto caer a mis enemigos y cómo Tú has a tu siervo redimido. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

domingo, 28 de abril de 2024

¿Si acaso me sitiaran diez mil qué haré?

No temeré: “Eutrapio lo contó muy claro: “Tuve que salir de mi casa para ayudar a mi hermana. Era media noche en las calles había tremenda oscurana. ¡De pronto! Que salen como veinte pandilleros armados, por un momento me quedé helado. Pero clamé a mi Dios por protección y esto pasó: Cuando se acercaban a paso lento, una sirena de policía se oyó en el firmamento. Todos ellos en diversas direcciones salieron huyendo”—finalizó el joven emocionado. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo impactado: “Por eso dijo el rey David: No temeré si pusieren sitio contra mí” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Aunque esté rodeado, con Dios no me veré afectado”; 25-04-2024.

Se necesita de mucha fe para, en medio de un sitio contra ti, no ver a los que te rodean sino al Todopoderoso quien te defiende. El rey David cuando escribió esto, ciertamente estaba rodeado de enemigos, por eso sus palabras tienen pleno sustento. Y sólo estaba armado con su fe en Dios (además, cuando estás de esa manera rodeado, qué arma te va a servir); de tal manera que escogemos la mejor de las armas defensivas: Creerle a Dios. Usemos de ella y veremos grandes maravillas. “No temeré a diez millares de gente, Que pusieren sitio contra mí.” Sal.3:6.

Padre, que mi fe sea tan fuerte que aunque me encuentre rodeado de muchísimos enemigos no tema tal cosa y mi esperanza y salvación estén enfocados en Ti. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

sábado, 27 de abril de 2024

¿Qué hice cuando Dios me escuchó?

Me acosté y dormí: “Cuando más angustiado estaba, oré al Señor y Él me escuchó. Después me dormí, me acosté y luego tranquilo desperté. Porque ciertamente yo en mi Dios confié”—Dijo Eulampio con alegría de corazón. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo estas palabras de confirmación: “Ciertamente el que en Jehová confía es porque con su corazón siempre le amará, puede dormir tranquilo pues está seguro que con su amor el Señor siempre le sustentará.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Me acuesto, me duermo y despierto, en Jehová tengo el sustento”; 23-04-2024.

Cuando David escribió este Salmo, estaba siendo perseguido por su propio hijo. Su vida corría peligro. Sin embargo, en medio de la tribulación pudo dejarle todo al Señor y dormir tranquilo, como un niño. Así nos sucede a los que confiamos que nosotros en las manos de Dios estamos, por tanto es Él quien nos sustenta. “Yo me acosté y dormí, Y desperté; porque Jehová me sustentaba.” Sal.3:5.

Padre, a diario me acuesto, duermo como un bebé y luego me despierto tranquilo, porque sé que eres Tú quien me sostiene y sustentas. Porque seguro estoy de tu amor por mí, de tal manera que por amor a Ti, confío en Ti. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

viernes, 26 de abril de 2024

¿Quién me respondió cuando clamé al Señor?

Jehová mi Dios: “Simplemente estoy maravillada maestro, en mi desesperación clamé al Señor y verdaderamente Él me oyó. Lo sé, porque de todas mis angustias me liberó.”—exclamó Eufrosina con admiración. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo con determinación: “Es que nuestro Dios es real, y cuando oramos a Jehová, tenemos la certeza que Él nos oye con toda seguridad.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Cuando oras a Jehová, Él te oye con toda seguridad”; 22-04-2024.

Dios había revelado que Él escucharía todo clamor de su pueblo desde su Tabernáculo, que estaba situado en Sion, su monte santo. Luego sería desde su templo, construido en el mismo monte. Ahora, gracias a su Hijo nuestro Señor Jesucristo, nosotros nos convertimos en su santo templo. De tal manera que hay plena seguridad que cuando clamemos, Él nos oirá.  “Con mi voz clamé a Jehová, Y él me respondió desde su monte santo. Selah” Sal.3:4.

Padre, he clamado a Ti innumerable de veces y Tú me has escuchado siempre. Qué hermoso es tener la certeza que Tú estás ahí, tan cerca como lo está mi corazón, a la distancia que está la palabra de mi boca. Puedo contigo conversar, puedo adorarte, agradecerte y solicitar tu ayuda en todo momento. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

 

jueves, 25 de abril de 2024

¿Quién es mi escudo y quien levanta mi cabeza?

Jehová mi Dios: “Yo lo sé porque sé quién es Él. Y a pesar que otras personas me condenen y hasta me menosprecian, es Jehová quien levanta mi cabeza. Es mi escudo, Él es mi refugio. Me llena de su amor y sobre mí desborda su gracia.”—dijo Orquídea serena. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo de forma amena: “Ciertamente que en nosotros no hay gloria alguna, pero en Jehová, en Jesucristo, la tienes segura.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Hay gloria para nosotros, en Jehová Todopoderoso”; 20-04-2024.

En Dios podemos confiar, porque Él es perfecto escudo donde los señalamientos, las ofensas, las amenazas, se estrellan. Al considerarlo nuestra gloria porque en Él hay perfección, nos reviste con la misma y levanta nuestra cabeza, para hacernos sentir honrados por su gran amor. Él es mi perfecto refugio y quien me guía en el camino de la perfección. “Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; Mi gloria, y el que levanta mi cabeza.” Sal.3:3.

Padre, eres Tú quien me pone en alto, quien me da gracia delante de los hombres, porque yo me refugió en Ti y eres mi escudo. Levanta mi cabeza y sé mi gloria, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor