miércoles, 28 de enero de 2026

¿Cómo mueren incluso los sabios?

Como muere el insensato: “Esto es una cosa que podemos apreciar, el sabio como el insensato mueren. Del fallecer no se pueden escapar. Aún los adinerados, de nada les sirve el haber amontonado tanto, no pueden comprar vida. Ni siquiera un tanto.”—explicó Laurencio con voz pausada. Su maestro, el sabio Gaudencio, le expresó de volada: “La misma muerte llega a unos como a otros. No hay diferencia. Lo único que salva es Jesús y en Él, tu creencia.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “El sabio o el insensato, ambos morirán de facto”; 23-01-2026.

Todos podemos observar que tanto el sabio, el inventor, el científico, el letrado, el ignorante, el bien educado, el mal comportado, el encumbrado, el paupérrimo, el millonario o el desgraciado, el joven como el viejo, etc.; todos perecemos por igual. Nada que haya en este mundo nos podrá salvar. Sólo el creer en la Palabra de Jehová. Pues ha tendido un puente de salvación a través de Jesucristo, nuestro Señor. “Pues verá que aun los sabios mueren; que perecen del mismo modo que el insensato y el necio, y dejan a otros sus riquezas.” Sal.49:10.

Padre, no estoy exento de morir, como ningún ser humano. Pero yo he creído en Ti y tu Palabra. He obedecido y atendido tu invitación, de ser hecho hijo tuyo en Cristo Jesús; con el cual ya nunca veo muerte, aunque tenga que morir. Porque jamás me separaré de Ti. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

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