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sábado, 5 de octubre de 2019

Porque ellos recibirán consolación


¿Por qué son bienaventurados los que sufren y lloran?
Porque recibirán consolación: “Eustorgia no se aguantó y en llanto estalló: “Es doloroso lo que ahora paso yo, no sé por qué estoy pasando por esto, en realidad duele mucho y yo lo siento”—dijo toda quejumbrosa. El maestro Gaudencio, le dio a entender estas cosas: “No estés en el tío vivo de tus confusiones emocionales, debes de saber que el dolor lo usa Dios con nosotros para poder vencer esos mismos males. Bienaventurados son los que lloran y sufren dolor, porque ellos recibirán consolación” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “El dolor te trae de Dios consolación”; 04-10-2019.

Con el dolor y sufrimiento, como todas las cosas a nosotros los hijos de Dios nos vienen a bien, nos encamina el Señor para poder crecer en fe y en comunión con Él. Qué hermosa es la promesa del Señor que hace bienaventurados a los que lloran, porque de Él mismo recibiremos la consolación, y esta consolación es muchas veces una enseñanza de su amor, bondad y misericordia. “Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.” Mt.5:4.

Padre, gracias te doy por el llanto y el dolor que he podido sufrir en este mundo afectado, Tú me has enseñado a través de ellos a confiar en Ti y en tu bondad y misericordia para tu gloria, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

miércoles, 2 de octubre de 2019

Porque ellos serán llamados hijos de Dios


¿Quiénes serán llamados hijos de Dios?
Los pacificadores: “Eustorgia echaba humo, su hermana Eulogia le había afectado a lo sumo: “Además de no cumplir con lo que habíamos acordado, Eulogia me ofendió y mandó todo al carajo”—así se expresó la joven ante Orquídea su amiga, quien le habló sin mentiras: “Debes de perdonarla y volver a enfrentarla. Pero no le reclames nada, tan sólo háblale con confianza, pórtate con ella amable”—le aconsejó. “¿Por qué quieres que con ella haga las paces?”—le preguntó Eustorgia. “Porque nosotros, debemos de ser pacificadoras” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Pacificador: El papel que desempeño yo”; 01-10-2019.

Nuestro papel ante cualquier conflicto nuestro, o bien de otros, o a nivel social, debe de ser el de poder mediar. Mediar para que ambos bandos encuentren el perdón y la paz. Nunca debemos de azuzar, cualquiera que sea la razón de ser del conflicto, sino que de encontrar aquellos puntos intermedios que aseguren la paz. A quien actúa así, Dios le llama pacificador, y es llamado un hijo de Dios. “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.” Mt.5:9.

Padre, que pueda actuar en mi vida ante los conflictos míos o ajenos, como un pacificador. Que busque siempre con las personas en conflicto, los puntos que lleven a la reconciliación, para poder actuar como un hijo de Dios. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Bienaventurados vuestros oídos porque oyen

¿Qué debemos pedir al Santo Espíritu de Dios?
Que nos abra nuestros ojos y oídos: “Nos pasa a todos—dijo el maestro Gaudencio a su auditorio—no somos capaces de ver lo que Dios está haciendo alrededor nuestro, o bien lo que hace en nosotros dentro. De igual manera, somos sordos a su Palabra, por ello debemos de pedirle que nuestros oídos reabra.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Tener ojos para ver y oídos para oír”; 08-12-2018.  

Tenemos que pedirle al Señor que podamos ver sus propósitos y planes; que podamos oír lo que Él nos quiere decir, aconsejar y guiar. Ver cómo nos ha rescatado de una vida pasada afectada, ver cómo nos ha bendecido, cómo nos ha llamado al trabajo de su Reino de manera que tenemos hermosa utilidad en el Reino. “Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.” Mt.13:16.


Padre, dame ojos para verte, dame oídos para oír; abre mis ojos y mis oídos y que pueda verte y escucharte con todos mis sentidos; en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

martes, 26 de junio de 2018

De los pobres de espíritu



¿De quién es el Reino de los Cielos?
De los pobres de espíritu:“Gaudencio lanzó la pregunta para despejar dudas: “¿Quiénes aquí son pobres de espíritu?”—Nadie quiso alzar la mano, todos se quedaron quietecitos. “Espero que nos les dé recelo, pero les digo: Si no eres pobre de espíritu, no heredas el reino de los cielos. —Expuso el maestro. Declararse pobre de espíritu es una aceptación, una declaración, que necesitamos a Dios. Y lo somos, queramos o no, porque en este mundo afectado, todos nosotros estamos del espíritu y a través de él, con todo nuestro ser, dañados.”
Cuentos del Reino; Daniel Aragón, “Pobres de espíritu, necesitados de Dios”; 25-06-2018. 

Aceptar que somos seres con mucha pobreza espiritual, es una señal de humildad, es reconocer que necesitamos de Dios y que dependemos de Él.  De hecho, si: fallamos, pecamos, nos angustiamos, nos deprimimos, nos invade la ansiedad, la duda, el temor, el miedo; la adicción, o si de algo estamos enfermos. Si padecemos de traumas, complejos, odios, rencores; o bien, si dañamos a otros, si no perdonamos, si ofendemos, si pagamos mal por mal, es porque somos pobres en el área espiritual. Reconocer esto, nos hace bienaventurados porque tendremos con Jesús, ser hijos de Dios y con Él heredaremos el Reino de los Cielos.  “Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.” Mt.5:3.

Padre, reconozco que soy un pobre de espíritu, que la llenura de tu Espíritu yo necesito. Que tu Palabra y Presencia me es necesaria y de ello depende mi existencia. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.