Mostrando entradas con la etiqueta elección. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta elección. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de noviembre de 2018

El Señor nos elegió

¿Hemos elegido nosotros al Señor?
No, Él nos eligió a nosotros: “Eulogia llegó sofocada, no podía aceptar lo que le pasaba: “Me siento sumamente afectada, ¿por qué estas cosas sólo a mí me pasan? Mire, estoy aquí postrada por el accidente que tuve la semana pasada. Luego las personas que en mi trabajo a los clientes atienden: ¿cómo podré aceptarlas si ellas a mí no me convienen?  La verdad que ni a mí misma me acepto, no me gusta ni como soy, ni como me siento” –dijo molesta la chica. Su maestro el sabio Gaudencio, le dijo esto: “Es un problema de aceptación. ¿Sabes? Dios a ti te eligió y te aseguro que cuando lo hizo, no le gustabas vos”. Cuentos del Reino; Daniel Aragón, “No elegimos las circunstancias y personas”; 22-11-2018.

Tenemos un problema de aceptación: Aceptar las circunstancias como ellas vienen, aceptar a la gente tal como son y aceptarme yo tal como soy. No los aceptamos porque en las circunstancias nosotros no fuimos los que elegimos o no tenemos control de su reacción. Ni siquiera sobre nosotros mismos. Pero Dios nos ha elegido a cada uno de nosotros, para que llevemos fruto, y éste permanezca en nosotros. Cuando aceptamos las circunstancias, a las personas y a nosotros, elegimos la paz, la tranquilidad y la confianza en Cristo. “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.” Jn.15:16.


Padre, no te elegí yo, sino Tú a mí por medio de tu Hijo amado Jesucristo. Y me elegiste para tener fruto y uno de ellos es la paz, la confianza y la seguridad. En Ti encuentro todo esto. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. 

viernes, 29 de diciembre de 2017

Él nos eligió para servir con amor

¿Quién y con qué propósito nos eligió para servir?
El Señor, para llevar fruto permanente: “Decidir cuáles son las prioridades más altas, y tener el valor de decir “no” a otras cosas, con buena educación, sonriendo, y sin dar excusas. Y para hacerlo hay que tener un “si” más grande ardiendo dentro.” Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 178.

Hay algo que arde dentro de nosotros con fuego de lo Alto.  Es el fuego del Espíritu Santo, fuego Santo para ofrecer esos sacrificios a Dios en el altar del corazón. Ahí atendemos ese llamado para servir, es más fuerte que nosotros, más importante que nuestra vocación, que nuestros dones, que nuestros intereses, que nuestras vidas incluso.  Ese es el fruto permanente, cuando las obras del Señor son hechas realidad para el servicio de los demás. “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.” Jn.15:16.

Padre, gracias porque Tú nos elegiste a nosotros.  No nosotros a Ti.  Eso nos da seguridad de que, si somos tus elegidos, desde antes de recibirte ya nos había escogidos como tus hijos.  Gracias Señor por este llamado, que siempre arda en nuestro corazón ese fuego del Espíritu Santo para servir en tus obras de amor, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 27 de mayo de 2017

¿Qué es lo único que no podemos hacer según nuestro Señor?
Servir a dos señores: “El estudiante de artes marciales se acercó a su profesor: -Me gustaría mucho ser un gran luchador de aikidó -le dijo. -Pero creo que también debería dedicarme al judo, para así conocer muchos estilos de combate; sólo así podré ser el mejor de todos. -Si un hombre va por el campo, y empieza a correr detrás de dos zorras al mismo tiempo, va a llegar un momento en que cada una correrá para un lado distinto, y el hombre no sabrá a cuál deberá seguir persiguiendo. Cuando lo haya pensado, ya las zorras estarán muy lejos, y él habrá perdido su tiempo y su energía. Quien desee ser un maestro, tiene que elegir una sola cosa en que perfeccionarse. Lo demás es filosofía barata.”  Paulo Coelho, Reflexiones Diarias.  “CAZANDO DOS ZORRAS”.
 
En esta vida todos de alguna manera debemos de saber elegir: ¡Qué queremos hacer!: ¿Obtener dinero, fama, títulos, propiedades y prestigio?  O bien, ¿Servir a Dios y sus propósitos…al servir a tu prójimo?  Porque no podremos servir juntos a ambos propósitos y llegar a obtener frutos en los dos.  Esto debido a que uno de esos propósitos está centrado en mí, y el otro en Dios y el prójimo.  Lo más hermoso es que cuando elegimos servir a Dios y nuestros semejantes, entonces Dios nos bendice a nosotros llegándonos a sentir totalmente realizados.  “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno, y amará al otro; o apreciará al uno, y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.”  Mt.6:24.


Padre, permítenos siempre poder ser capaces de decidir tu Reino y Justicia, el servirte a Ti, el servir a nuestro prójimo antes que pretender servirnos a nosotros.  Que podamos servir a tus designios y planes porque en ellos encontraremos la plena satisfacción de nuestra total realización en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.