Mostrando entradas con la etiqueta hacer la voluntad de Dios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hacer la voluntad de Dios. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de abril de 2018

Debo de agradar a Jehová


¿A quién debemos de agradar?
A Dios: “Aurelio estaba enojado, emocionalmente afectado. Cuando se le acercó Gaudencio, el sabio maestro, no quería decirle nada. Pero al verlo, le sonrió y le dijo sin miedo: “No logro agradar a Eulogia, por más que me esmero en hacer ante ella algo bueno. Al final, no le consigo para nada agradar”. El sabio se quedó en silencio, cavilando muy adentro. De pronto le dijo sonriendo: La baja autoestima nos hace creer que necesitamos la aprobación de otro para sentirnos bien con nosotros. Pero a quien debemos de agradar no es a los demás, sino a Aquel que nos pide hacer su voluntad: A Jehová.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Agradar a Jehová”; 14-04-2018.

Para algunos de nosotros se trata de una necesidad emocional: Tener la aprobación de los demás a través de palabras de afirmación. Sobre todo, de aquella persona que más nos interesa: padre, madre, esposa, esposo, amigo, amiga, etc. El problema es cuando dependemos emocionalmente de la aprobación de los demás, hacemos lo que sea para que los demás nos digan que somos estupendos. Nos sentimos bien un tiempo y después empieza a hacernos daño. Al tratar de agradar a otra persona, nos subestimamos y subestimamos nuestros valores. Descubrimos que la aprobación de los demás no llena el vacío que tenemos dentro. Pero, es posible encontrar la satisfacción interna que buscamos, haciendo lo correcto por motivos correctos. “Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables.” 2Cor.5:9.

Padre, en esta búsqueda de aprobación en los demás, Tú eres la persona más importante a quien yo quiero agradar.  Y sé que, al recibir a tu Hijo Jesucristo como mi Señor, te agrado. Sé que cuando me relaciono contigo e intento hacer tu voluntad, a ti te agrado Padre y tengo tu aprobación, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón, feliz día en el Señor.

martes, 24 de octubre de 2017

Hágase tu voluntad

¿Cuál debe de ser nuestra petición y disposición?
Hacer la voluntad de Dios: “Cada día oro, “Hágase tu voluntad”, pues en mi vida esa es una realidad”—dijo con Eustaquio con toda seguridad.  “¿De veras piensas que en tu vida esa es una verdad? —le inquirió Gaudencio con sagacidad.  “Por qué no ha de serlo, esto es veracidad”—respondió el muchacho con serenidad.  “Bien, cuánto me alegro y me gozo—le dijo contento—ahora sólo te invito a que meditemos un momento.  ¿De tu pasado tienes contentamiento?  ¿No existe en ti ningún lamento?  ¿No tienes temor del futuro y con tu presente estás satisfecho?”  Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Conocerlo a Él, para la voluntad de Dios aceptar y entender” 23-10-2017.

Por nuestra falta de fe perdemos de vista la voluntad de Dios.  Disfrutar, valorar y estar agradecidos de la calidad de nuestra vida, son los resultados de una fe sólida que conoce y sabe la perfecta voluntad del Señor.  Tenemos que establecer una relación constante y permanente con nuestro Dios y Señor.  De esa manera podremos conocerle, y al hacerlo podremos entender su voluntad.  Esta decisión exige aceptación continua, una fe que haya aumentando y un compromiso a diario con tu Señor.  “Venga tu reino, hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”  Mt.6:10.

Padre, te pido Señor que me permitas conocerte por medio de tu amado Hijo, por tu Palabra, por tu Santo Espíritu.  A través de una relación íntima contigo, para poder decir y entender con toda seguridad; “Señor, hágase tu voluntad” en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.

lunes, 21 de agosto de 2017

Humildad para hoy: Procurar hacer la voluntad de Dios

¿Cómo quiere que andemos nuestro Dios y Señor?
Con toda humildad y mansedumbre: “Por ejemplo, estoy convencido de que debo tratar de formular la mejor definición de la humildad que yo pueda imaginar. Esta definición no tiene que ser consumadamente perfecta - solo se me pide que lo intente. Por ejemplo, puedo elegir la siguiente: "La humildad perfecta sería un estado de total liberación de mí mismo, una liberación de todas las pesadas exigencias que ahora me imponen mis defectos de carácter. La humildad perfecta sería una plena disposición, a toda hora y en todo lugar, de saber y hacer la voluntad de Dios."” Bill Wilson, “El Lenguaje del Corazón”; “La humildad para hoy”; pág.259.

La humildad necesaria para estar en mansedumbre, para poder ser tolerante y paciente con los demás, para poder amar a nuestros hermanos aún con sus diferencias; no se adquiere por imposición de manos.  Se aplica, se acciona, se dispone uno a realizarla.  Se ora al Señor y se ponen nuestros defectos de carácter ante Él.  Además, me dispongo a ser amable, afable, bondadoso, a no maldecir sino a bendecir, a no contestar mal ni pagar mal por mal, a perdonar, a pedir perdón, a reconocer mi error, a creer que Dios guía mi vida y le da propósito.  Me propongo proceder a cumplir con la voluntad de Dios.  Hoy puedo disponerme a hacer esto. “con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor,” Efe.4:2.

Padre, la humildad perfecta es llegar a realizar tu voluntad siempre.  Tu amado Hijo Jesús nos dio ejemplo de ello.  Sabemos que Tú nos llevas hacia esa perfección si mi dispongo hoy a pedirte tan sólo la humildad necesaria para que me guíes hoy a procurar realizar tu voluntad, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.