Mostrando entradas con la etiqueta honestidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta honestidad. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de mayo de 2018

Para nuestro provecho: ser honestos


¿Qué debe de haber en nosotros que es cualidad de Dios?
Honestidad: “Uno de los modos más importantes de poner de manifiesto la integridad consiste en ser leales con quienes no están presentes. De esa manera construimos la confianza de los que sí están.” Stephen R. Covey; Los 7 hábitos de la gente eficaz, Paidós, Barcelona, 1992, p. 224.

Esto es difícil de alcanzar de manera integral. Quizás podemos ser honestos de forma parcial, por ejemplo, en el trabajo, o los negocios, o la rendición de cuentas financieras. Si nos revisamos de manera HONESTA, y también podemos tratar de ser honestos con nosotros mismos, podremos encontrar que no en todas las áreas actuamos rectamente; de acuerdo a nuestro deber conforme a la Palabra de Dios. Actuar honestamente es no buscar nuestro provecho, ni tampoco tender trampas a los demás con nuestra actitud engañosa. “Esto lo digo para vuestro provecho; no para tenderos lazo, sino para lo honesto y decente, y para que sin impedimento os acerquéis al Señor.” 1Cor.7:35.

Padre, sólo Tú en tus tres personas eres honesto integralmente. Por lo tanto, Tú eres especial para poder guiarnos hacia la total honestidad y transparencia. Por favor Señor, que tu Espíritu Santo nos guíe hacia tierra de rectitud en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.


lunes, 31 de julio de 2017

¿Cómo debe de ser la confesión de nuestros pecados ante Dios y los hombres?
Asumiendo totalmente la culpa y responsabilidad: “…el autoexamen y la confesión de nuestros defectos, tampoco me han resultado demasiado difíciles. Naturalmente, mi autoanálisis ha sido frecuentemente imperfecto. A veces, no compartía mis defectos con la gente apropiada; en algunas ocasiones, he confesado sus defectos, en lugar de los míos; y en otras, mi confesión de defectos se ha parecido mucho a una queja clamorosa de mis circunstancias y problemas.”  Bill Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; pág.239.

Es común de nuestra parte señalar los defectos o pecados de las demás personas que los nuestros.  Otra mala costumbre es, responsabilizar a otros o a las circunstancias de nuestros errores y tragedias.  Pero asumir con responsabilidad nuestros pecados, errores o defectos de carácter; confesarlos delante de Dios y de los hombres (delante de personas adecuadas: consejeros íntimos, psicólogos, psiquiatras, pastores, sacerdotes, etc.); es una excelente decisión que conduce al perdón y al cambio.  “Después que David hubo censado al pueblo, le pesó en su corazón; y dijo David a Jehová: Yo he pecado gravemente por haber hecho esto; mas ahora, oh Jehová, te ruego que quites el pecado de tu siervo, porque yo he hecho muy neciamente.” 2Sam.24:10.

Padre, Tú eres nuestro máximo confesor y además a Ti jamás podremos engañarte al confesar nuestros errores, pecados o defectos de carácter.  Te pedimos que tengamos la honestidad necesaria para asumir con responsabilidad nuestros errores, confesarlos delante de Ti y los hombres para el perdón de los mismos y estar disponibles al cambio por tu Santo Espíritu; en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.