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sábado, 21 de julio de 2018

Cuando dañamos con la boca al prójimo


¿Quiénes dañan con la boca a su prójimo?
Los chismosos, los hipócritas: “Estoy devastada—se expresó Orquídea angustiada, los rumores son enormes, se han levantado como un torrente en mi contra, me señalan, de mí a mis espaldas hablan.  ¿Qué puedo hacer maestro? Murmuran de que tengo mi puesto porque con el jefe me acuesto” El maestro Gaudencio se quedó un rato en silencio, y dijo luego: “Me imagino que los que te acusan sólo de rumores se sustentan: Así ellos se expresan: Dicen que te vieron…escuché que esto de ti dijeron…y dicen luego: además, piénsenlo, ¿cómo puede ella en ese puesto estar? Realmente no lo puede desempeñar”—Orquídea iba asintiendo con cada expresión del maestro—no te preocupes ni te angusties. Dice Dios en su Palabra: “El hipócrita a su prójimo, con la boca daña” Te digo y afirmo, por eso lo difama” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “El hipócrita a su prójimo, con la boca daña”; 21-07-2018.

Hay chismosos, y hay “Traficantes de chismorreos”; esos aún son más peligrosos. Jamás comprueban sus fuentes. Nunca tienen dos o más testigos (persona que da fe de un acontecimiento por tener conocimiento directo del mismo) como nos dice la Biblia. En la mayoría de veces ni uno. Jamás comprueban lo que trafican; sólo expresan: “Dicen…vieron a…escuché…se oye…parece…debe ser… fulana dijo”...etc. Pareciera que lo hacen porque están interesados en ayudar, mas con su actitud y divulgación lo que desea es edificarse a sí mismo por medio de la “información” que tiene de los demás. Si en realidad quisieran ayudar, destruirían las mismas fuentes que así le dicen, con sólo retarlas: “Estarías dispuesto a repetir lo que me dijiste delante de la persona afectada”. Y verán que casi ninguno lo está. “El hipócrita con la boca daña a su prójimo; Mas los justos son librados con la sabiduría” Pr.11:9

Padre, que mi boca no sea hipócrita para dañar a mi prójimo, que mi interés sea el edificarme a mí mismo, yo tengo bastante conmigo. Que pueda ser un instrumento para destruir los chismorreos y no para hipócritamente traficarlos, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 23 de febrero de 2018

Extraviados de espíritu

¿Quiénes aprenderán inteligencia y doctrina?
Los extraviados de espíritu y los quejumbrosos: “Vine al Señor, ¿y qué obtuve? Sólo males por doquier: del trabajo me despidieron, de mi esposa me separé. Ahora ella a mis hijos se va a llevar. ¿cómo pudo esto pasar? —se quejó Eulalio ante su maestro el sabio Gaudencio. Él le dijo sin vacilar: “La autocompasión o conmiseración es un mal que no te permite crecer ni desarrollar. Es ser un murmurador, te quejas de todo y de todos; mascullando por dentro tu dolor.  A todos responsabilizas, por supuesto, menos a vos. Es parte de una senda desviada del Camino, ese sendero Divino que Dios en Cristo nos ha regalado. Ahí está la verdad, ahí la paz. Ahí la sabiduría, ahí la inteligencia. Aprende pues a no quejarte más, y a tomar las riendas de tu vida y aceptar tu responsabilidad.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La autocompasión es un mal mayor”; 22-02-2018.

Todos de una manera o de otra hemos usado esta arma peligrosa: La autocompasión. Es dañina porque nos permite convertirnos en víctimas. Responsabilizamos a todos por nuestra afectada situación. A los padres, a los hijos, al (a la) consorte, a los amigos, al país, al trabajo, al jefe que tienes, al gobernante que está, y ¿por qué no?: A Dios nuestro Señor. La autocompasión, es parte de los caminos extraviados que hemos tomado. Pero hay una promesa en Dios: “Y los extraviados de espíritu aprenderán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina.” Is.29:24.

Padre, que la autocompasión sea fuera de mí, que pueda saber y entender que yo estoy en tus manos y tú tienes pleno control de mi vida. Que todas las cosas me son para bien, y que contigo aprenderé inteligencia, sabiduría y doctrina. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.