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miércoles, 11 de diciembre de 2019

¡Y no piensen que lo saben todo!


¿Qué recomendación hay para los miembros de la Iglesia?
Que vivamos en armonía unos con otros: “Me molesta la sola presencia de Eulogia, es que es tan corriente, y además en las clases no sabe nada, demuestra no ser inteligente”—expresó frustrada Eustorgia. Su maestro quedó anonadado y dijo muy pausado: “Eustorgia, debes con tus hermanos y hermanas, de vivir en armonía; disfrutar de su compañía; siempre habrá para amar, de que puedas encontrar un modo. Y además debes de saber, ¡que no lo sabes todo!” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Conviviendo con los demás: sin orgullo, en armonía y en humildad”; 17-12-2019.

El mandamiento que nos da el Señor es que la Iglesia viva en armonía, los unos con los otros. Sobre todo nos remarca que no seamos orgullosos como para no disfrutar de la compañía de aquellos que podamos considerar como comunes. Pienso que en Cristo Jesús, ninguno de nosotros es común, pues somos muy especial para el Señor que dio su vida por cada uno de nosotros. Y además no pensar que lo sabemos todo, no. Apenas vemos como con un espejo, y de esos que había durante el imperio romano. “Vivan en armonía unos con otros. No sean tan orgullosos como para no disfrutar de la compañía de la gente común. ¡Y no piensen que lo saben todo!” Rom.12:16.

Padre, permíteme tener la humildad Señor para poder vivir en armonía con mis hermanos, no ser orgulloso como para no disfrutar de la compañía de ellos y no pensar jamás, que lo sé todo. Apenas te conozco amado Señor, aunque a diario quiere conocerte más: en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 26 de mayo de 2019

Y orad unos por otros, para que seáis sanados


¿Cómo puedes encontrar sanidad interior?
Confesando tus defectos y errores y orando: “Aureliano se animó y así a su maestro le confesó: “He sufrido mucho en mi niñez, y esto causó un gran resentimiento como lo ves. Pero luego hice lo malo: alcohol, drogas, sexo a diario. Me vi perdido y sólo me salvó Jesucristo.”—le dijo el joven. El maestro Gaudencio se quedó pensativo, y al rato esto le dijo: “Es bueno que me hayas confesado tus ofensas y dolor, es un paso importante para tu sanidad y total restauración. Ahora voy a orar por vos” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Confesando a otros nuestros errores”; 25-05-2019.

No es difícil confesarle a Dios tus pecados y errores. Tampoco lo es confesarlos ante nosotros mismos, pero hacerlo delante de otra u otras personas, eso sí que es como saltar un gran abismo. Sin embargo, la sanidad total viene cuando confesamos ante otra persona y le contamos nuestros defectos y fallas. Luego que esta persona ore por mí y la sanidad vendrá total. “Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.” Sgo.5:16.

Padre, ayúdame siempre a ser valiente y poder confesar mis pecados y errores a Ti y delante de otro ser humano. Dame inteligencia para escoger a un buen confesor, sé que mis pecados sólo Tú los perdonas, pero me das sanidad cuando los confieso a otra persona y ésta por mí ora, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.