viernes, 14 de diciembre de 2018

Hay veces que no podemos sobrellar las cosas de Dios


¿Por qué no nos comunica Dios todo de una vez?
Porque no podemos sobrellevarlas: “El maestro Gaudencio lo explicó así: “Hay cosas que Dios nos quiere decir, pero no estamos preparados para poderlas discernir.  Todo tiene su momento, todo tiene su tiempo. Poco a poco se va lejos. Así que hay que ser pacientes, no lo podemos saber todo de repente. Uno tiene que ir creciendo y conociendo de Dios, paulatinamente” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios nos revela las cosas poco a poco”; 13-12-2018.

A cuántos de nosotros nos pasó que quisimos que el Señor nos dijera y resolviera tantos y tantos enigmas; tantos y tantos acertijos de la vida: Por qué sufrir la pérdida de seres queridos, porque aún no terminamos de siempre lo bueno hacer, cuánto nos falta para llegar a Dios conocer, etc. Paso a paso vamos. Decía Pablo: “vemos como en un espejo”; pero siempre vamos caminando y avanzando a tener un mayor y mejor conocimiento de Él. “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar.” Jn.16:12.

Padre, disfruto el hecho de ir conociendo cada vez; más y más de tu Reino; de tu persona, de tu maravilloso plan, de tu amor y amistad. Gracias Señor porque te has revelado a cada uno de nosotros, de una y otra forma. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.
A v

jueves, 13 de diciembre de 2018

Ahi está Jesús en medio


¿Cuántos se necesitan para formar una Iglesia, una fraternidad, una comunidad?
Dos o tres: “Eustaquio quería saber qué es lo que une a una Iglesia en su diario quehacer: “Dígame maestro Gaudencio: ¿Cuánta gente se necesita para hacer una Iglesia, con cuántos miembros? ¿Qué es lo que une a este gremio?—preguntó con vehemencia el joven, con cierta insistencia. “Buena pregunta—contestó Gaudencio con paciencia—dice el propio Jesús, que con dos o tres una Iglesia ya tenés. ¿Qué es lo que los une? Umhhh—caviló por un momento el maestro—el amor común de Dios con cada uno de nosotros; luego, el amor entre nosotros” Cuentos del Reino, Daniel Aragón; “Donde dos o tres tienen amor, ahí está Dios”; 12-12-2018.

Bastan dos o tres que se reúnan en el nombre de Jesús en una lealtad común. El mismo Creador estará presente en esta congregación. Y cuando nos disponemos en unidad para realizar juntos su voluntad, se forma esa hermosa fraternidad, Iglesia, ministerio o grupo de ayuda que exaltan su nombre y le glorifican. “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” Mt.18:20.

Padre, gracias porque no necesitamos ser numerosos para congregarnos en tu nombre. Lo importante en esta comunidad es el amor y la lealtad; el propósito en común de hacer tu voluntad, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

No soy digno


¿Cómo nos acepta Jesús?
Tal y como somos: “Eulogia llegó molesta, porque no había visto cambios significativos en el nuevo miembro de la iglesia. “A mí no me engaña, ese tipo todavía tiene sus malas mañas. Y lo peor que él mismo lo reconoce, cuando ora le dice a Dios que él no mejora” –se expresó la joven. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo molesto: “¿Por qué deseas que diferente él sea? –la joven se sorprendió con la pregunta—“Por qué es lo que quiere Dios”—le contestó con vacilación. “Así es, y eso ni tú ni yo lo podemos hacer. Sólo el Señor. Sin embargo Cristo lo acepta a Él, tal y como es. De tal manera que debemos de imitar al Señor y aceptarlo sin vacilación” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Nos acepta el Señor, tal y como somos hoy”; 12-12-2018.

No necesitamos ponernos máscaras delante de Dios. Él nos conoce mucho mejor a nosotros de lo que nosotros nos conocemos realmente. Así que Él nos acepta en la condición que estamos al llegar a Él y aún en la que estamos permaneciendo en Él. Porque ninguno de nosotros por mucho que haya cambiado es perfecto como Él es. Todos cometemos errores, todos somos aún pecadores. En realidad Él nos ayuda cuando le expresamos a Él cómo realmente somos. “Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará.” Mt8:8.

Padre, cuando nos examinamos detenidamente y llegamos a tener conciencia de nosotros, observamos que padecemos de muchos defectos aún, también podemos ver cómo hemos superado y mejorado en otras áreas en Ti; y Tú me aceptas así; y así me usas y me bendices para tu gloria. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

martes, 11 de diciembre de 2018

Ministros suyos que hacéis su voluntad


¿Qué debemos de hacer los ministros de Jehová?
Bendecirle y hacer su voluntad: “La pregunta fue directa al maestro, quien la recibió muy ameno: “¿Cómo me doy cuenta que estoy haciendo la voluntad del Creador y no la mía mi estimado mentor?—fue la interpelación del joven Eulalio a su profesor. Éste, así le contestó: “Cuando lo que estás haciendo no es algo que digamos, que te estás saliendo con lo tuyo; cuando el egocentrismo deja de ser en ti un lado oscuro; cuando ya no tenemos esa viejas actitudes en cada área, porque con las actitudes del Señor han sido reemplazadas” Cuentos del Reino, Daniel Aragón; “Haciendo la voluntad del Señor y no de vos”; 10-12-2018.

Es todo un proceso el cual pasamos, esto es verdad: Primero queremos hacer en todo nuestra voluntad. Así que tomamos de este mundo lo que podemos sin querer nosotros dar algo a cambio, o bien, servir para algo. Esto se da así porque somos egocéntricos. Al comprobar que conquistamos un mundo de infelicidad por hacer nuestra voluntad, queremos entonces hacer la voluntad de otras personas: con sus filosofías, sus ideas, sus doctrinas. Pero luego comprobamos que esto no nos lleva a la felicidad plena. Sólo cuando hacemos la voluntad de Dios es que nos invade la satisfacción y la alegría completas. “Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos, Ministros suyos, que hacéis su voluntad.” Sal.103:21.

Padre, quiero como ministro tuyo alabarte y bendecirte porque me he dispuesto a hacer tu voluntad y no la mía, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 10 de diciembre de 2018

Para que vean vuestras buenas obras


¿Por qué debe de alumbrar nuestra luz delante de los hombres?
Para que vean nuestras buenas obras y glorifiquen a Dios: “Eulogia se sentía eufórica, pues había recibido al Señor hacía unas cuantas horas. “Definitivamente hay luz en mi vida, veo ahora las cosas distintas—dijo la chica—voy a dedicarme de lleno a seguir la Palabra de Dios leyendo; no me perderé ningún culto, con eso yo estaré a gusto” Su maestro, el sabio Gaudencio, la quedó viendo; suavemente le dijo esto: “Sí que ahora tienes luz, más debes de llevar esas luz a los hombres. Delante de ellos debe de brillar; eso es lo que quería Jesús te lo puedo asegurar. Para exaltar su nombre debes hacer buenas obras a los hombres” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Para exaltar su nombre, buenas obras a los hombres”; 09-12-2018.

Cuando el astro rey sale por el este cada mañana y comienza a mostrar su luz en los cielos, cuyo reflejo llega a todos los contornos de la Tierra, recuerda, así Dios muestra su luz a los hombres; también tú y yo debemos de mostrar esa luz. Mas nuestra luz son las buenas obras. Cada día es una oportunidad para comenzar algo que afecte positivamente a las personas y mejore el mundo es que estamos. Desde dar una sonrisa, un abrazo, un consejo, una oración, compartir la Palabra de Dios; satisfacer una necesidad a alguien, o bien recibir el llamado y trabajar de lleno en la obra de Dios. “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.” Mt.5:16.

Padre, permite que mi luz sea vista por los hombres a través de las buenas obras que Tú has preparado de antemano para mí, para que tu nombre sea glorificado y exaltado; en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Bienaventurados vuestros oídos porque oyen

¿Qué debemos pedir al Santo Espíritu de Dios?
Que nos abra nuestros ojos y oídos: “Nos pasa a todos—dijo el maestro Gaudencio a su auditorio—no somos capaces de ver lo que Dios está haciendo alrededor nuestro, o bien lo que hace en nosotros dentro. De igual manera, somos sordos a su Palabra, por ello debemos de pedirle que nuestros oídos reabra.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Tener ojos para ver y oídos para oír”; 08-12-2018.  

Tenemos que pedirle al Señor que podamos ver sus propósitos y planes; que podamos oír lo que Él nos quiere decir, aconsejar y guiar. Ver cómo nos ha rescatado de una vida pasada afectada, ver cómo nos ha bendecido, cómo nos ha llamado al trabajo de su Reino de manera que tenemos hermosa utilidad en el Reino. “Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.” Mt.13:16.


Padre, dame ojos para verte, dame oídos para oír; abre mis ojos y mis oídos y que pueda verte y escucharte con todos mis sentidos; en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 8 de diciembre de 2018

He aquí todas son hechas nuevas


¿Qué van pasando cuando llegamos a Cristo?
Las cosas viejas: “Eustaquio llegó contento, había logrado superar un defecto: “Me era difícil no juzgar a las personas, casi siempre hablaba de algún personaje de la vida pública y también de los que conozco personalmente; y mis señalamientos eran hirientes. Ahora, lo que hago es hablar bien de la gente” –le confesó alegre. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo contento: “Bien lo dice la Palabra de Dios, cuando estamos en Cristo las cosas viejas pasan, estas son: actitudes, manías, defectos, pecados. Y las cambiamos por cosas nuevas diferentes y diversas” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Las cosas viejas pasan y viene cosas nuevas”; 07-12-2018.

Cuando nos examinamos y lo ponemos todo al Señor, viene como resultado una nueva forma de vivir. Temores, resentimientos, actitudes negativas, conflictos, complejos, traumas, malos hábitos, fatalismo, egocentrismo, conmiseración, manipulación, control exigente, resentimiento, falta de perdón, etc. Todo esto va cambiando y Dios nos va poniendo en vez de ellos, actitudes y palabras diferentes, llenas de vida, optimismo y gracia. “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” 2Cor.5:17.

Padre, Tú eres quien nos quita aquellas actitudes viejas, negativas; y nos cambias eso viejo por algo nuevo y edificante en Ti Cristo de la gloria, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.