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miércoles, 26 de septiembre de 2018

Clama a Dios en tu angustia


¿A quién hemos de buscar y clamar en tiempos de angustias?
A nuestro Dios y Salvador: “Estoy venciendo esta obsesión, mas cuando me siento afectado llamo rápido a Eulalio para que me ayude a vencer la tentación. Él es mi ayudador.”—dijo Aurelio emocionado al maestro sabio. Éste le contestó: “Está bien que tengas a alguien que te ayude y apoye en los momentos claves, pero no es el más importante. Hay uno que al implorarle estará contigo para vencer todas tus debilidades. Es el Dios creador, el que dio su vida por vos, el verdadero Dios y Señor. Clama a Él de corazón y verás cómo te libra de cualquier aflicción”. Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Clama a Dios de corazón y te libra de toda aflicción”; 25-09-2018.

¿Estás pasando por discordias, conflictos? ¿Te has quedado sin fuerzas para seguir adelante en aquello que sabes es muy importante? ¿Te cansaste de ayudar y de servir a los demás? ¿Necesitas cambiar aquel ambiente familiar lleno de discordia, de maldiciones, de malas palabras? ¿Necesitas poner en orden el caos de tu vida? Es buena oportunidad, clama a Dios de corazón para que te libre de toda aflicción. “Entonces claman a Jehová en su angustia, y los libra de sus aflicciones.” Sal.107:28.

Padre, has estado en todo momento en el cual he pasado por duros tormentos. Mas tu amor y bondad me han cubierto y me has sacado del mal momento para darme la paz, la alegría y la sanidad en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

martes, 8 de mayo de 2018

En apuros mas nunca desesperados


¿Qué emoción es una total falta de fe?
La desesperación: : “Estoy desesperado, ¡no sé qué hacer! No creo que este problema que tengo pueda vencer. He fallado en el trabajo, ¡me van a correr! Luego montón de problemas voy a tener. ¿Dime Gaudencio, qué puedo hacer?” El maestro vio a Eulalio muy afectado y le dijo: “En primer lugar, debes de calmarte hijo. Podemos estar en momentos de apuros afectados, mas nunca desesperados” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La desesperación, no va conmigo ni con vos”; 07-05-2018. 

La desesperación es la total falta de esperanza sobre algún suceso, accidente o circunstancia que pueda estar afectándonos. Por tal motivo, la desesperación es una ausencia total de fe.  Porque nuestra fe nos produce siempre esperanza, y una esperanza llena de convicción que nos asegura que así como esperamos, va a suceder. Por ello, jamás podemos estar desesperados. “que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados” 2Cor.4:8.

Padre, podremos estar en apuros, atribulados, pero nunca ni angustiados, menos desesperados.  Porque en cualquier difícil situación que nos encontremos, sabemos que Tú siempre estarás a la par nuestra para asistirnos, protegernos y darnos la victoria sobre ello en el nombre de Jesús. Amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Las noches oscuras preceden al amanecer

¿Cómo podemos vencer nuestras noches oscuras?
Con la Luz, nuestro Dios y Señor: “No he podido ver el sol claro. Estoy pasando por verdaderas noches oscuras casi a diario, mas cuánto quisiera que un rayo de esperanza a mí viniera.”—se quejó Eulogia.  Gaudencio que le escuchó, así le aconsejó: “Aparta tus lágrimas derramadas por la aflicción, pues ellas no te dejan ver las estrellas.  No te apures por tu noche oscura, antes de amanecer y ver la luz es más oscura todavía. Recuerda, Dios hizo la luz, las tinieblas es la falta de ellas. ¿Quieres al amanecer ver salir?, recurre ya a quien puede iluminar tu oscuridad” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La luz en verdad, vence la oscuridad”; 06-02-2018. 

Queramos o no, vamos a pasar nuestras noches donde la oscuridad es densa y además son noches largas.  Situaciones que vivimos de momentos de angustias, problemas, o que nos encontremos en situaciones extremas. No vemos que amanece y buscamos el amanecer desesperadamente. Pero con Dios, quien es la Luz, ese amanecer se vuelve glorioso e imponente. “El rey, pues, se levantó muy de mañana, y fue apresuradamente al foso de los leones. Y acercándose al foso llamó a voces a Daniel con voz triste, y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, ¿te ha podido librar de los leones?” Dn.6:19-20.

Padre, hasta nuestro Señor Jesucristo tuvo su noche de angustia y de dolor, antes de ser crucificado estuvo a Ti orando toda la noche en Getsemaní.  Él te buscó, porque ciertamente Tú eres quien nos das fuerzas y nos sostienes para ver tu gloria en ese amanecer lleno de luz y esperanza en el nombre de Jesús. Amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

domingo, 26 de noviembre de 2017

Llevemos como el águila a nuestro enemigo a lo alto


¿Dónde debo de llevar mis conflictos y problemas a Dios?
Arriba, delante de su presencia: “Se dice entre los cetreros (entrenadores de aves rapaces para la caza) que un águila no pelea jamás contra una serpiente en la tierra.  Ella la atrapa y la sube a los aires y la deja caer. Una serpiente no tiene aguante, poder o balance en el aire.  De tal manera que al caer se mata y luego el águila puede comérsela sin peligro alguno” Tomado de:  https://www.pinterest.com/pin/505247651922236460/

Qué tal si nuestros problemas, nuestros errores, nuestras enfermedades, nuestras angustias, nuestras ansiedades, nuestras tragedias y afectaciones; todas ellas causadas por el enemigo del ser humano: la serpiente antigua llamada Diablo o Satanás; sean tomadas por nosotros y llevadas a lo alto a nuestro Dios y Señor a través de nuestras oraciones, para ahí soltarlas.  Si tratamos de luchar con ellas en tierra, eso sería un terrible error, pero si las llevamos en oración a lo alto y ahí las soltamos, como hace el águila con la serpiente, dejamos que Dios se encargue de ellas y cuando caigan a tierra, entonces podremos vencerlas.  “Suba mi oración delante de ti como el incienso, El don de mis manos como la ofrenda de la tarde.”

Padre, te pongo en tus manos mi angustia y afectación, yo no puedo con ellas en tierra Señor, pero suba mi oración delante de Ti y ahí, las suelto y las dejo ir, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

viernes, 22 de septiembre de 2017

Ni desesperados ni angustiados

¿Qué garantías tenemos a la hora de un problema?
No caemos ni en apuros, ni en desesperación: “Cuando un hombre alcanza la condición en la cual cree que algo ocurrirá a pesar de no desearlo, y que lo que él desea no ocurrirá, ese es el estado llamado desesperación”.  Y en otra ocasión: “Quien ha perdido la esperanza ha perdido también el miedo: tal significa la palabra "desesperado"”. Arthur Schopenhauer, filósofo alemán; 1788-1860.

Nosotros los cristianos nos enfrentamos a los mismos problemas, situaciones y dificultades de todo el mundo. Cuando confrontamos estas situaciones, fácilmente se cae en la angustia y la desesperación.  La desesperación es la pérdida total de la esperanza, de la paciencia, o de la tranquilidad de ánimo, causada generalmente por la consideración de un mal irreparable o por la impotencia de lograr el éxito.  La angustia es el estado de intranquilidad o inquietud muy intensas, causada especialmente por algo desagradable o por la amenaza de una desgracia o un peligro; es igual a aflicción o congoja.  Pero nosotros, aunque estemos atribulados, ni nos angustiamos, ni nos desesperamos: “que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados” 2Cor4:8.

Padre, por tu Santo Espíritu que nos llena todos esos vacíos internos, podemos enfrentarnos a diario a cada una de las difíciles situaciones que experimentamos sin que las mismas nos afecten para caer en angustias o desesperación en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.


jueves, 13 de julio de 2017

¿Por qué son bienaventurados los que practican misericordia?
Porque ellos alcanzarán la misericordia del Señor: “5. Camino por la calle. Hay un pozo en la vereda. Coloco tablas encima. Puedo continuar mi camino y ya nadie más caerá en él.”  Paulo Coelho, Reflexiones Diarias; “Las cinco actitudes diferentes”; pág.70.

Extender tablas de misericordia sobre las afectaciones profundas y dolorosas que constantemente los seres humanos nos solemos hacer, para evitar que aquellos que nos han dañado se hundan en un pozo de desesperación y angustia, tiene bienaventuranza del Señor en nuestras vidas.  “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia” Mt.5:7.

Padre, para seguir mi Camino hacia Ti, permite que siempre esté pendiente de aquellos que, por inexperiencia, ignorancia o necedad, puedan ser víctimas de caer en un profundo pozo de muerte.  Que pueda extender mis tablas de misericordia sobre el borde de ese hoyo en las vidas de mis hermanos, y mostrándoles mi fondo, puedan ellos pasar el peligro sin daños colaterales.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.