Mostrando entradas con la etiqueta falta de perdón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta falta de perdón. Mostrar todas las entradas

domingo, 25 de agosto de 2019

Y espantados dijeron el uno al otro: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?


¿Qué nos sucede cuando andamos cargando algo malo?
Se nos sobresalta el corazón y padecemos de espanto: “Aurelio llegó asustado, estaba todo turbado: “Maestro, que hay me anda buscando Aureliano. Tenía años de no ver a mi hermano. Dígale que no estoy por favor, míreme, asustado estoy”—dijo como temblando. Su maestro le sonrió para calmarlo y le dijo muy pausado: “Aurelio, sólo el que no ha enfrentado el daño que ha hecho en el pasado, puede sentir temor y espanto: Enfréntate a tu hermano con la verdad y verás cómo después no temerás” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “No carguemos el mal que hemos hecho”; 24-08-2019.

No tenemos por qué estar asustados todo el tiempo, por andar cargando sobre nosotros el mal que anteriormente hemos hecho. Tenemos que buscar cómo reparar el daño causado, para vivir sin temor, sin daños emocionales. Para eso tenemos que enfrentarnos a las personas que hemos dañado, y pedir perdón por el daño por nosotros ocasionado. Sólo así podremos ser liberados y dejar atrás el temor, que por nuestra cobardía de no arreglarlo de inmediato, fue causado. “Y dijo a sus hermanos: Mi dinero se me ha devuelto, y helo aquí en mi saco. Entonces se les sobresaltó el corazón, y espantados dijeron el uno al otro: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?” Gén.42:28.

Padre, he aprendido a dejar vacía mi mochila de daños causados a los demás. Porque Tú me has mostrado qué importante y necesario es reparar los daños causados y pedir perdón por nuestros errores. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 26 de agosto de 2018

Si Perdono mi Padre me perdona


¿Bajo qué condición Dios perdona mis ofensas?
Si perdono a mis semejantes sus ofensas: “Nuestra relación va cada día de mal en peor. Nos gritamos, nos ofendemos y cada quien busca un sendero diferente donde andemos. Cuando nos volvemos a encontrar es para pelear. Ya no aguanto esta situación porque Eulogia y yo, no podemos llegar a un acuerdo” –se expresó Eulalio. Su maestro, el sabio Gaudencio esto le respondió a viva voz: “Tú debes de practicar el tener buena voluntad, espero que esta situación te dé un sentimiento de incomodidad y quieras buscar la paz. El primer paso que debes de dar, es perdonar. Si no perdonas tú estarás mal, y tu relación se va a terminar.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Perdonar para las relaciones restaurar”; 25-08-2018.

Las relaciones defectuosas con los demás están basadas principalmente en la falta de perdón. Y no perdonar a los demás, trae una grave implicación a mi vida: Me salgo de la gracia Divina. Porque una condición que Dios pone para perdonar mis pecados, es si yo soy capaz de perdonar a los demás. Para restaurar mis relaciones, tengo que cambiar, y para cambiar yo, debo de perdonar. Cuando perdono me hago libre y puedo entonces empezar una nueva relación. “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.” Mt.6:14-15.

Padre, que mi corazón siempre esté lleno de tu Santo Espíritu y el perdón esté presente en mi corazón. Yo decido, en obediencia a Ti y para mi propio beneficio, perdonar a todos los que me han ofendido. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 24 de junio de 2017

¿Conmiseración, resentimientos, envidias, falta de perdón, qué es?
Es egolatría. “Ayy de mí, pobrecito yo.  ¿Para qué nací?  Si salí de una familia disfuncional.  Desde niño fui abandonado, por eso no pude estudiar.  Odio a mi padre, porque no me dio atención y tiempo en todo momento.  Y mis amigos y compañeros pudieron tener la oportunidad de una mejor posición social”—se quejaba en puros lamentos Aurelio.  Gaudencio, que pasaba por ahí, de dijo con acierto: “¿Por qué te revuelcas en la conmiseración o en la autocompasión?  Estar llorando por los resentimientos, es vivir en el pasado, porque todo en ti está centrado.  ¿Estás enfermo por tu “justa ira”, adolorido por tu envidia?  Eso es mentira.  Sólo vives ahí preso de tus temores y ansiedades y te enfermas cada día.  Pero te digo: ¡Eso es egocentrismo, una forma de egolatría” Cuentos del Reino, Daniel Aragón; “Una manera de adorarme es quejarme” 23-06-2017!  

Fijémonos bien y meditemos cuál es nuestra situación: Cuando nos lamentamos, cuando nos quejamos, cuando sentimos pena y no participamos en algo, cuando estamos con envidia, cuando estamos resentidos, cuando no perdonamos, cuando sentimos que nadie nos quiere, cuando nos vamos de algún lugar u organización porque “no les importo” o no “me tratan bien”, etc.  Si buscamos nuestro bienestar en todo y nos sentimos desfallecer porque no obtuvimos lo que queríamos, eso es egocentrismo, egolatría.  Pero la Palabra de Dios me dice: “…porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a Él solo servirás.”  Lc.4:8.

Padre, mi deber es pensar en Ti, en tu voluntad y en los demás.  Después debería estar mi bienestar.  Pero sólo Tú puedes provocar en nosotros ese deseo.  Haz en nosotros posible esto, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón, feliz día en el Señor

jueves, 18 de mayo de 2017

¿Qué es el resentimiento?
La represa que detiene la falta de perdón a mí mismo y a otros: “Me sentí herido por lo que me dijo, por eso le insulté muy feo, le dije todo aquello horrible, la verdad no he querido hacerlo.  No es la primera vez que me ha hecho esto: me ha dado bromas, me golpeó una vez, tengo mucho resentimiento con él.  ¿Cómo podré perdonarme si lo que le hice fue más de lo que me hizo él? ”—se quejó Aurelio de lo que le había hecho casi a diario el joven Eulalio.  “El resentimiento, Aurelio, es la represa de aquel caudaloso río que tiene por afluentes el perdonar y perdonarse a sí mismo.  Cuando oras a Dios el abre esa compuerta para que ambos ríos puedan fluir con toda su grandeza”—se expresó muy circunspecto, el sabio Gaudencio.”  Cuentos del Reino; “El resentimiento una presa que detiene el perdón”; 17-05-2017.

Qué difícil es para muchos de nosotros lograr otorgar el perdón a quienes nos han lastimado, mas aún es llegar a perdonarse uno por los daños otorgados.  Porque tú dañas más a quien más te dañó.  Sólo el Santo Espíritu de Dios puede remover esa pesada compuerta para que esos rencores y resentimientos se muevan de nuestra vida y dar paso a perdonar y a perdonarme a mí mismo.  “Viendo los hermanos de José que su padre era muerto, dijeron: Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago de todo el mal que le hicimos.”  Gen.50:15.


Padre, gracias, muchas gracias porque tu Santo Espíritu ha podido remover esos rencores y resentimientos en mi ser, para poder perdonar y perdonarme a mí mismo y así recibir el perdón de Ti mismo, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.