lunes, 4 de septiembre de 2017

El enojo desmedido

¿Qué hará la persona que fácilmente se enoja?
Hará locuras y entonces será aborrecido: “Le seguí esta conversación en su celular con su “amigo” que casi indica que me engaña, eso está fijo.”—dijo Eulalio adolorido a su mentor y amigo el sabio Gaudencio.  “Sin embargo, iré donde ella y una explicación le exigiré.  Sin hacer escándalos, sin mandar todo al carajo” Gaudencio asentó en silencio, y así le indicó: “Sabio eres Eulalio si haces eso que de ti he oído, el hombre que se enoja fácilmente hace locuras y es luego aborrecido.”  Y el joven se fue afligido, mas luego regresó sonriendo donde su amigo Gaudencio.  “Ya me explicó lo que pasó.  No fue su amigo quien chateaba conmigo, sino un amigo de su amigo quien resultó un usurpador como yo, y su amigo delante de mí se excusó, todo lo aclaró, y lo comprobó”. Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “El enojo desmedido te hace un hombre aborrecido”; 03-09-2017. 

Hay situaciones extremas en nuestra vida, situaciones que bien pueden ser ciertas o no.  Pero cuando la ira nos ciega, las respuestas que damos es locura incierta.  Nada es bueno si nos enojamos de manera extrema, al final es más el daño que podemos hacer que el que nos hicieron, pues hacemos las cosas sin sentido.  Por ello luego somos aborrecidos. “El que fácilmente se enoja hará locuras; Y el hombre perverso será aborrecido.” Pr.14:17.

Padre, te pedimos que quites de nosotros todo enojo, que la ira en mí no tome ningún control.  Por el contrario, Señor: que la respuesta amable, la decisión correcta y sin violencia sea siempre nuestra contestación, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón, feliz día en el Señor. 

domingo, 3 de septiembre de 2017

Cuando dejamos que Dios actúe

¿Qué hace el Señor por nosotros?
Ha apartado nuestros juicios y ha echado fuera a nuestros enemigos: “Hay que tratar de permanecer a un lado y dejar que Dios opere a través de nosotros.  Hay que tratar de no estorbarle con nuestros propios esfuerzos, o impedir que su espíritu trabaje a través de nosotros.  Dios desea nuestro servicio obediente y nuestra lealtad a los ideales de esa nueva vida que buscamos. Si se es leal con Dios, El brindará su protección contra las faltas.  Su espíritu se encargará de nuestros proyectos, y nos proporcionará la suficiente ayuda espiritual.  Tendremos un éxito verdadero y real si nos quedamos en la sombra y dejamos que Dios trabaje a través de nosotros.”  Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, con permiso de AAWS.

Es esa tendencia de “omnipotencia” con la cual queremos mantener nuestro control y dominio a toda costa de sucesos y personas.  Es nuestra muestra de “grandiosidad” de querer realizar, o bien desear, que las cosas sucedan como nosotros queremos; incluso, que los avances nuestros sean de esta o aquella manea.   Es una “individualidad desafiante”.  Pero, cuando decidimos dejar que Dios actúe en nosotros, entonces el perdón, los cambios y el servicio serán una efectiva realidad.  Nunca más veremos el mal. “Jehová ha apartado tus juicios, ha echado fuera tus enemigos; Jehová es Rey de Israel en medio de ti; nunca más verás el mal.”  Sof.3:15.

Padre, mi orgullo y vanidad de querer controlar, dominar y dirigir las cosas y personas desaparezcan hoy en la misma medida que mi confianza en Ti y tu Espíritu tienen perfecto control de todo en mí.  Haz que pueda servirte en amor y verdad, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

sábado, 2 de septiembre de 2017

Cómo lograr amar a mi prójimo

¿Cuál es la segunda ley más importante de todas?
Amar a mi prójimo como a mí mismo: “Llegué a darme cuenta de que las satisfacciones emocionales e instintivas nos vienen como dividendos de sentir el amor, ofrecer el amor, y expresar un amor apropiado para cada relación de nuestra vida. Claro estaba que no podría aprovechar el amor de Dios mientras no pudiera devolvérselo a Él, amando a mis prójimos como Él quería que yo hiciera. Y esto no lo podría hacer mientras siguiera siendo víctima de falsas dependencias. Porque mi dependencia significaba exigencia - una exigencia de apoderarme de la gente y de las condiciones que me rodeaban y de controlarlas.”  Bill Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; pág.246.

Se debe de ser sumamente honesto consigo mismo, haberse hecho un inventario moral introspectivo como retrospectivo sin ningún temor para comprobar que en uno hay exigencias de control y manipulación de las personas con quienes te relacionan, pero sobre todo de aquellas muy cercanas a nosotros que conforman nuestra familia.  Aunque es posible que amemos a Dios, el llegar a amar al prójimo como a nosotros mismos se ve impedido por esta actitud nuestra que es como un mecanismo de protección interna.  Mas Dios nos dice: “Y el segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”  Mt.22:39

Padre, te pido perdón por tratar de manipular y controlar las acciones, palabras y actitudes de los demás.  Por desear y tratar de que las personas sean y hasta reaccionen como yo.  Mas esto no debe de ser así, porque deben de ser y actuar como Tú.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

viernes, 1 de septiembre de 2017

Dios habla por medio de su Hijo


¿Cómo ha hablado Dios en el pasado?
Muchas veces y de muchas maneras: “Caminaban Eulogia, Eulalio y el tal Eustaquio por el parque en el campo de un estadio.  Iban alegres, orando y cantando.  Conversando sobre los diversos aspectos de la vida, iban sin prisas.  “Por qué oramos y oramos y la voz de Dios no escuchamos”—preguntó Eulalio.  “Sí—afirmó Eulogia—porque si orar es hablar con Dios, ¿Por qué no escuchamos su voz?”  “¿Qué les parece si le preguntamos al Señor? —sugirió Eustaquio.  Así los tres oraron.  “Y bien, ¿qué escuchaste vos?”—cada uno se preguntó.  Eustaquio tan sólo a decir atinó: “Cuando caminaban no escuchaban las chicharras.  Oraban, cantaban, charlaban.  Cuando en silencio oraban, muy fuerte sonaban.  Así, los avatares de la vida impiden escucharme, mas si se detienen un poco oirán mi voz al invocarme” Cuentos del Reino; Daniel Aragón, “Escuchando la voz del Señor”; 31-08-2017.  

Escuchar la voz de Dios es una actitud de fe, pues Él nos habla de muchísimas maneras.  Pero como es una acción que requiere fe, tiene que ver con nuestras creencias, no con nuestro oído.  Así como no escuchamos las chicharras en un campo, o bien el canto maravilloso de los pájaros en una madrugada, porque estamos concentrados en otras tareas, así tampoco escuchamos la voz de Dios por estar tan ocupados en nuestros diarios quehaceres.  Pero su Palabra me dice: “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;” Heb.1:1-2.

Padre, tu voz resuena en la voz de tu Hijo Jesucristo.  Él no sólo es tu imagen del Dios invisible, es también tu Palabra encarnada.  Por tanto, escucharlo a Él es escucharte a Ti.  Permítenos circuncidar el oído de nuestro corazón para escucharte en todo lugar y a toda hora tu maravillosa voz Señor, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.

jueves, 31 de agosto de 2017

Afinar el oído del corazón

¿Cuándo escuchamos la voz de Dios?
Cuando queremos y nos disponemos a escucharla: “En un desierto de África, caminaban un maestro sufí y su discípulo. Cuando cayó la noche, los dos montaron la tienda de campaña, y se aprestaron a descansar.  -¡Qué silencio! -comentó el discípulo. -Nunca digas: "¡qué silencio!" -respondió el maestro. -Di en cambio: "no consigo escuchar a la naturaleza."” Paulo Coelho, Reflexiones Diarias, EL SILENCIO DE LA NOCHE; pág.90.

Hay muchos de nosotros que tenemos los oídos incircuncisos y no queremos oír la voz de Dios, aunque Él nos hable de muchas maneras.  Su Palabra está ahí para hablarnos; sus siervos que predican la misma, están ahí y, por medio de ellos, hablarnos; su creación está ahí, pero muchas veces ni a ella escuchamos, menos a Dios hablándonos a través de la misma.  Lo que necesitamos entonces es, afinar el oído de nuestro corazón, para escuchar su voz.   “Pero mi pueblo no oyó mi voz, E Israel no me quiso a mí.” Sal.81:11.

Padre, esté atento mi corazón y mi oído para escucharte; pues tu Palabra, entre otras muchas más maravillosas cualidades, tiene vida, es restauradora y además consoladora.  Que siempre esté dispuesto a escucharte en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón, feliz día en el Señor. 

miércoles, 30 de agosto de 2017

Dr. Jekyll vs Mr. Hyde

¿Qué hace el hombre interior y la ley en mis miembros?
Me deleita en la ley de Dios, la otra me lleva cautivo a la ley del pecado: “¿Cómo se puede armonizar nuestro inconsciente - de donde surgen todavía tantos de nuestros temores, obsesiones y falsas aspiraciones - con lo que realmente creemos, sabemos y queremos? Nuestra principal tarea es cómo convencer a nuestro mudo, rabioso y oculto "Sr. Hyde".”  Bill Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; pág.236-237.

Robert Louis Stevenson; es un escritor norteamericano que escribió la novela titulada: “El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde” a finales del siglo XIX y fue un éxito literario a comienzos del siglo XX.  Se describe la dualidad existente en nosotros, ese trastorno disociativo de la identidad expresados ficticiamente en dos personajes opuestos entre sí: El Dr. Jekyll un buen médico altruista y el Sr. Hyde, un asesino compulsivo.  Y eso nos sucede a nosotros, la Biblia nos expresa la lucha interna entre nuestro hombre interior y la ley en mis miembros: “Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.”  Rom.7:22-23.

Padre, sólo Tú puedes hacer en nosotros que nuestros temores, obsesiones, falsas aspiraciones, codicia, amargura, odios, etc., puedan ser reemplazados por el gozo, la paz y la bondad para con los demás.  Hazlo así Señor en mí, para tu gloria.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón, feliz día en el Señor. 

martes, 29 de agosto de 2017

La oración no cambia a Dios, pero sí a quien ora

¿Qué guardará la paz de Dios?
Nuestros corazones:
“La vida no es un problema que tiene que ser resuelto, sino una realidad que debe ser experimentada.”—dijo Soren Kierkegaard, filósofo y teólogo danés, considerado el padre del
Existencialismo; también dijo: “La oración no cambia a Dios, pero sí cambia a quien ora.”  Soren Kierkegaard;  https://akifrases.com/frase/20013

Bien dice Soren, que la vida es una realidad que debe ser experimentada por cada uno de nosotros.  Así que es inevitable el tener que enfrentarnos a las cosas oscuras y dañinas que en cualquier momento aparecen en nuestras vidas.  Por eso, la oración juega un papel importantísimo para poder recibir de Él, esa paz en medio de cualquier tormenta, que sólo Dios da y que sobrepasa todo entendimiento humano.  “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.  Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”  Flp.4:6-7.

Padre, tú guardas nuestros corazones de tal manera que no sean afectados, o bien, que sean sanados totalmente.  La oración a Ti Padre, reviste de tanta importancia para nosotros, pues a través de ella tu Espíritu nos da el poder para renovarnos y cambiar en el nombre de Jesús, amén.  Feliz día en el Señor.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.