martes, 7 de noviembre de 2017

Un pacto con tus generaciones

¿Qué promete el Señor para nosotros y nuestras generaciones?
Jamás faltará su Espíritu ni su Palabra en nuestras bocas: “Gaudencito, nieto del sabio Gaudencio; le dijo a Eustaquito, hijo de Eustaquio nuestro amigo: “Como con Cristo, el Espíritu de Jehová está conmigo, para ser del Señor un fiel testigo” Eustaquito le contestó: “Fiel es Dios para con sus hijos, darnos su amor, su poder y su Santo Espíritu, para ayudar y darlo a conocer a todo aquel que Dios ponga en mi camino” Eustaquio y Gaudencio los quedaron orgullosos viendo, y habló el más joven de ellos: “¿Sabes maestro? Dios cumple el pacto con nosotros hecho; darnos su Palabra y su Espíritu y ponerlo en la boca de nuestros nietos e hijos” Cuentos del Reino, Daniel Aragón; “El pacto del Señor es con nosotros y nuestra generación” 05-11-2017.  

He podido constatar esto en mis hijos y en los hijos de mis hijos.  Todos ellos tienen de Dios su Palabra en la boca y su Santo Espíritu.  Qué hermoso es ver cumplida esta promesa del Señor en nuestras generaciones venideras.  Esto nos trae regocijo, alegría y agradecimiento al Dios de la Tierra y el Cielo.  “Y este será mi pacto con ellos, dijo Jehová: El Espíritu mío que está sobre ti, y mis palabras que puse en tu boca, no faltarán de tu boca, ni de la boca de tus hijos, ni de la boca de los hijos de tus hijos, dijo Jehová, desde ahora y para siempre.”  Is.59:21.

Padre, el Redentor en Sión ya vino para nuestra salvación. Y has hecho por medio de Él un pacto eterno con nosotros, nuestros hijos y los hijos de los hijos de nuestros hijos.  Desde ahora y para siempre para tu gloria, en el nombre de Jesús amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón, feliz día en el Señor.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Amarnos los unos a los otros

¿Por qué amarnos los unos a los otros?
Porque al dar amor, recibimos amor.  Al recibir amor, podemos dar amor: “Al estar encerrado en mis propios deseos, al vivir en ese error, me privé de poder dar amor. Pero cuando vine a esta comunidad, donde recibí comprensión, amor y hermandad; pude aprender a ser útil a los demás.”—testificó entusiasmado Eustaquio.  “Si bien la ley espiritual nos dice que dando es como recibimos, nuestra vida tiene propósito, cuando el amor compartimos”—se expresó Gaudencio, el sabio maestro.”  Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Una vida con propósito: Al amarnos los unos a los otros”; 05-11-2017.

Cuando al Señor llegamos y en la iglesia o comunidad de fe nos congregamos, sentimos el amor de hermanos.  Nos reciben, nos comprenden: sin juzgarnos, sin señalarnos. Nos animan y nos preparan para emprender los propósitos del Altísimo en nuestras vidas.  Entonces servimos a otros y le damos también de ese amor recibido.  La verdad es que nuestra vida se abre para adquirir un propósito en Dios, y esto es posible cuando nos amamos los unos a los otros. “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.”  Jn.13:34.

Padre, te doy gracias por la comunidad espiritual donde me has llevado.  Ahí me recibieron con ese amor que cubre multitud de pecados. No me señalaron, no me juzgaron.  Tan sólo me dieron la oportunidad de poder ser como ellos para poder dar luego, amor a los demás, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.


domingo, 5 de noviembre de 2017

Con Dios vencerás la aflicción y el error

¿Ya conocimos al Señor, ahora todo es sin dolor?
No, en este mundo sufriremos aflicciones: “Maestro, no sé qué hacer.  He nacido de nuevo, he recibido al Señor, sin embargo, aún por la pérdida de mi ser querido siento dolor. Además, me siento fluctuar, mi fe viene y se va.  ¿Y fallar? Mi boca no sé frenar y siento odio por los que dañaron mi corazón sin chistar.”—gritó desesperada Eulalia.  “Pero mujer, ¿quién te dijo que con Dios no se iba a sufrir, no ibas a fallar o tu fe no iba a fluctuar?   Una nueva vida tienes que empezar y es Dios quien te va a guiar.  Él te va a fortalecer y consolar, te hará vencer en todo con su amor, porque Él venció el pecado y el error” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “En Dios vencerás la aflicción y el error”; 04-11-2017.

Muchos hermanos creen que, al recibir a Cristo como su Salvador, ya todo será perfecto, que no habrá aflicciones ni sufrimientos.  Pero esto no es así.  Apenas comienza una nueva vida que por primera vez abre sus ojos a este mundo lleno de dolor y mentiras. Y luego nos damos cuenta que en nosotros también hay esa misma materia. Sentimos aflicciones que nos quitan la paz, porque sufrimos afectaciones de este mundo sin hermandad. Pero Jesucristo nos guiará hacia su verdad, la fe todo lo vencerá.  Y sabremos encontrar la paz aún en medio de este mundo de maldad, que se encuentra en nosotros y los demás. “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.”  Jn.16:33.

Padre, tu paz que sobrepasa todo entendimiento nos llena de gozo y nos da esparcimiento.  Nos has dado estas armas: Sólo en Ti confiar, pedir perdón y perdonar.  Contigo venceremos toda aflicción y error en el nombre de Jesús el Señor.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

sábado, 4 de noviembre de 2017

El orgullo te endiosa

¿Qué sentimiento es el que nos llega a endiosar?
El Orgullo:: “Soy más importante, vengo de una social, buena clase. Por lo tanto, me han de servir sin menoscabarme.  Yo nací para estar por encima de los demás, ustedes no valen, ¿qué más dan?” Dijo el niño Eulalio, lo dicho fue todo un agravio. Por eso, le dijo Eustaquio con acierto: “El orgullo que expresas, te hace endiosar.  Esto es cosa cierta.  Mas debes de saber que Dios a quien se enaltece desecha.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “El orgullo endiosa, pero Dios es Dios y no poca cosa”; 02-11-2017. 

El orgullo es una valoración desmedida de los intereses y los deseos propios, lo que provoca un detrimento de lo hecho por los demás. El orgullo es petulancia, engreimiento, jactancia en una persona.  Esto se exacerba tanto, que llega uno a creerse un dios.  Cuando esto sucede lo que viene a esta persona es la total afectación. “Hijo del hombre, di al príncipe de Tiro: Así ha dicho el Señor Jehová: Por cuanto se enalteció tu corazón y dijiste: Yo soy un dios; en la silla de Dios estoy sentado en medio de los mares (siendo tú hombre y no Dios); y has puesto tu corazón como corazón de Dios:” Ez.28:2.

Padre, te pedimos que nos des modestia y que seamos recatados.  Que el orgullo salga de nuestras vidas y que podamos considerarnos servidores tuyos y de los demás, para gloria de tu nombre.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y a amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.

viernes, 3 de noviembre de 2017

No tenemos control del viento, pero arreglar nuestras velas podemos

¿Qué certeza debemos tener?
Dice un pensamiento del actor norteamericano James Dean «No puedo cambiar la dirección del viento, pero sí ajustar mis velas para llegar siempre a mi destino».  No tenemos control sobre las cosas que sucedan a nuestro alrededor: si me va a elegir a mí en un puesto o no, si los demás cumplirán con lo que han prometido, si me ofenden cuando yo bendigo.  Pero, para mí, lo importante no es llegar a obtener ese control, pues sólo lo tiene Dios, no.  Lo importante para mí es si hoy tengo el valor para creer y hacer la voluntad del Señor, lo demás, se lo dejo a Dios.  Yo me acerco más y más a sus promesas cuando en realidad me muevo hacia ellas.  “Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho.” Hch.27:25.

Padre, que siempre mire tu rostro y tenga en cuenta tus Palabras y Promesas.  Dame el valor, la fe y la confianza de saber que soy hijo tuyo y me muevo en hacer lo que Tú me has encomendado.  Lo demás, y los buenos resultados, pertenecen a tu voluntad, a tus promesas que son siempre amén.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

jueves, 2 de noviembre de 2017

Tener fe y valor para emprender

¿Qué necesitas además de fe, para la obra del Señor hacer?
Valor: “Por fe sé qué tengo que hacer.  Dios me ha mostrado la obra que tengo que emprender.  Pero lo intento y lo intento, la verdad nunca comienzo—expresó muy triste Aurelio—Es que, en el fondo, tengo miedo”.  El sabio Gaudencio lo quedó largamente viendo, así le aconsejó diciendo: “Es un buen comienzo.  La fe que tienes en Dios es un don.  Pero para emprender necesitas tener valor; fe y valor: eso es lo mejor” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Para poder emprender, necesitas valor y fe tener”; 01-11-2017.

Cualquier empresa que tú (o yo) emprendas, necesita de la fe en Dios.  Esta fe te generará valor para hacerla.  El valor es esa actitud firme, de enfrentar con ánimo aquello que nos parece peligroso, doloroso o difícil. Pero qué nos da valor. Nos da valor la íntima relación con Dios.  Nos da valor la perseverancia, la constancia de emprender recorriendo cada día, un poco del camino que Dios nos brinda para realizar sus propósitos.  Por eso cada día obtenemos lo mejor.  Por eso siempre vamos hacia lo mejor.  Avancemos con valor. “Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.” Dt.31:6

Padre, que tu fe no me falte.  Dame hoy el coraje y el valor para emprender y recorrer el pedazo del camino que debo andar hoy y que me dirige a cumplir con tus planes y propósitos para la gloria del Señor.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

miércoles, 1 de noviembre de 2017

En nuestras vidas, lo mejor está por venir

¿Qué es lo que debemos proferir?

Cuando sabemos que para todo hay un momento, y que hoy está sucediendo esto: me estoy preparando y ganando el derecho para obtener lo que para mí Dios ha dispuesto.  Esto me tranquiliza y me ayuda grandemente a ser paciente. Nos frustramos y perdemos tiempo y energía cuando queremos conseguir puestos, ministerios, niveles, reconocimientos o premios, sin estar preparados para obtenerlos. De ahí que debo de tener paciencia pues, cada día es un crecimiento.  Por hoy Dios me prepara para llegar a conseguir algo mucho mejor, que está por venir. “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.”  Apo.22:12.

Padre, gracias por el día de hoy, porque me has preparado mejor para luego mostrarme tus propósitos y planes para conmigo.  Sé que, si tengo paciencia y me dispongo a prepararme mejor para hacer tu voluntad hoy, lo mejor de mí siempre está por venir.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.