lunes, 6 de agosto de 2018

Donde Cristo está está su servidor


¿Cómo encuentro la honra de Dios?
Sirviéndole al Señor: “Es la más dura escogencia, porque renuncias a lo que tú deseas, para escoger hacer lo que el Señor quiera. Pero en la medida que vas sirviendo, te vas dando cuenta que Él te ha llamado de corazón, para que pongas en práctica tu vocación. De manera que al servir a otros, encuentras tu completa realización. Por eso nos preparamos a diario, para que la semilla del Señor pueda producir en frutos al ciento por uno. Y esos frutos son el resultado de tu amor, de tu servicio. Ahí está la bendición del Altísimo.”—habló el maestro Gaudencio explicando el porqué del necesario diario crecimiento.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Sirve al Señor y encontrarás la honra de Dios”; 05-08-2018.

Dios nos amó por medio del sacrificio que hizo su Hijo en la cruz del Calvario. Así que mostró su amor dándose todo para sacarme de la oscuridad, la esclavitud y la muerte. De tal manera que ahora desea que me prepare para dar a otros, lo que a mí Él me dio por medio de otros. Si quiero servir en el Reino; debo de seguir al Señor. Y además servirle, ¿cómo?: Sirviendo y amando al prójimo en su nombre, para su gloria. “Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.” Jn.12:26.

Padre, permite que mi ser y mis pies sigan siempre a tu amado Hijo Jesús, que tu Santo Espíritu me guíe siempre en camino de rectitud, para poder servirle, para poder servir a mi prójimo y cumplir tus propósitos en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 5 de agosto de 2018

Ve y haz tú lo mismo


¿Qué debemos hacer con lo espiritual de Dios?
Ponerlo en práctica: “Me he leído la Biblia, totalmente. Ahora soy un hombre espiritual, completamente. Puedo hablar de las bondades del Señor, de su gran amor.  Puedo también orar y pedirle a Él por vos. Qué decir sobre su misericordia y perdón. Yo puedo ser para ti un intercesor”—dijo bien ufano Aurelio a su querido hermano. El maestro Gaudencio, quien por ahí pasaba, le dijo estas palabras: “Bien haces en amar lo espiritual Aurelio, mas si sólo muestras a través de las palabras lo que el Señor hizo, eso en sí está mal. Porque debes de recordar que el mismo Dios nos dice: Mira cómo hago yo las cosas, haz tú lo mismo. Esto es verdad, se llama espiritualidad”. Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Espiritual vs espiritualidad”; 04-08-2018. 


A muchos de nosotros nos encanta ser muy espirituales, pero de espiritualidad; esto es, poner en práctica lo espiritual, somos pocos. Nos gusta que oren por nosotros, en vez de hacerlo nosotros. Nos encanta que nos enseñen, en vez de nosotros enseñar la Palabra; pedimos a otros por milagros, en vez de hacerlos posibles a otros. La espiritualidad es perdonar, pedir perdón, servir, amar, dar, fortalecer, compartir, testificar, ayudar. Dios es misericordioso, seámoslo también nosotros.  Usemos de misericordia con el prójimo.  “Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.” Lc.10:37.

Padre, enséñame Señor a poder hacer tu voluntad, que siempre esté yo dispuesto a usar de la espiritualidad. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 4 de agosto de 2018

Sea mi oración como el incienso


Qué es lo que más deseo al orar y alabar a Dios?
Que suba mi oración como incienso y el levantar mis manos como ofrenda agradable: “Simplemente no sé cómo he de orarle a Dios.  Enséñeme Gaudencio, ¿cómo me he de presentar ante Dios?—preguntó con simpatía la joven Orquídea. El maestro contento, le dijo sonriendo: “Me gusta esa pregunta, porque es importante. Ante el Señor de todo corazón debes de presentarte. De manera que cuando le hables, dile cosas agradables, cosas que de su hija quiere oír un Padre. Como poesía, como canción, tú háblale al corazón. Que como incienso de olor agradable sea tu oración. Y cuando levantes tus manos, sean esta como una ofrenda de la tarde” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Sea tu oración como incienso agradable” 03-08-2018.

Cosas maravillosas pasaron bíblicamente durante el sacrificio de la tarde. Es que ha significado que con Dios has estado desde la mañana y todo el día. Esdras tuvo angustias y oro al Señor hasta el sacrificio de la tarde, Pedro y Juan levantan al paralítico por la tarde, Zacarías, el padre de Juan el Bautista, habla con el ángel durante la hora del sacrificio de la tarde y finalmente Cristo entrega su vida como ofrenda de la tarde. Nosotros desde la mañanita o a cualquier hora del día, oremos de corazón y con sinceridad al Señor. Demos gracias. Démosle el regalo de nuestra alma agradecida y levantemos nuestras manos en señal de total entrega de nuestra vida. “Suba mi oración delante de ti como el incienso, y el levantar mis manos como la ofrenda de la tarde.” Sal.141.2.

Padre, levanto mis manos para adorarte y exclamarte: gracias mi Dios, por tu gran amor, por la bendición de hoy, por todo aquello que me has dado. Porque por tu sacrificio me diste salvación y entrada a tu Reino de amor. En el nombre de Jesús, amén, Señor. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 3 de agosto de 2018

Paz para hoy


¿Por qué hemos de estar confiados que venceremos en este mundo?
Porque Jesús venció al mundo: “No es difícil llegar a tener paz. Con Jesucristo lo puedes lograr. Tan sólo debes de saber que son dos días los que tienes que hacer desaparecer: el mañana y el ayer. El ayer ya pasó, no puedes seguir viviendo en él; el mañana, pon atención, aún no existe, por tanto no puedes caer hoy en la desesperación. Vive hoy, ayer ya se fue, lo que hiciste o no hiciste ya no importa, no puedes hacer que cambie la cosa. Sólo puedes aprender del ayer. Y mañana, no estés ansioso (a), ya tendrá su propio afán y su propia gracia. Hoy es el día para conseguir la paz, hoy es el día para vencer. Si Jesús lo pudo hacer, lo puedes hacer tú también.”—se expresó de esa manera a la audiencia, el sabio maestro Gaudencio, mientras recibía los aplausos de la concurrencia.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La paz es hoy, consíguela con el Señor”; 02-08-2018.

Este mundo afectado nos quiere robar la paz. Todo está tan dañado y hemos sufrido tanto que nosotros estamos también deteriorados. Y esta imperfección es integral: cuerpo, alma y espíritu. Lo primero que hay que arreglar es lo espiritual, pues al estar separados de Dios se ha malogrado todo lo demás. Nos unimos al Señor cuando le creemos, y su Palabra me dice que yo puedo vencer a este mundo porque Jesús lo venció. Yo puedo vencerlo en Él, por Él y para Él. No viviré deprimido pensando en el ayer, ni viviré con ansiedad viviendo en el mañana. Conquistaré la paz hoy porque hoy he confiado plenamente en el Señor. “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” Jn.16:33.

Padre, a pesar de las aflicciones que este mundo nos hace vivir, sé que en Ti puedo vencerlo. Sé por eso, que cuando confío totalmente en Ti y tu Palabra, tengo paz hoy porque Tú has vencido al mundo mi Señor. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.  


jueves, 2 de agosto de 2018

Nada de tu trabajo para llevar


¿Qué me llevaré cuando me marche de este mundo?
De lo que tengo nada, de lo que he dado todo: “¿Qué haces a estas horas Aurelio en tu trabajo? Tu mujer y tus hijos te esperan en casa, allá abajo”—le expresó con amor Gaudencio al joven trabajador. “Tengo que trabajar duro maestro, no sólo para llevar el sustento sino que también para realizar mi sueño. Quiero tener mucho dinero, acumular lo suficiente mientras puedo, para tiempo después, pasar una buena vejez”—le contestó Aurelio. “Deberías de pasar una vida buena ya y no pensar que viejo la conseguirás. Atiende y ama a los tuyos, cuando te vayas nada te llevarás. Y te aseguro que lo que tengas nada será tuyo, allá nada de eso cuenta. No tendrás nada acumulado, sino lo que tú has dado” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Lo que cuenta no es lo que tengas, sino lo que das”; 01-08-2018.

No es lo que acumulemos lo importante, sino lo que hemos dado a los demás. De este mundo nada material nos vamos a llevar. Como nacimos desnudos, así nos vamos. Pero en toda esta vida preguntémonos: ¿qué hemos dado a los demás? Tiempo, amor, consejos, apoyo, ayuda a otros, educación, fortaleza, experiencias, esperanzas, buena Palabra, profecía, vida eterna, acompañamientos, vestido, comida, alegrías, consuelo, recursos, etc. Porque no valemos por lo que tenemos, sino por lo que hemos dado a otros. “Como salió del vientre de su madre, desnudo, así vuelve, yéndose tal como vino; y nada tiene de su trabajo para llevar en su mano.” Ecl.5:15.

Padre, lo importante del trabajo no es el fruto que pueda acumular para mí, sino lo que pueda dar y compartir. Que mi vida no se trate de acumular para mí, sino de dar a los demás en tu nombre Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Refrenemos la lengua del mal


¿Qué debe de hacer el que quiere ver días buenos?
Refrenar su lengua, hacer el bien y buscar la paz: “La culpa la tiene mi jefe, es él quien no me deja trabajar bien. Por ahí dicen que no anda haciendo las cosas muy bien, que debe de robar a la empresa, por eso vive muy bien. Además sólo es trabajo, trabajo, trabajo, no deja nada para el relajo. Es muy exigente, por eso no lo quiere la gente.”—se quejó Eulogia la negligente trabajadora.  Orquídea le dijo con una sonrisa: “¿Tú en realidad quieres amar la vida?—Eulogia le contestó con una afirmación— ¿quieres ver días buenos?—nuevamente afirmó la joven—entonces esto te aconsejo: Refrena tu lengua, no te quejes ni digas cosas negativas de otros, apártate de esto y comienza a hacer lo bueno. Trabaja diligentemente y verás días buenos” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Refrena tu lengua del mal, y verás cosas buenas empezar”; 31-07-2018.

El hablar mal de otros, repetir rumores, maldecir, hablar improperios, criticar, juzgar a otros, decir palabras soeces, etc., debe de acabarse en nosotros los cristianos. Debemos de aprender a refrenar nuestra lengua de esto. Apartarnos de este mal y buscar la manera de servir y hacer el bien. La paz comienza con nosotros siendo prudentes e inteligentes al servir a los demás y saber cuándo callar. “Porque: El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño; Apártese del mal, y haga el bien; Busque la paz, y sígala. 1Pe.3:10-11.

Padre, refrena mi lengua de tal manera que ésta no hable engaño ni mal, que me encuentre apartado de hacer mal y por el contrario, que me disponga en hacer el bien para siempre tu paz tener, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

martes, 31 de julio de 2018

No confiemos en la violencia

¿En qué no debemos confiar?
Ni en la violencia, ni en la rapiña, ni en las riquezas: “Aurelio estaba envanecido, por medio de la violencia a Eulalio había vencido. A grito partido esto le dijo: “Ahora me vas a dar el dinero que vos andas”.  Pero entonces que aparece sonriendo el sabio Gaudencio: “Qué te pasa Aurelio, estás confiado en la violencia que bandido. Ahora buscas cómo tomar el dinero del ya vencido. Eso es un error. No ves que al actuar así, vos sos el vencido” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “No confíes en la violencia ni en la rapiña te envanezcas”; 30-07-2018.

Qué común es confiar en la violencia como método de arreglar los asuntos pendientes. La violencia se utiliza también para tomar aquello que no es tuyo. Lo más común es que aquel que usa la violencia y toma algo robado tiende a envanecerse. La violencia, la rapiña y el amor a las riquezas van unidos de la mano.  “No confiéis en la violencia, Ni en la rapiña; no os envanezcáis; Si se aumentan las riquezas, no pongáis el corazón en ellas.” Sal.62:10.

Padre, los métodos del uso de la violencia son muy comunes en nuestra cultura, desde el hogar hasta los escenarios sociales de nuestras calles. La rapiña va unida a la violencia y el envanecimiento de los quienes la usan. Destruye esto en nosotros en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.