¿Qué pasó cuando
clamé a Jehová estando enfermo?
Me sanó: “Estando enfermo me inundó la desesperación, entonces clamé a Jehová, oyó mi clamor porque totalmente me sanó.”—refrendó Laurencio con potencia en la voz. Su maestro, el sabio Gaudencio, así se expresó: “Qué hermoso es escuchar, que la voz de Jehová la envía para sanar.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Clamé a Dios y Él me sanó”; 31-03-2025.
Adolorido estaba de mis rodillas. Ya el ortopedista había sentenciado que tenía que operarme las dos para implantarme prótesis. Daba dos pasos y se hacía casi insoportable el dolor, las lágrimas me brotaban, pero no lloraba. Con obesidad, ya con signos de diabetes, la presión iba en aumento, la próstata inflamada, con incontinencia urinaria en ascenso. Clamé a Dios y le puse mi situación, de ella me responsabilicé y le pedí perdón. Al día siguiente tuve respuesta y de todo eso me sanó. Hizo posible que me levantara y aprendiera a cuidar mi cuerpo. “Jehová Dios mío, A ti clamé, y me sanaste.” Sal30:2.
Padre, ciertamente clamé a Ti y escuchaste mi
súplica y petición. Me diste una respuesta de sanidad y amor. Gracias porque en Ti, sanado estoy. Para
tu gloria y mi bien, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel
Aragón. Feliz día en el Señor.