Mostrando entradas con la etiqueta traición. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta traición. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de marzo de 2018

Resentimiento que perdura es amargura

¿Qué es la amargura?
Un sentimiento duradero del resentimiento: “Yo tengo errores, pero él es peor que yo. Odioso, amargado, lleno de defectos y pecados. Lo más lindo es que pretende ante los demás, ser mejor, está loco este señor”—se quejó Eulalio ante su profe Gaudencio, sí el maestro sabio. Ya sabemos que Gaudencio le dice como consejo: “No pretendas nunca sentirte mejor porque señalas las faltas demás, lo que te hará sentir mejor es que tú no guardes rencor, y procedas en un momento a limpiarte de esos resentimientos. Si tienes en ti ese sentimiento que te perdura, sin duda, tu resentimiento se convertirá en amargura” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “El resentimiento que perdura es amargura”; 12-03-2018.

Es un lastre tan pesado en la nave de nuestra vida, que termina por hundirnos totalmente. El resentimiento, es volver a sentir.  ¿Qué cosa? Un sentimiento de frustración, resentimiento, tristeza.  Especialmente cuando hemos sufrido una traición, una desilusión, un engaño o una injusticia. Como piedras guardadas en nuestro interior, cada resentimiento nos obliga a llevar una carga tan pesada, que al final caemos y nos detenemos. Pero eso no es todo, una vez en el suelo, brotan de nosotros raíces de amargura, que provoca contaminación en otros. “Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;” Heb.12:15.

Padre, la única manera de no tener resentimientos es perdonando a los demás, sus errores, engaños, frustraciones e injusticias. Esto de manera constante, para que no brote en mí ninguna raíz amarga que pueda contaminar a otros.  En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

martes, 6 de febrero de 2018

No temeré lo que me puedan hacer

¿Si Dios está conmigo, debo de temer lo que me puedan hacer?
He de aprender a no temer lo que alguien me pueda hacer: “Cuando las cosas se ponen muy duras, la aceptación agradecida de mis bendiciones, repetida frecuentemente, también puede traerme algo de la serenidad de la que habla nuestra oración. Cada vez que me encuentro sometido a graves tensiones, alargo mis paseos diarios y voy recitando calmadamente nuestra Oración de la Serenidad al ritmo de mis pasos y de mi respiración. Si me parece que mi dolor ha sido ocasionado en parte por otros, trato de repetir, "Dios, concédeme la serenidad para amar lo mejor de ellos y nunca temer lo peor." Este benigno proceso curativo de repetición, en el que a veces es necesario persistir por algunos días, raras veces ha fallado en devolverme un equilibrio emocional y una perspectiva suficientes por lo menos para seguir.” William Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; “¿Qué es la aceptación?”; pág.272.

No es fácil recibir daños y ofensas de las personas. Es difícil soportar el dolor, la traición, el engaño, la estafa.  Y no tanto de personas ajenas, lo más tremendo de soportar es de aquellas que están a mí cercanas. Ahora, sí yo tengo plena consciencia que el Señor está conmigo, y a sus propósitos le sirvo, ¿Por qué he de temer que algo de eso a mí me puedan hacer? Si a Él estando aquí, ¿cuántas injusticias no le hicieron? Y Jesucristo, nunca tuvo temor. Porque Él sabía y vivía que: “Jehová está conmigo; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre.” Sal.118:6.

Padre, que mi fe sea fortalecida en Ti para poder orar y repetir que no sólo perdono a los que me ofenden, sino que pueda estar seguro que en nada me pueden dañar y afectar, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.