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domingo, 8 de abril de 2018

La paz de Dios controla mi emoción

¿Qué guardará a mis emociones?
La paz de Dios: 
Nuestras emociones tienen el poder de controlar todo nuestro ser. Incluso el razonamiento, el intelecto, y las buenas costumbres ceden bajo la influencia emocional.  Por eso a ellas hay que controlar. Dicen los psicólogos que hay cuatro emociones primarias: Alegría, ira, tristeza y miedo. Sentimientos que las afectan como el amor, el odio, el rencor, la pasión, el egoísmo, los celos, la lujuria, la venganza; y otros subyacentes como la vergüenza, la conmiseración, el recelo, etc.  Las emociones están presentes en nosotros casi desde nuestro nacimiento mucho antes que habláramos y nos ayudan para adaptarnos a las diversas situaciones experimentadas.  Por ello, qué importante es dominarlas: “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.” Flp.4:7.

Padre, pongo mis emociones dañadas bajo tu voluntad. Te pido por ellas sanidad y que tu Santo Espíritu me pueda dar siempre esa paz que guarda a mis emociones, a mi corazón y a mi mente en Cristo Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Escondernos cuando pecamos

¿Cuál ha sido la reacción del ser humano cuando ha pecado?
Esconderse: “No sé por qué reaccioné así, quizás tuve miedo y me escondí.  Le había mentido a mi padre.  Le prometí no salir y me escapé con mis amigos, a la fiesta hui.  Tomé su auto sin que él se diera cuenta.  Luego con mi más cercanos nos fuimos de juerga, alcohol, mujeres, fiesta.  Choqué su auto, la policía encontró alcohol y drogas quizás vayamos unos años a prisión por una noche loca.  Pero cuando lo vi, tuve temor y me escondí. Tuve que agarrar valor y enfrentarme a mi padre, él sólo llegó para decirme: ya pagué tu cuenta, ahora eres libre.  Sal de ahí, no te escondas de mí”—le contó Eulalio a su amigo Eustaquio. Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Al pecar cuál es la reacción, escondernos del Señor”. 23-11-2017.

Es una reacción que ha sucedido desde los comienzos del hombre como creación.  Tanto la mujer como el varón, cuando pecaron se escondieron del Señor.  El problema es que, aunque tengamos ganas de meternos debajo de las piedras, de Él y de la situación del pecado, huir no podremos. Por eso tenemos que enfrentarlo y saber que por eso murió nuestro Señor por nosotros, porque somos pecadores.  No hay otra manera de darnos salvación.  Es confesar nuestro pecado, pedir perdón y saber que Él nos ha perdonado.  Procurar nosotros no volverlo hacer, trabajar en las cosas que le agradan a Él.  “Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto al aire del día; y se escondieron el hombre y su mujer de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.”  Gen.3:8.

Padre, llegar a Ti a pedirte perdón por nuestras faltas y errores es una constante diaria.  Pero ya no nos escondemos Señor.  Ahora decimos nuestros errores, faltas y defectos. Pero te damos gracias porque de algo nos has librado: de la vergüenza y del pecado.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

martes, 17 de octubre de 2017

El que responde precipitado, siempre será avergonzado

¿Qué debemos de hacer para no pasar vergüenza o cosechar necedad?
No ser precipitados para hablar:“Las palabras salieron en ráfaga de la boca de Aurelio.  No se midió, tan sólo se precipitó.  “Te odio Eulogia, te odio.  ¿Por qué me mientes?  Mira que comprobé tu versión de manera fiel y es muy seguro que me seas infiel.  ¡No quiero nada contigo, vete, sigue tu camino!”  “Está bien, si así lo quieres, así lo haré.  Tan sólo te diré: Si te mentí antes, no fue porque me vería con un amante.  Por el contrario, a tu madre fui a ayudarle.  Ella tiene un serio problema, pero ella no quería que tú lo supieras.”  Aurelio quedó en silencio.  Sintió que el mundo se lo tragaba y lo enviaba adentro.  Pero por ahí pasaba el sabio Gaudencio: “Hay hijo mío, no te apresures al hablar y emitir juicio.  El que responde antes de escuchar, necedad y vergüenza va a cosechar” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “No te apresures al hablar, responde después de escuchar” 16-10-2017. 

Tenemos la falta de carácter y la mala costumbre de hablar y emitir juicio antes de escuchar a la persona con la que tenemos conflictos por nuestra precipitación.  Pensamos un torrente de ideas maliciosas porque creemos que nos ven la cara de tontos.  Entonces nuestra ansiedad va creciendo y cuando estamos en frente de la persona le dejamos ir montón de improperios, supuestos, falsedades.  Todo acompañado de desconfianza, ofensas y rechazo.  Pero luego nos damos cuenta del error y entonces la vergüenza cae sobre nosotros.  pero volvemos a repetir el asunto y entonces ya nos volvemos necios. “El que responde antes de escuchar, cosecha necedad y vergüenza.”  Pr.18:13.

Padre, que podamos ser lo suficientemente sabios y prudentes, para no apresurarnos en responder cuando no hemos escuchado.  Que nuestra estima sea tan apropiada, que jamás tengamos la sensación de que se burlan de nosotros.  Danos dominio propio para ser prudentes, en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.