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domingo, 8 de abril de 2018

La paz de Dios controla mi emoción

¿Qué guardará a mis emociones?
La paz de Dios: 
Nuestras emociones tienen el poder de controlar todo nuestro ser. Incluso el razonamiento, el intelecto, y las buenas costumbres ceden bajo la influencia emocional.  Por eso a ellas hay que controlar. Dicen los psicólogos que hay cuatro emociones primarias: Alegría, ira, tristeza y miedo. Sentimientos que las afectan como el amor, el odio, el rencor, la pasión, el egoísmo, los celos, la lujuria, la venganza; y otros subyacentes como la vergüenza, la conmiseración, el recelo, etc.  Las emociones están presentes en nosotros casi desde nuestro nacimiento mucho antes que habláramos y nos ayudan para adaptarnos a las diversas situaciones experimentadas.  Por ello, qué importante es dominarlas: “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.” Flp.4:7.

Padre, pongo mis emociones dañadas bajo tu voluntad. Te pido por ellas sanidad y que tu Santo Espíritu me pueda dar siempre esa paz que guarda a mis emociones, a mi corazón y a mi mente en Cristo Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

El resentimiento que perdura es amargura

¿Qué pasa cuando el resentimiento es prolongado?
Se llena de amargura nuestra alma: “La verdad es que odio a mi padre.  Su alcoholismo fue más importante que nadie.  Ni siquiera mis ruegos de niño de que se quedara, pudieron evitar que nos abandonara.  Y luego las cosas que experimenté y viví, horribles.  Soledad, vagancia, drogas, todo fue terrible.”—se quejó Eulalio con su amigo Eustaquio.  “Resentido estás con tu padre, y ese sentimiento que te perdura ha llenado tu alma de amargura.  Y esto no te dejará vivir, pues vivarás siempre atado a tu pasado.  Todas tus acciones, esto es una ley segura, estarán infectadas por tu amargura” Cuentos del Reino Daniel Aragón; “Resentimiento que perdura, es amargura”; 20-09-2017. 
La amargura del corazón, es ese sentimiento prolongado de frustración o resentimiento, es ese sentimiento intenso y duradero de pena o aflicción.  La amargura te hace víctima y llegas a vivir encerrado en la conmiseración.  Por lo tanto, te vuelve una persona carente de amor, de cariño y de consideración hacia los demás.  Constantemente estás de malhumor y lleno de hostilidad que te hace la vida imposible a ti y a quienes te rodean.  Vive sufriendo y normalmente usará una válvula de escape para intentar mitigar su dolor: alcohol o drogas.  Mas las punzadas en el corazón, sólo Cristo nuestro Señor, podrá arrancarlas. “Se llenó de amargura mi alma, y en mi corazón sentía punzadas.”  Sal.73:21.

Padre, te presento mi dolor, mi resentimiento, la amargura de mi corazón.  Te pido perdón por esto Señor.  Arranca de mí este terrible sentimiento y llénalo de tu amor, gozo y paz.  En el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.

lunes, 28 de agosto de 2017

Fortalece tu espíritu con el Espíritu

¿Quién nos fortalece cuando estamos dañado emocionalmente?
El Espíritu Santo: “Estaba verdaderamente enojado el tal Eulalio.  Resoplaba enojo y transpiraba odio. Su mirada parecía la de un loco, tan desbordada estaba, pues el iris se le agrandaba y agrandaba. “¡Hoy va a saber mi jefe quién soy, no me voy a callar!  ¡Hoy voy a actuar, ya no lo voy a considerar!” Pero, el sabio Gaudencio por ahí andaba, como siempre, es que el Espíritu lo manda.  “Eulalio, Eulalio, cálmate y escucha el consejo de un hombre sabio.  En ocasiones: las afectaciones, ofensas y golpes de otras personas irrumpirán en nuestras vidas y nuestro espíritu se debilitará.  En momentos como éste, debes de tranquilizarte, no hablar ni actuar pues esto más te va a enojar. Tu espíritu está débil, estás trastornado emocionalmente.  Debes orar y pedirle a Dios nuestro Padre, que fortalezca tu espíritu por medio de su Santo Espíritu.  Verás que sí así haces sabiamente, pronto tu espíritu será fuerte nuevamente y podrás ver las cosas de otra manera, hablar y actuar amablemente” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Renovación espiritual por el Espíritu de Dios”; 27-08-2017.

Cualquiera de nosotros puede reaccionar equivocadamente cuando hemos sido dañados o estamos pasando el Niágara en un taburete.  Como nos encontramos afectados emocionalmente, tendemos a tomar las decisiones más erróneas, que luego queremos revertir y tratar de corregir.  Pero la mejor corrección de un daño, es aquella que nos evita hacerlo. El problema está en que solos no podemos.  Tenemos que invocar al Dios del Universo, para que nos ayude a actuar con bien durante el tormento.  Él enviará su Santo Espíritu y nos fortalecerá.  “para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;” Efe.3:16.

Padre, te pido hoy que pueda callar y no actuar cuando esté emocionalmente trastornado.  Que tenga la entereza de orar, de clamar por ti en el momento que me disponga a actuar desmesuradamente; de manera que tu Santo Espíritu me fortalezca mi espíritu para actuar calmada y amablemente en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

lunes, 19 de junio de 2017

¿Qué le dice mi alma a Dios?
Tú eres mi Señor y no hay para mí bien, fuera de Ti: “¿Qué es el alma?  ¿Dónde está?”—preguntó Aurelio con mucho recelo.  Gaudencio lo escuchó y así le contestó: “El alma es una de las tres partes que componen nuestro ser.  Está compuesta por nuestro intelecto, emociones, sentimientos y voluntad.  ¿Dónde está?  Tócate la cabeza y ahí la encontrarás.  Podríamos decir con mucho ahínco, que el alma es nuestro sistema límbico.  El mismo lo conforman: el hipocampo, núcleo accumbes, la amígdala cerebral, la glándula pituitaria y el hipotálamo. Es fabuloso, todo está unido a nuestro sistema nervioso y el sistema nervioso a nuestros órganos.  Una afectación patológica a este sistema, y desde el alma la persona muy seguro se enferma” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “No hay para mi alma bien fuera del Señor”, 18-06-2017. 

El hipocampo es el encargado de que podamos adquirir enseñanza a corto y largo plazo; el núcleo accumbes se atribuye una función importante en el placer incluyendo la risa y la recompensa, así como el miedo, la agresión, la adicción y el efecto placebo.  La amígdala almacena las reacciones, emociones y sentimientos; y, las envía al hipotálamo que a su vez segrega hormonas que alteran o calman a nuestro sistema nervioso, que tiene efecto sobre nuestros órganos vitales. Odios, resentimientos, amarguras, van a la amígdala, afectando al hipocampo (problemas de aprendizaje) y envía información a la pituitaria que a su vez regula al hipotálamo y otras glándulas, éste segrega hormonas que  alteran el sistema nervioso que afecta a nuestros órganos. O perdonas, haces bien y sucede todo lo contario.  Mira qué nos dice Dios en su Palabra: “Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor; No hay para mí bien fuera de ti.”  Sal.16:2.

Padre, Tú hiciste nuestra alma y la misma está diseñada para recibir el bien para ella en Ti.  La relación íntima contigo, tu Palabra y el trabajar en tu Reino fortalecen nuestra alma y regula con bien las funciones de nuestro cuerpo haciendo que tenga amor, gozo, paz y bondad; lo que me trae constante sanidad en el nombre de Jesús, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.