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domingo, 25 de septiembre de 2022

¿Qué no debes nunca decir?

Yo me vengaré: “Enojada estaba Eufronia porque su compañera Eufrasia la había traicionado. Así que con su rostro de iracunda le dijo furibunda: “Pierde toda esperanza, a quien se las vas a pagar es a mí, yo tomaré a su tiempo mi venganza”—contó Eufrosina impactada. Su maestro, el sabio Gaudencio le dijo de volada: “Nunca se ha de decir: “Yo me vengaré”; no es bueno pues te saldrá todo al revés. Mejor hay que saber esperar en Dios, cuando le dejamos a Él las cosas, Él será nuestro vengador” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Nunca me vengaré, a Jehová se lo dejaré”; 22-09-2022.

Dios no es como el ángel vengador que nosotros tenemos en mente. No. Él es justo y cuando le dejas a Él tu problema, como Juez determina su sentencia y envía a sus ángeles a cumplir con la misma. Ahora en Cristo, Él nos pide que perdonemos a nuestros enemigos, a quienes nos hacen mal. Incluso, que lleguemos a bendecirlos. Cuando hacemos eso, la misericordia de Jehová cae sobre ellos y es posible que lleguen a conocer la verdad. “No digas: Yo me vengaré; Espera a Jehová, y él te salvará.” Pr.20:22.

Padre, dejarte la venganza a Ti es una actitud de temple. Ahora, perdonar a nuestros enemigos y bendecirlos, es una actitud de carácter firme. Dame siempre de ese carácter, de tal manera que puedan incluso, mis ofensores, llegar a salvarse. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

 

martes, 27 de noviembre de 2018

No te vengarás


¿Qué quiere el Señor que hagas en vez de vengarte y resentirte?
Amar a tu prójimo: “Orquídea le preguntó a su maestro: “Dígame sabio Gaudencio, ¿qué relación hay entre venganza y resentimiento? ¿Puede usted guiarme acerca de esto?”—el mentor asintió un momento sonriendo, y le dijo esto: “La venganza es hija del resentimiento. Ahí, entre odios, conmiseración y quejas al por mayor, ahí, de esa forma se gesta. Pero tú y yo sabemos por experiencia, que tomar venganza jamás te deja tranquila y quieta; y guardarle rencor a alguien, es la vida amargarse” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Resentimiento y venganza afectan tu alma”; 26-11-2018.

El resentimiento, esa macabra urdimbre que teje su red con odios, con deseos de venganza, con revanchismos, frustraciones y hasta neurosis; tiende la maligna trama en forma de venganza. Y la venganza produce más amargura, más inquietud y más incertidumbre convirtiéndose en poderosa poción mortal y dañina. Sólo se puede vencer con el perdón y el amor. Por eso, Dios nos ordenó: “No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová.” Lev.19:18.

Padre, quita de mí todo resentimiento, amargura, conmiseración y rencor; que pueda perdonar a quien me ha dañado y que jamás nazca en mí el deseo de cobrar venganza; mejor, lo dejo a Ti en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 8 de abril de 2018

La paz de Dios controla mi emoción

¿Qué guardará a mis emociones?
La paz de Dios: 
Nuestras emociones tienen el poder de controlar todo nuestro ser. Incluso el razonamiento, el intelecto, y las buenas costumbres ceden bajo la influencia emocional.  Por eso a ellas hay que controlar. Dicen los psicólogos que hay cuatro emociones primarias: Alegría, ira, tristeza y miedo. Sentimientos que las afectan como el amor, el odio, el rencor, la pasión, el egoísmo, los celos, la lujuria, la venganza; y otros subyacentes como la vergüenza, la conmiseración, el recelo, etc.  Las emociones están presentes en nosotros casi desde nuestro nacimiento mucho antes que habláramos y nos ayudan para adaptarnos a las diversas situaciones experimentadas.  Por ello, qué importante es dominarlas: “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.” Flp.4:7.

Padre, pongo mis emociones dañadas bajo tu voluntad. Te pido por ellas sanidad y que tu Santo Espíritu me pueda dar siempre esa paz que guarda a mis emociones, a mi corazón y a mi mente en Cristo Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

jueves, 29 de marzo de 2018

Ni venganza ni rencor


¿Qué es lo que no quiere en ti el Señor?
Ni venganza, ni rencor: “Eulalio resoplaba, no había quien lo parara. Tiraba y lanzaba por los aires: sillas, mesas, botellas, en pares. Era mucho el daño hecho y llegó la policía, pero también el maestro Gaudencio. “Qué te pasa Eulalio, ¿por qué haces tanto daño?”—le preguntó el sabio. “Maestro, todo me sale mal.  Hoy no me pude, de mi padre vengar. Cuando era pequeño el dejó a mi mamá. Recuerdo también que le pegaba, ella se quejaba del dolor.  Esto me causó muchísimo rencor. Hoy quise acabar con él, pero, cuando le iba a disparar, algo me detuvo de accionar”—se sinceró el muchacho. “Gloria a Dios—atinó a exclamar Gaudencio—eso es obra del Señor. Eulalio, muchacho, te has quedado anquilosado en el denso barro del pasado. Dios te ordena: “No te vengarás”, también te dice: “Rencor no guardarás”; por lo tanto, deja de dañar y dañarte más” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Ni venganza ni rencor en ti quiere el Señor”; 28-03-2018. 

Cuando llegamos a tener ese sentimiento de hostilidad hacia una persona a causa de una ofensa o un daño recibidos, esto se llama rencor.  El rencor y resentimiento son un mismo sentimiento. Las ofensas, los agravios, enojos, opresiones, errores, injusticias, decepciones y heridas nos llegan a causar rencores. Esto por supuesto es de doble vía: si los recibo, como también sí se los hago a otros. Los resentimientos y rencores son las causas de las venganzas. Peligrosos y dañinos. Sólo se cura perdonando. “No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová.” Lv.19:18.

Padre, perdono a quien me haya ofendido, porque ciertamente es la poderosa arma para eliminar el rencor o resentimiento. De manera que todo deseo de venganza en mí, sea destruido por perdonar, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

miércoles, 9 de agosto de 2017

¿Qué causa violencia y enferma a las personas no violentas?
El resentimiento: “¿Qué puedo hacer con mis resentimientos?  Ellos me embargan, toman mis emociones y lo que quiero es devolverlos con odio y asolamientos.”—gritó Eulalio a los cuatro vientos.  El sabio Gaudencio habló y así le aconsejó: “¿Sabes qué puedes hacer con ellos?  Anótalos y pregúntate ¡el porqué de tal o cual resentimiento!  Vas a descubrir que tu autoestima, o tus finanzas, o tus ambiciones vanas; quizás, tus relaciones personales, han sido heridas o de alguna forma amenazadas.  Si contigo eres sincero; vas a aprender, que lo peor que puedes hacer con tus resentimientos, es vivir ensayando formas de devolverlos” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “A los resentimientos no hay que devolverlos”; 08-08-2017;

El resentimiento es volver a sentir una y otra vez aquel sentimiento lleno de dolor y amargura que sufrimos alguna vez.  El resentimiento lo hace a uno violento, vengativo, obcecado, intolerante, amargado y odioso.  En las personas que están alrededor de un (a) resentido (a) hay temor, incertidumbre y sufren el maltrato, aunque ellas no hayan sido quienes hayan ofendido al resentido (a).   Lo mejor que podemos hacer es como José, perdonar y saber que jamás tenemos que devolver a los demás, ningún mal.  “Viendo los hermanos de José que su padre era muerto, dijeron: Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago de todo el mal que le hicimos.”  Gé.50:15.

Padre, sólo Tú puedes dar sanidad a nuestra alma y quitar de nosotros resentimientos y raíces de amargura.  En el nombre de Jesús te pido, que tu Santo Espíritu arranque en nosotros esos sentimientos de muerte y nos llene de paz y de gozo, de buenas palabras y obras para tu gloria.  Amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.