¿A qué te lleva la
angustia?
A no dormir: “Hay veces la ansiedad me gana, no puedo dormir, doy vueltas y vueltas en la cama. Me pongo a orar, mas pasa la noche, no puedo descansar. Pienso, ¿mañana qué pasará? ¿Por el problema en el trabajo, me correrán? ¿Por el error cometido, me humillarán? ¿Por la enfermedad que a mi familiar le sobrevino, se morirá? Así me ataca mi pensamiento, por eso no duermo.”—explicó Eulampio a su maestro, con mucho esmero. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo sincero: “Debes estar seguro, que cuando a Dios has clamado, Él ya ha respondido a tu caso. Contigo pelea a tu lado.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La ansiedad te hace creer que Dios no responde”; 10-12-2024.
La ansiedad desespera, te hace orar repetidas veces por lo mismo y te crea la falsa sensación de que Dios no te escuchó. Porque sientes que no tienes la respuesta que quieres. Pues piensas que la solución a tu caso es ya, inmediatamente. Por eso, no podemos reposar, dormir, el sueño conciliar. Y entonces nuestro estado emocional empeora, y podemos llegar hasta blasfemar. La ansiedad es falta de fe. “Dios mío, clamo de día, y no respondes; Y de noche, y no hay para mí reposo.” Sal.22:2.
Padre, me has enseñado a poner ante una situación
que me afecta, mi vida y mi voluntad a tu cuidado. He aprendido a ponerla a
diario, de tal manera que, si me sobreviene un problema, ponerlo en tus manos. Dártelo a Ti Señor y
que me guíes en su solución. Entonces espero en Ti y sé que tu voluntad
aceptaré porque me viene a bien. Eso me da descanso, reposo. Siempre me oyes y
actúas a mi favor, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel
Aragón. Feliz día en el Señor.
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