¿Qué pasará con el
fruto de tus enemigos?
Será por Dios destruido: “Definitivamente, Dios destruye de mis enemigos hasta su simiente. No deja lugar, para que haya por algún motivo, vendettas estilo familiar.” Aseguró Eudocia con verdadera pasión. Su maestro, el sabio Gaudencio, le dijo de corazón: “Mira tú si mejor es jamás meterse con el Señor, al afectar, a un hijo o hija de Dios” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Pones en peligro tu simiente, al afectar a un (a) creyente”; 04-12-2024.
Para qué juzgar, señalar, acusar o bien, afectar y dañar; quizás humillar o intentar arrasar, amenazar, extorsionar a un hijo o hija de Dios. Cuando él o ella le deja la venganza a Dios, las consecuencias son terribles. De tal manera, que mejor hay que orar por esa persona y bendecirla. “Su fruto destruirás de la tierra, Y su descendencia de entre los hijos de los hombres.” Sal.21:10.
Padre, te dejo a Ti Señor toda acción contra mis
agresores o enemigos; porque Tú tendrás justa acción de lo que vayas a hacer. Mas yo, no soy quién para juzgar o señalar,
acusar o vengarme de mi agresor (a). Que ellos se enteren que soy tu hijo, para
tu gloria. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz
día en el Señor.
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