lunes, 7 de mayo de 2018

Con tu espíritu no con tu intelecto


¿Puedo creer en Dios meramente por mi intelecto?
Entiendo perfectamente qué es tratar de creer en Dios, en su Palabra, en su Reino de Amor tan sólo con el intelecto, con el razonamiento.  Lo entiendo porque yo era uno de ellos.  El problema, es que yo no sabía que el intelecto ejecuta, procesa y analiza todo según tu creencia. Él se alimenta de lo que creemos. Por ello, suena a locura el Reino cuando tratamos de verlo en forma intelectual, porque no creemos aún.  Pero, sí tan sólo nos arrodillamos y le pedimos al Señor poder entender su Palabra, en Él creer y pedirle perdón por nuestros errores y soberbia, todo cambiará en nuestro interior y en nuestro razonamiento. “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.” 1Cor.2:14.

Padre, mi espíritu te anhela y mi alma te necesita; porque no puedo entenderte si antes no puedo creerte. Por eso, gracias te doy que un día me diste la oportunidad de creer en Ti y tu Reino, así luego puedo usar mi intelecto, en esto maravilloso que creo. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 6 de mayo de 2018

La atanería es complejo de inferioridad


¿Qué es el engrandecimiento y qué resultado tiene?
Es un complejo de inferioridad que destruye al ser humano: “Eulalio no paraba de hablar de sus grandezas, y todos sus amigos divertidos lo escuchaban con presteza. “Del pueblo de donde vengo soy una persona importante, a mi casa todos los días llega a comer el alcalde. A mi familia todos le rinden pleitesía, el propio presidente de la república nos consulta por teléfono día a día. A nuestro pueblo le hemos dado escuelas, un gimnasio, bibliotecas; y, por supuesto, hemos dado muchísimas becas. ¡Todos allá nos respetan!”  Le escuchaba por ahí el sabio Gaudencio, quien le dijo recio: “Eulalio, tus palabras de grandeza no son más que una actitud altanera. Pero a la verdad, todo ese engrandecimiento no es más que un complejo de inferioridad” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Habla con grandeza y altanería y dirás tonterías”; 05-05-2018. 

Cuando usamos palabras que nos engrandecen, o bien contamos anécdotas donde somos los protagonistas para ayudar, o para sobresalir; estamos siendo altaneros, presumidos. Esto muchas veces lo hacemos para llamar la atención, de tal manera que podamos ser reconocidos por los demás, pues si no lo hiciéramos así, pasaríamos desapercibidos. En sí es un complejo de inferioridad. “No multipliquéis palabras de grandeza y altanería; Cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; Porque el Dios de todo saber es Jehová, Y a él toca el pesar las acciones.” 1Sam.2:3.

Padre, a Ti no te gusta que usemos palabras de grandeza y altaneras.  Haz posible que en mí no exista esa petulancia, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

sábado, 5 de mayo de 2018

Agradecer a quienes nos ayudaron


¿Qué puede traernos el no agradecer?
Ir detrás de otras cosas o dioses: “¿Dónde vas Eustaquio con esos bonitos zapatos?”—preguntó el sabio Gaudencio al joven Eustaquio cuando pasaba raudo con un bonito par de zapatos. “Voy donde don Bartolo Tellería, el que vive por la ferretería. Don Bartolo fue un gran amigo de mi padre, y cuando sufrimos un incendio en casa, él nos acogió en la de él, y nos trató muy bien. Nos dio de comer y nos compró para vestirnos por más de una vez, hoy sólo quiero con él ser agradecido.  Ahora está viejo y me toca a mí vestirlo y atenderlo”—respondió el joven muchacho Eustaquio. “Haces muy bien, porque cuando uno es agradecido con quienes le han ayudado, honras a estas personas, pero sobre todo honras a Dios, ve con tu amigo muchacho” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Ser siempre agradecidos”; 04-05-2018.

Si nosotros no podemos ser agradecidos con quienes nos ayudan en este mundo afectado y caído, ¿cómo lo seremos con Dios?  A ellos los vemos y con ellos nos relacionamos directamente. A Dios no lo vemos, pero podemos relacionarnos con Él.  Además, aunque no lo sabemos, Dios toca el corazón de las personas para que procedan a ayudarnos. Así, que si no somos agradecimos con ellas, ¿cómo lo seremos con Dios? Eso le pasó al pueblo de Israel, cuando murió Gedeón. “Y no se acordaron los hijos de Israel de Jehová su Dios, que los había librado de todos sus enemigos en derredor. Ni se mostraron agradecidos con la casa de Jerobaal, el cual es Gedeón, conforme a todo el bien que él había hecho a Israel." Jueces 8:34-35.

Padre, agradecer a quienes nos ayudan y acordarnos siempre de su mano de bondad, es agradecerte a Ti y acordarnos del bien que Tú nos haces. No hacerlo así, es menospreciarte a Ti. Mi corazón se acuerda siempre de aquellos que como familia o como persona me ayudaron en algún momento. Gracias a estas personas en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 4 de mayo de 2018

Dios nos libra de nuestros complejos y traumas


¿Hasta de qué nos restaura el Señor?
De nuestros complejos, traumas e indignidad: “Cuando era niño, sufrí algunos traumas emocionales muy fuertes. Había graves trastornos familiares; yo tenía un aspecto físico desgarbado y otras cosas por el estilo. Otros muchachos, por supuesto, también padecen de estas dificultades emocionales y salen de ellas sanos y salvos. Pero yo no. Es evidente que yo era hipersensible, y por lo tanto, súper temeroso. Fuera lo que fuera, se desarrolló en mí una fobia cierta de que yo no era como los demás muchachos, y nunca podría serlo. Al principio esto hizo que me hundiera en una depresión y de ahí me llevó a la soledad del aislamiento” Bill Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; pág.266; “Este asunto del miedo”.

Cuando padecemos de complejos ocasionados por algo tenebroso que nos sucedió de pequeños, tendemos a padecer no sólo de continuas depresiones, sino también de una baja autoestima ocasionada por ello. Así, podemos llegar a expresar un despreciable concepto de nosotros mismos.  Pero Dios, nos libra totalmente de esto y nos devuelve el honor y la dignidad perdidos. “Y él inclinándose, dijo: ¿Quién es tu siervo, para que mires a un perro muerto como yo?  Entonces el rey llamó a Siba siervo de Saúl, y le dijo: Todo lo que fue de Saúl y de toda su casa, yo lo he dado al hijo de tu señor.” 2Sam.9:8-9.

Padre, de todos mis complejos y traumas me has librado para tener un concepto digno y mesurable de mí mismo. Porque Tú has restaurado mi total dignidad afectada por complejos, traumas y demás, vividos en mi infancia. Gracias, Señor, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.  


jueves, 3 de mayo de 2018

Todo es parte del Pensamiento Eterno


¿Qué son las obras de toda la creación?
Pensamientos de Dios, palabra de Dios: “Todas las cosas materiales: el universo, el mundo, incluso nuestros cuerpos, pueden ser parte del Pensamiento Eterno expresado en el tiempo y en el espacio. Cuanto más someten a prueba la materia los físicos y matemáticos, más se transforma en una fórmula matemática, que es pensamiento. En un análisis final, la materia es pensamiento. Cuando el Pensamiento Eterno se expresa dentro del marco del espacio y del tiempo, se convierte en materia. Nuestros pensamientos, dentro de la caja de espacio y de tiempo, no pueden saber nada importante excepto las cosas materiales. Pero podemos deducir que fuera de la caja de espacio y tiempo se halla el Pensamiento Eterno al que podemos llamar Dios.” Hazelden Foundation, All Rights Reserved, Under Pan American Convention, Copyright ©1976.

Una bella rosa en un jardín es estudiada por los biólogos, hay tanto que ordenar y estudiar en ella: biociclos regidos por leyes biológicas, componentes químicos, textura, forma y contenido de sus órganos internos y externos, etc,. Vemos la luna y los físicos estudian su rotación, sus diversos momentos de órbita, su influencia gravitacional en la tierra, las leyes físicas que la rigen. La materia se vuelve fórmula matemática, leyes físicas y biológicas, diseño, arte, composición.  Esto es, la materia es en esencia: Palabra, Idea, Pensamiento: Dios. “!!Cuán grandes son tus obras, oh Jehová! Muy profundos son tus pensamientos.” Sal.92:5.

Padre, maravillado estoy por tu creación, Tú dices en tu Palabra que Tú te manifiestas por medio de las cosas creadas. Ahí estás hablándonos a través de toda tu creación. Bendito Dios y Salvador, cuán grande eres amado Rey; en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. feliz día en el Señor.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Dando gracias a Dios en todo


¿En qué circunstancias debemos de dar a Dios gracias?
En toda: “Maestro Gaudencio, estoy pasando por duros momentos. En realidad estoy sufriendo. ¿Cómo hago para salir de este infierno?”—preguntó el joven Eustaquio al sabio maestro. “¿Ya diste gracias por eso? —le preguntó a su vez Gaudencio. “¿Gracias? ¿Por mi sufrimiento?”—Expresó confundido el joven. “Debes de agradecer en todo tiempo: Cuando no sabemos algo, porque nos da la oportunidad de aprender. Cuando en tiempos difíciles estemos, pues en medio de ellos, crecemos. Cuando tengamos limitaciones ya que nos dan oportunidad de mejorar. Agradecer por cada nuevo desafío porque edifica nuestro carácter y nos fortalece. Agradece tus errores ya que nos enseñan valiosas lecciones. Da gracias cuando estés cansado, agotado y no tengas fuerzas, porque encontrarás en Él descanso” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Demos siempre gracias en todo a Dios”; 01-05-2018.

Estamos acostumbrados a dar gracias solamente cuando recibimos lo bueno. Y esto debe de ser así siempre. Lo único que ahora cambia en Dios lo siguiente: A sus hijos, o sea nosotros, todas las cosas que viven y experimentan les ayudan a bien. Entonces debemos de dar gracias por aquellas cosas que pensamos que nos afectan.  Cuando aprendamos esto, en un momento, en un tris de dedos, veremos la diferencia y todo nuestro universo cambiará para nuestro bienestar. “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” 1Tes.5:18.

Padre, gracias a Ti por todo, por tu amor, por tu bondad, por la vida, por la familia, por tu cuidado, por tu enseñanza, por tu gracia, por tu sacrificio, por tu presencia, etc. Te doy gracias por tantas cosas bellas. También te doy gracias por aquellos duros momentos, por mis errores y desaciertos, por mis debilidades y por mis sufrimientos, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. feliz día en el Señor.

martes, 1 de mayo de 2018

Bienaventurados los pacificadores


¿Cuál es la actitud nuestra ante los conflictos que traen bienaventuranza?
Ser un pacificador: “Se me han acercado algunos y otros me han conminado, seguramente por mi condición de figura pública, a expresar criterios sobre mi posición con respecto a los hechos y hay quienes me han explorado con tonos agresivos, arrinconándome para que mi respuesta sea la que ellos quieren oír cuando lo que plantean son reacciones que proclaman el odio y el caos para solucionar un problema que precisamente nació de la intolerancia, por la falta de respeto del uno por el otro, porque se nos salió el indio rebelde, que por no haber aprendido a domarlo, nos tiene, a tan solo cuatro años del bicentenario de nuestra independencia, en la misma refriega que nos ha identificado desde que fundamos nuestra nación y le pusimos por nombre Nicaragua.”  Joaquín Absalón Pastora; “Detalles del momento. Quiero ser pacificador”; escrito enviado por Whats App.

Nunca nos debemos de olvidar que nuestra tarea como cristianos es la de reconciliar, la de amar, la de servir, la de ser un pacificador. No podemos dejarnos arrastrar por la intolerancia, las expresiones y actitudes de odio, de ofensas, de manipulación y de control.  No nos podemos sobrecoger por el miedo.  Cuando buscamos el diálogo y deseamos ventilar los mismos a través de esa vía; no usando la violencia como uso y pretexto del señalamiento, la acusación y la condenación; podremos juntos buscar la justicia y enmendar los errores con el fin de reconciliarnos. “Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.” Mt.5:9.

Padre, buscamos a través de Ti poder servir como reconciliadores y pacificadores ante los daños y conflictos que emergen como producto de nuestros errores, defectos y pecados. Te pedimos perdón por ellos Señor, a nivel personal y a nivel de nación. Permíteme ser un pacificador para ser llamado un hijo de Dios, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.