miércoles, 7 de marzo de 2018

Humildad para dar un paso hoy


¿Por qué debemos de procurar la humildad?
Porque ella trae sabiduría y honra: “¿La perfecta o absoluta humildad en nosotros podremos encontrar? No la busques más, absoluta humildad no la encontrarás. Esa sólo en Jesús puede estar. Sin embargo, no puedes quedarte donde estás; pues, debemos procurar a diario mejorar. Perseguimos cada día un progreso espiritual, y a la humildad hay que buscar. ¿Por qué razón? Porque sin ella, en nosotros se asienta la soberbia, y el fruto de ésta es la estupidez y la deshonra. No pretendamos tener hoy la perfecta humildad, tan sólo pidamos la que hoy necesitamos. ¿Cómo así? La humildad que puede en nosotros permitirnos perdonar y perdonarnos. La humildad que me permita reconocer que estoy equivocado. Aquella humildad que me haga concluir, que sin mi Padre Celestial, y sin su Hijo y su Santo Espíritu; para nada sirvo”—expresó el sabio Gaudencio ante sus discípulos en un especial momento” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La necesaria humildad de hoy”; 06-03-2018.

Leyendo El Lenguaje del Corazón; Bill Wilson expresa: “Muy a menudo, aunque bien intencionado, he actuado mal, diciendo o pensando, "Yo tengo razón y tú no la tienes," "Mi plan es correcto, el tuyo equivocado," "Gracias a Dios que tus pecados no son los míos," "Estás perjudicando… y te voy a parar en seco," "Cuento con la orientación de Dios, así que Dios está de mi lado." Y un sinfín de cosas similares.” (pág.255). ¿Hemos tenido también estas actitudes y pensamientos?  Eso se llama soberbia. Bill  nos dice que tal actitud es tonta. Por eso, requerimos pedir humildad, aquella necesaria hoy: Para no creerme siempre en lo correcto, para escuchar otros argumentos, para no amenazar, para no hacer sentir a los demás que soy especial, para poder aprender a amar y servir...” “Cuando viene la soberbia, viene también la deshonra; mas con los humildes está la sabiduría” Pr.11:2.


Padre, necesito hoy la humildad requerida para vencer en esa parte soberbia que practico ante los demás hoy. Ayúdame a no creerme superior, a poder disponerme a servir sin juzgar ni señalar, a aceptar a los demás con sus ideas, emociones y actitudes, a poderles perdonar de verdad, y a tantas otras cosas más, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

martes, 6 de marzo de 2018

Realizarse un inventario moral

¿Qué debemos realizar en nosotros para conocernos?
Un inventario moral: “Es que era como si la vida nos pasara por encima. Simplemente hacía las cosas y lo importante era sentirme en la cima. Si había consecuencias negativas o no, no me importaba, simplemente las ejecutaba. ¿Te imaginas? No sé cuántas cosas irreprochables hice, consciente o inconsciente. Pienso que por eso yo no me amaba”—confesó de corazón Eutaquio, a su maestro Gaudencio. Él sabio le aconsejó al momento: “Eso que sientes, de Dios te viene. Debes de pedirle al Señor que te ayude en realizar un inventario interior. Y tienes razón: para poderte amar, debes de conocer cómo estás. Qué defectos y pecados tienes, pedirle a Dios que te ayude a eliminarlos, pedirle perdón a Él y a quienes cometiste transgresión. Descansar y en ti aceptarlos, hasta que Dios te ayude a quitarlos” Cuentos del Reino; Daniel Aragón, “El examen interior”; 06-03-2018. 


Una vida sin Dios es atroz. Pero esto no significa que una vida en Dios nos impida realizar cosas que a Él no le agradan. ¿Cómo realmente soy? ¿Qué pecados, iniquidades y defectos tengo? ¿Realmente los aborrezco? Al examinarme internamente, con la ayuda de Dios y usando algún programa que me permita revisar mi yo interior, puedo darme cuenta cuál ha sido mi transgresión. Comprender los esquemas de mis creencias, mis ideas, mis sentimientos, mis emociones, mis actitudes, mis comportamientos. Esto es saber cómo me ha afectado el pecado, y en qué debo pedir perdón y ayuda a Dios. “¿Cuántas iniquidades y pecados tengo yo? Hazme entender mi transgresión y mi pecado.” Job.13:28.

Padre, sólo con tu ayuda puedo entender y saber aquellos pecados y transgresiones que se esconden subyacentemente en otros que están a la vista, o que son mayores. Miedos, temores, complejos, manías, afectaciones, defectos, actitudes incorrectas, malas respuestas. Hazme entender mi transgresión Señor, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

lunes, 5 de marzo de 2018

Crecer es su gracia y conocimiento

¿En qué debemos de crecer?
En la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Dios: “El joven Aurelio llegó enojado al encuentro con su maestro. “Mi padre dice, que no puedo ver más allá de mis narices. Que no puedo entender ni percibir los problemas de esta vida.  Que a pesar que ya casi llego a treinta, me he quedado en la adolescencia. ¡Eso me molesta!” El sabio Gaudencio, tan sólo lo quedó viendo, y le dijo medio sonriendo: “Lo que quiere decir tu papá, es que eres un enano espiritual.  Si tú quieres entender y responder bien a los problemas de esta vida realmente, debes de crecer espiritualmente” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Creciendo en el conocimiento de Dios”; 04-03-2018.

¿Cuál es la única manera de crecer espiritualmente? Cuando crecemos en la gracia de nuestro Señor y en conocerle más y más a Él. Debemos de proponernos crecer diariamente espiritualmente. Como lo hace una planta. Voy a pensar y meditar hoy en la Palabra de Dios. Trataré de aplicar esto a la vida diaria, mejoraré mi contacto con Dios de tal manera que sea consciente de ello. Cuando vea y esté consciente de mi fracaso en cualquier área de mi vida, entonces sabré que voy creciendo por la mejor vía.  Si me llego a dar cuenta que las cosas que he logrado y tengo, han sido por la gracia de mi Dios y Salvador, estoy haciendo un mejor intento. Y si llegó a la conclusión que debo de ser un servidor, que en sus manos estoy y que soy de su pertenencia y su herencia, que Él me ha trazado un Camino, y por muy terco o tarado que sea, Él me vuelve a poner en mi destino, entonces habré crecido un poco. “Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad.  Amén.” 2P.3:18.

Padre, mi crecimiento es natural, pero mi crecimiento espiritual sólo se da cuando aprendo de tu gracia y aumento mi conocimiento de Ti amado Rey.  Que pueda a diario crecer hacia tu estatura en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón, feliz día en el Señor. 

domingo, 4 de marzo de 2018

Toma aliento en Dios

¿Un peligroso sentimiento que te abate y decaer te hace?
El desaliento: “Me siento decaída, ya no quiero continuar. Mi alma está vacía, no tengo fuerzas, ya no quiero luchar ni siquiera por mi vida, es que todo me sale mal.”—expresó angustiada Orquídea.  Eustaquio estaba a su lado, por eso le dijo animando: “Cuando nos sentimos desalentarnos, es porque terreno de Dios estamos pisando. Nosotros queremos hacer siempre algo, pero nuestro Dios nos advierte: Esfuérzate, sé valiente, medita en mi Palabra, pero déjame a mí pelear en la batalla” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Cobra aliento en Dios”; 03-03-2018.

Cuando queremos luchar con nuestras fuerzas contra esos gigantescos problemas, nos dirigimos más rápidos que lento, a sufrir por desaliento. Construimos en nuestra mente, grandes metas que queremos lograr para ayer, queremos derribar a nuestros gigantes con nuestro poder, deseamos que las personas cambien y queremos cambiar al mundo también.  Y nos esforzamos hasta quedar sin aliento, sólo para llegar a hundirnos en el decaimiento de nuestras energías para seguir luchando.  Ahh, es que terreno de Dios hemos pisado. “Y dijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo.” 1Sam.17:32.

Padre, deseamos tener la actitud alentada en Ti y en tu Poder, queremos descansar y dejarte a Ti pelear contra nuestros gigantes.  Que sepa, que cuando quiero desalentarme, es porque no te he dejado a Ti actuar en ese problema personal.  En el nombre de Jesús he de dártelo y entregártelo. Amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

sábado, 3 de marzo de 2018

Te entrego hoy mis problemas Señor

¿A quién debo de entregar mis problemas?
Al Señor: Estoy abrumada, tengo problemas por todos lados—casi gritó Eulogia—ellos me atormentan, me angustian y me enferman” El sabio maestro Gaudencio, mirándola con amor así le contestó: “Debes de encomendar a Dios tu diario caminar. Esos problemas que te obsesionan tanto, entrégaselos a Él en sus manos.  Olvídate de ellos, y espera en Él. Él hará, ten fe, descansa en Él” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios abrirá camino a tu caminar”; 02-02-2018. 

Permitimos muchas veces que los problemas nos angustien y nos encierren.  Pensamos y pensamos en ellos en vez de aprender a entregárselos a Dios nuestro Señor. Sí, ya sé que estamos pensando que somos nosotros los que debemos de afrontarlos. Porque nos decimos, debemos de ser responsables. Pero, aprendamos a confiar en nuestro Padre Celestial. Cuando a Él le entregamos nuestra terrible situación, y descansamos; te aseguro: vendrán a ti pensamientos de solución, o bien, verás cambios y actuación de otras personas que te darán a ti la victoria. Y tú sabrás que es cierto que Dios hará. “Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.” Sal.37:5.

Padre, te entrego mi problema hoy, sea éste cual sea. Si es de adicción, si es falta de trabajo, si es una enfermedad, si es una terrible situación sé mi Dios por experiencia, que Tú harás y me darás a mí la victoria, la solución, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

viernes, 2 de marzo de 2018

La soberbia espiritual

¿Un mal que podemos fácilmente practicar?
La soberbia espiritual: “Podemos preguntarnos si, en formas menos obvias pero igualmente destructoras, no somos más propensos de lo que creemos a arranques de soberbia espiritual. Esta clase de autoexamen, si nos aplicarnos diligentemente a hacerlo, podría sernos aun más provechoso. Nada podría aumentar con mayor seguridad la comunicación entre nosotros mismos y con Dios.”  Bill Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; pág.253.

Cuando, en vez de hacer lo bueno en acciones ayudando y sirviendo a nuestro prójimo, nos introducimos en el bajo mundo de las discusiones religiosas, pecamos de soberbia espiritual. Dios no quiere que perdamos el tiempo en vanos altercados teológicos, esto no quiere decir que no debamos discipular, sino que nos concentremos en reflejar a Jesucristo y lo que predicamos, ayudando al necesitado. “Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala; y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.”

Padre, he aprendido que es mejor ayudar al prójimo en su verdadera necesidad con entrega, amor y sacrificio de manera que pueda ver en mí a Jesucristo o a Ti mismo, que discutir vanamente con argumentos teológicos tu Palabra. Que la soberbia espiritual esté fuera de nosotros, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. 

jueves, 1 de marzo de 2018

Con la oración adquirimos la paz de Dios

¿Qué es lo que adquirimos cuando oramos?
La paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento: “Si persevera (en la oración), es casi seguro que encontrará mayor serenidad, mayor tolerancia, menos temor y menos ira… Los problemas y las calamidades empezarán a cobrar el significado de instrucción, en lugar de destrucción. Se sentirá más libre y más cuerdo. Se volverá risible la idea de que, por autosugestión, pueda haber estado hipnotizándose a sí mismo. Tendrá un sentimiento cada vez más intenso del camino que ha de seguir y de la meta que ha de perseguir. Empezarán a esfumarse sus tensiones e inquietudes. Es probable que vaya mejorando su salud física. Empezarán a sucederle cosas maravillosas e inexplicables. Inexplicablemente, mejorarán las relaciones retorcidas dentro de su ámbito familiar y con el mundo exterior” Bill Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; pág.241.

La oración es una herramienta poderosa.  Es tan sencilla, pero a la vez tan importante en nuestras vidas, que nos permite alcanzar lo más valioso en este mundo: esa paz de Dios que nos llega sin podernos explicar cómo, pues a pesar de que los problemas nos puedan estar circundándonos, no nos producen ansiedad, depresión o zozobra. Cuando a través de ella fortalecemos nuestra relación con Dios, al exponerle los motivos que nos afectan y le damos gracias en todo, no sólo cambia nuestra situación circunstancial, sino todo lo demás. “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” Fil.4:6-7.

Padre, gracias te damos cada día porque nos permites entrar en tu presencia a través de esta oración, y poderte exponer nuestras peticiones, problemáticas y angustias. También por medio de la oración podremos darte gracias por todo y en todo.  En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.