lunes, 15 de octubre de 2018

Me gozo en las debilidades


¿Qué puedo hacer con mis debilidades?
Reconocerlas y gozarte porque Dios te hará fuerte: “Orquídea llegó llorando en silencio, ante su maestro el sabio Gaudencio: “Estoy confundida y frustrada—le dijo afectada—es que me he revisado internamente y he descubierto que soy en realidad una persona débil. ¿Cómo puedo ser usada por Dios si muy débil soy?” El maestro la admiró por su confesión y le dijo a viva voz: “Nadie tiene consciencia de sus debilidades, sino es porque Dios ha querido que las trabajes. Si te descubres con defectos, con errores, con pecados y horrores, ten la seguridad que la comunión con Dios va a comenzar. Porque sabrás pronto que con cambiar esas debilidades no podrás, sino que cuando las reconozcas Él te fortalecerá y pronto el Señor te las quitará” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Siendo débil soy fuerte”; 14-10-2018.

Cuando reconocemos nuestras debilidades delante de Él, vamos a reconocer que sin Él nada podemos hacer. Meditamos, y suplicamos por su misericordia, le pedimos ayuda por nuestra debilidad, por cada dolor que sentimos, por lo que hemos sufrido llevando esa afrenta, y entonces Él nos oye. ¡Qué paradoja! Aprendo a gozarme de mis debilidades porque es el cauce que Dios utiliza para tener una comunión con Él, un acercamiento consciente con el Dios Todopoderoso. No nos sintamos mal por nuestra debilidad. Pues esto sucede: Cuando débil me reconozco, entonces Él me fortalece. “Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.” 2Cor.12:10.

Padre, qué precioso es llegar a tener la confianza en Ti, el nivel de fe, en el cual de mis debilidades me gozaré. Y me gozo porque es con ellas que aprendo a depender totalmente de Ti, a confiar en ti y no en mis fuerzas. Gracias Señor porque me has guiado a reconocerme débil para hacerme en Ti fuerte, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario