Mostrando entradas con la etiqueta corazón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta corazón. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de enero de 2020

Lo guía por donde él quiere

¿Tenemos nosotros el control de las cosas y personas?
Ninguno, ni aun de nosotros: “Aurelio preguntó a su maestro porque quería saber: “Maestro, ¿podemos nosotros todo el control tener?”—sondeó Aurelio. Su maestro le dijo sonriendo: “No, y esto es irresoluto. Ni siquiera nosotros, de nosotros mismos, tenemos el control absoluto. Hasta un rey, o presidente, puede llegar a hacer lo que a Dios le sea conveniente” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Sólo Dios tiene todo el control”; 02-01-2020. 

Solamente Dios puede tener todo el control.  Debo de saber, convencerme y comprobar sin afectarme, que no puedo controlar muchísimas cosas: No controlo lo que las personas piensen o hablen de mí, no tengo el poder de cambiar el pasado, ni modificarlo. Ya lo que pasó, pasó. No controlo la producción, acción, elección, o respuesta que las demás personas tienen. Ni los accidentes o circunstancias afectadas que puedan dañarme. No controlo los desastres naturales. Pero cuento con el amor de alguien que sí puede todo esto controlar.  “El corazón del rey es como un arroyo dirigido por el Señor, quien lo guía por donde él quiere.” Pr.21:1. NTV.

Padre, sólo Tú tienes el control de todo cuanto pueda pasar en esta humanidad. Aun Señor las decisiones de reyes o presidentes, pueden variar para hacerlas a tus propósitos y planes. Pero una cosa sé amado Dios; Tú tienes planificado lo mejor para mi vida, por lo tanto, todo lo que me suceda es para mí bien, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

viernes, 17 de mayo de 2019

Mayor que abundar en grano y mosto


¿En quién encontramos más alegría que la abundancia material?
En Dios: “Eulogia confesó esto ante su maestro el sabio Gaudencio: “Busqué y busqué la felicidad: cambié de empleos, tres veces me casé y dos me divorcié. Además me endeudé, me afecté emocionalmente y quedé infeliz espiritualmente”—le expresó. Su maestro así le contestó: “La gente busca la felicidad pensando que la misma dura una eternidad. Pero son momentos nada más. Cuando pasa lo que le hizo feliz, comienza a ser infeliz. Sólo Dios nos da plenitud de felicidad y con Él, ésta dura una eternidad” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La felicidad se encuentra en Jehová”; 16-05-2019.

En la búsqueda de la felicidad, los seres humanos podemos en muchas maneras afectarnos, porque pensamos que la felicidad viene de afuera hacia mí. Un carro del año, un buen trabajo, un título, dinero, propiedades, una buena y bonita mujer u hombre, viajes, drogas, sexo, alcohol, parrandas, fiestas, etc. Pero la alegría es un estado emocional que de adentro debe brotar, así que depende de mí el ser feliz. Cuando estoy en Dios ésta abunda desde mi interior. “Tú diste alegría a mi corazón mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto.” Sal.4:7.

Padre, Tú eres mi verdadera felicidad y alegría, no son las cosas que a mí vienen de afuera. No, eres Tú como persona, es el servir en tu Reino, o cuando menguo para que Tú en mí crezcas, cuando en tu Palabra aprendo más sobre Ti y de mí, soy feliz. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

jueves, 18 de abril de 2019

Jehová mira el corazón


¿Qué mira Dios en uno?
El corazón: “Eulogia llegó ufana, y dijo esto con ganas: “Dios me ama porque ve la belleza de su sierva, su figura de filigrana: Mira mis ojos, mi boca, mi cuello; mi imagen galana” –expresó mientras contorneaba su cuerpo. Su maestro la quedó viendo y le dijo esto: “No, no Eulogia, no tienes razón. Jehová nuestro Dios no mira lo que ve el hombre, Dios mira nuestro corazón” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Dios ve el corazón”; 17-04-2019.

Cuando nos disponemos a creerle a Dios y seguir su plan y propósitos, esta fe hacia Él en nosotros, es lo que Dios ve.  No mira lo de afuera, mira lo que hay dentro de nosotros. Por lo tanto, debemos de disponernos, con la ayuda de Él a cambiar dolor, resentimientos, amargura, odio, etc; por lo de Él: gozo, olvido, perdón, amor, fe, mansedumbre, etc. Esto es lo Dios verá y entonces le agradaremos. “Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.”  1Sam.16:7.

Padre, abro mi corazón a Ti para que sea lleno de tu amor, tu gozo, tu paz, tu bondad, tu benignidad, tu fe, tu mansedumbre, misericordia, dominio propio, paciencia, perdón, alegría; de tal manera que lo que veas en mi corazón, sea de lo tuyo mi Dios; en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 14 de abril de 2019

Me serán por pueblo y les seré por Dios


¿Cómo podremos conocer a Dios?
Él nos dará un corazón para conocerle: “Eustaquio no sabía por eso preguntó de prisa: “¿Cómo podré conocer a Dios en esta vida? La vida eterna es conocer a Dios, por lo tanto no podré conocerle hoy.”—preguntó a manera de deducción. Su maestro, le contestó riendo: “No es un asunto de una meta el conocerle, es un proceso en el cual necesitas conocerle hoy. Hoy conoceré a Dios un poco más, para eso un corazón Él me dará” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Un corazón para conocer a Dios”; 13-04-2019.

Conocer a Dios es algo que debo de hacerlo hoy. Hoy, necesito conocerle; ¿qué aspecto, poder o actitud me dará de Él? Para ello debo de creer, tener diario la humildad y la capacidad de poder aprender algo nuevo, que me hará crecer y elevarme un poco más hacia su inmensa estatura. La vida eterna, es conocer a Dios, pero de hoy en hoy. “Y les daré corazón para que me conozcan que yo soy Jehová; y me serán por pueblo, y yo les seré a ellos por Dios; porque se volverán a mí de todo su corazón.” Jer.24:7.

Volverme a Ti de todo corazón Padre, necesito hoy. Para conocerte y entenderte y saber que eres mi Dios, mi Padre y mi amigo; en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 31 de marzo de 2019

Para pelear por vosotros


¿Qué le hemos de decir a los que son atacados por el enemigo?
No temáis, porque Dios va con nosotros para salvarnos: “Eustorgia llegó temblando y además llorando: “Me agobian los problemas, siento que el enemigo me está atacando y atacando. Tengo miedo, estoy temblando”—confesó sollozando. El sabio dejó que se desahogara, después le dijo estas palabras: “No temas ni te desalientes delante de tus problemas ni de tus enemigos; para pelear esta batalla y ganar, Dios mismo está contigo” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Nada de temor, Dios está con vos”; 31-03-2019.

Dios mandó que los sacerdotes le recordaran al pueblo de Israel que era Él el que peleaba sus batallas. Imagínate, ¿quién podrá prevalecer si Dios es quien pelea por vos? No habrá enemigo gigante, ni grande, ni poderoso que el Señor no pueda destruir. Así que, ¿por qué no creerle a Dios y confesar que Él te sacará de esa terrible situación? Nuestro papel como sacerdotes y sacerdotisas del Señor es decirte a vos: “y les dirá: Oye, Israel, vosotros os juntáis hoy en batalla contra vuestros enemigos; no desmaye vuestro corazón, no temáis, ni os azoréis, ni tampoco os desalentéis delante de ellos; porque Jehová vuestro Dios va con vosotros, para pelear por vosotros contra vuestros enemigos, para salvaros.” Deu.20:3-4.

Padre, qué promesa más bella amado Dios, qué compromiso más hermoso es que Tú pelees contra los enemigos que pueda enfrentarme yo; entonces la victoria en Ti está asegurada. No temeré mal alguno, ni enemigo por muy grande que sea, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

jueves, 28 de marzo de 2019

No se apagará


¿Qué pasa con el fuego que arde continuamente en el altar de Dios?
No se apagará: “La pregunta fue directa para el sabio maestro: “¿Cómo puede usted estar constantemente sirviendo? ¿Cómo se mantiene además continuamente sonriendo?” –preguntó hasta casi quedarse sin aliento Eulalio. El maestro le explicó: “He convertido mi corazón en un altar para Dios. Y cuando tú haces eso, esto tiende a pasar: el fuego del Espíritu en ti, no se apagará.  Esto es lo que me mantiene feliz, así puedo con gusto y constantemente servir” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Eres un altar del Señor”; 27-03-2019.

El sacerdote que se encarga de encender ese fuego en mí, es Jesucristo el Señor. El fuego es de su Espíritu, y cada día podemos pedirle a Dios que encienda su fuego de amor en nosotros. Para que mi pensamiento permanezca en Él, para que pueda servir a mi prójimo mejor, para poder tener fuerzas, sabiduría y gozo de manera que pueda amar a Dios, a mi prójimo y a mí mismo cada día. El fuego arderá continuamente en el altar; no se apagará.” Lev.6:13.

Padre amado, aviva ese fuego continuo en el altar de mi corazón para Ti, que el sumo sacerdote Jesucristo, me dé lo necesario para seguir teniendo tu fuego; que el fuego de tu Santo Espíritu arda cada vez más en mí para tu gloria, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

miércoles, 6 de marzo de 2019

Tu siervo irá y peleará


¿Qué debemos aprender ante los grandes problemas?
A no agobiarnos, a enfrentarlos: “Aurelio se sentía agobiado, un grave problema lo tenía anonadado: “Es una contrariedad muy grande el que me tiene afectado, no puedo con ella, estoy anquilosado”—le confesó a su maestro angustiado. El sabio Gaudencio le habló diciendo: “Cuando tienes a Dios a tu lado, nada debería de alterar tu emocional estado. Debes por el contrario, aprender a enfrentarlos.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Enfrentando los problemas con Dios”; 05-03-2019.

En sinnúmero de ocasiones nos encontraremos con situaciones, dificultades y acontecimientos que parecen ser gigantes por donde quiera que se les ve. Debemos de permanecer serenos y controlar nuestras emociones, sobre todo aquellas que te causen ansiedades o depresiones. No debemos desmayar, sino por el contrario, el problema enfrentar. “Y dijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo.” 1Sam.17:32.

Padre, sólo Tú puedes permitirme serenarme y no afectarme con mis emociones que pueden verse alteradas, ante una adversa y grave situación. Mas Tú me permites tranquilizarme, para con ese tipo de problemas enfrentarme en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

jueves, 27 de septiembre de 2018

Auméntame la fe


¿Qué debemos de pedir cuando nos cuesta creer una promesa?
Que nos aumenten la fe: “La confesión sincera del joven Aurelio tocó el corazón del maestro del maestro Gaudencio: “Siento, y esto sinceramente, que poner toda mi confianza en Dios en mí es deficiente. Leo sus promesas, pero algunas no las creo. Sé que Dios existe y le oro a Él, sin embargo algunas veces lo siento como ausente.” –dijo con lágrimas en los ojos poniéndose delante de él de hinojos. El sabio maestro, lo levantó y le dijo con dulce voz: “Eso es falta de fe, y te lo digo con toda humildad, es muchas veces el grito que sale como reclamo a Dios de la humanidad. Te aconsejo lo que sé: Pídele a Dios que te aumente la fe” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Auméntanos la fe”; 26-09-2018.

Fe, es creerle a Dios y lo peor que podemos tener cuando nos falta la fe, es no reconocer que nos falta creerle a Dios. Si delante de él nos humilláramos y le pidiéramos que nos ayudara con nuestra incredulidad. Si le pedimos de corazón que tenemos el deseo de crecer en fe, que queremos ver a nuestra alma progresar, que incluso, queremos su voz y palabra escuchar, ten la seguridad que así Él lo hará. “Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.” Lc.17:5.

Padre, que no me avergüence decirte que tengo falta de fe, porque aunque en muchas áreas creo firmemente en tu Palabra, en otras puedo necesitar más fe. Así que perdona mi falta de fe, y te pido: aumenta mi fe en Ti, perfeccióname en Cristo, y Santifícame en tu Espíritu en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

lunes, 4 de junio de 2018

Rasguemos nuestros corazones


¿Qué quiere el Señor que rasguemos?
Nuestros corazones: “Aurelio estaba tomado. Así lo encontró Gaudencio, llorando y conmiserándose. Ahí sentado en el parque a la orilla de un árbol, se quejó como espanto: “Sufro, duele. No lo soporto. Por eso bebo para olvidar mi sufrimiento. Ayúdame Gaudencio”—suplicó entre sollozos. El sabio susurró despacio: “Aurelio, tu petición es no sentir dolor, pero no quieres arrancar la causa del mismo de un solo jalón. Es más fácil para nosotros aguantar y llorar que querer sufrir el cambio total. ¿Quieres eliminar tu dolor? Tienes que arrancar de un solo tirón aquello que lo originó. Y para eso, sólo Dios nuestro Señor lo puede lograr, pues Él es quien conoce nuestro corazón. No te quejes ni conmiseres, rasga tu corazón y no el vestido exterior.” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Rasgar nuestro corazón y no el vestido exterior”; 03-06-2018.

La solución a nuestro dolor está en el Señor. Pero, para eso, tenemos que rendirnos a Él, confesarnos débiles e impotentes; aceptar nuestra condición de pecadores y reconocer que sin Él nada somos. Pero hacer eso no queremos. Porque nuestro ego está ahí para impedirlo. No queremos dejar de tener el control y someternos, sujetarnos a la voluntad del Señor nos causa pavor. Por eso sólo estamos dispuestos al cambio, cuando el dolor se nos hace insoportable, y reconocemos que necesitamos su ayuda; sólo así rasgamos nuestro corazón para buscar de Dios: “Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.” Joe.2:13.

Padre, Tú eres quien cambia nuestros corazones para quitarnos aquellos pecados, defectos y actitudes que te ofenden y que nos dañan, causándonos dolor. Sólo Tú eres quien puede arrancar de un solo tirón, la causa de nuestro dolor, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.

domingo, 25 de febrero de 2018

El río del amor de Dios

¿Dónde debo de aprender a nadar?

Tener confianza; saber expresarse, incluso reclamar con amabilidad e inteligencia; entregarse totalmente a las buenas prácticas y hábitos; son difíciles actos de buena voluntad que nos cuesta alcanzar. Siempre ponemos estás esclusas para retener el río caudaloso del amor, de Dios y hacer nuestro propio nivel de navegación, aunque sea en una miserable porción.  Pero Dios nos va sanando y quitando esas esclusas con su amor y bendición para nadar por su ancho, largo y caudaloso río de amor. “Midió otros mil, y era ya un río que yo no podía pasar, porque las aguas habían crecido de manera que el río no se podía pasar sino a nado. ...Y junto al río, en la ribera, a uno y otro lado, crecerá toda clase de árboles frutales; sus hojas nunca caerán, ni faltará su fruto. A su tiempo madurará, porque sus aguas salen del santuario; y su fruto será para comer, y su hoja para medicina.” Ezq.47:5,12.


Gracias Padre por tu amor, es un hermoso y ancho río donde quiero aprender a nadar yo.  Sumergirme en tus aguas y por su corriente dejarme llevar. Dame esa sanidad en las aguas de tu santuario, para aprender a nadar en tu río y saber amar para tu gloria.  En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.