viernes, 2 de febrero de 2018

El futuro lo construyes hoy

¿Cómo construyo el futuro?
Lo construyo hoy: “Eustaquio le habló a Orquídea, así le dijo con alegría: “Construyo el futuro contigo hermosa amada; cuando abono hoy para decirte que aquí ando pensando en vos. En lo hermoso que es ser honesto contigo. En lo bonito que se siente cuando te respeto y cuando te estimo; cuando te doy tu lugar de mujer, de madre, de trabajadora; cuando aconsejas a nuestros hijos; cuando amas y te entregas en los ministerios de la Iglesia. Porque el futuro con vos, lo edifico hoy” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Construye tu futuro hoy”; 01-02-2018.

El futuro no es mañana, el futuro es hoy. Muchas personas se preguntan si tendrán con alguien un futuro. O si bien, si podrán en el futuro estudiar tal o cual carrera de su preferencia.  O si podrán optar a tal o cual puesto, en un futuro ascenso. ¿Podremos ser buenos padres? ¿Buenos esposos? La verdad es que tengo un futuro con alguien, en mi trabajo o bien como padre, si construyo hoy. ¿Abono hoy a mi relación con alguien? ¿Me cuido y guardo para así construir un futuro cercano?  ¿Estudio hoy lo necesario? ¿Trabajo con ahínco y amor a diario? ¿Estoy tiempo con mis hijos, los cuido y les doy su atención hoy? Porque el futuro es hoy, éste depende de lo que construyo a diario. Ya sea con mi pareja, con mis hijos o mi trabajo. Si así lo hago tengo futuro asegurado: “porque ciertamente hay un futuro, y tu esperanza no será cortada.” Pr.23:18.

Padre, gracias por revelarme que en tu eternidad actúas y vives hoy. Hoy tengo futuro si hoy construyo y abono para edificar lo que sea y me proponga. Tengo futuro en Ti, si hoy he tenido mi relación contigo.  Tengo futuro con los demás, si hoy me he propuesto con amor abonar y edificar, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

jueves, 1 de febrero de 2018

Aceptar circunstancias y personas porque estás en Dios

¿Qué se nos hace muy difícil?
Aceptar las circunstancias, a nosotros y a los demás: “Por lo tanto nuestro primer problema es aceptar nuestras actuales circunstancias tales como son, a nosotros mismos tales como somos, y a la gente alrededor nuestro tal como es. Esto es adoptar una humildad realista... Esto es un ejercicio de aceptación que podemos practicar provechosamente cada día de nuestras vidas. Estos reconocimientos realistas de los hechos de la vida, siempre que evitemos por todos los medios convertirlos en pretextos poco realistas para la apatía o el derrotismo, pueden ser la base segura sobre la que se puede construir un mejor bienestar emocional y, por lo tanto, un más amplio progreso espiritual. Al menos, ésta parece ser mi propia experiencia.” William Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; “¿Qué es la aceptación?”; pág.272.

Qué difícil es que podamos aceptar las circunstancias adversas.  Muchas veces no nos aceptamos ni nosotros mismos.  Y, ¿aceptar a los demás con sus actitudes, defectos y maneras de ser? ¡Qué va! El problema es que padecemos de un problema grave de fe. Si supiéramos que Dios es quien guía nuestra vida, el que nos lleva al crecimiento, el que nos usa y mejora tal y como somos. Entonces sabríamos que todo lo que nos está sucediendo, las personas con quien tratamos, todo, está dentro de su voluntad; por tanto, lo aceptaríamos.  Cristo nos dio ejemplo: “Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad.” Mt.26:42.

Padre, permíteme poder entender y aceptar las circunstancias; que pueda aceptarme tal y como soy, permíteme aceptar a las demás personas tal y como son y poderlas amar y servirles porque esa es tu voluntad Señor, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

miércoles, 31 de enero de 2018

Enfrentando los problemas

¿Qué nos enseña nuestro Dios cuando se levantan enemigos?
A no huir, ellos serán los que huirán: “…la derrota, si se acepta de la forma apropiada, no tiene porqué ser un desastre. Ahora sabemos que no tenemos que huir, ni debemos de nuevo tratar de superar la adversidad por medio de otra ofensiva precipitada que sólo nos creará obstáculos más rápidamente de lo que podamos derribarlos.” William Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; “¿Qué es la aceptación?”; pág.271.

Muchos de nosotros aprendimos desde pequeños a no enfrentar las consecuencias de nuestros actos. Si podíamos culpar a otros, si aprovechábamos huyendo a tiempo de la escena del delito, si gritábamos y altercábamos para confundir y enredar el asunto, era mil veces preferible que afrontar la situación. También podíamos huir de los problemas, de nuestros errores, de las responsabilidades. Pero hemos aprendido en el Señor a confiar en Él y su palabra. Ya no tenemos que huir, porque de alguna manera al enfrentar la terrible situación con Dios, ésta huirá de nosotros. “Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti.” Dt.28:7.

Padre, Tú me has enseñado que la derrota no es tan grave como parece cuando te he confesado la misma delante de Ti. Que mis errores pueden ser la llave de mi crecimiento. Enfrentarme a los problemas es lo mejor que puedo hacer, porque ahora creo en Ti y tus promesas, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

martes, 30 de enero de 2018

Libre de la joroba de nuestra pesada carga

¿De qué nos endereza el Señor?

Cuando hemos hecho algo, que sabemos que bien no ha estado, nos intranquiliza, nos desasosiega, y llegamos a tener un sentimiento de culpabilidad.  Esto es remordimiento. Cuando esto es reiterante, cada cosa que hemos hecho mal, se nos va acumulando.  A tal grado que se va haciendo una cada vez más y más pesada carga sobre nuestras vidas. Vamos en cada paso cargando tantas culpas, que con el tiempo nos va encorvando.  Pero Jesucristo no desea que estemos en ese estado y Él nos endereza, sí lo pedimos, con rapidez y entereza. “y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios.” Lc.13:11-13.
Padre qué alegría nos da que Tú nos has liberado de la culpabilidad, de esa pesada carga que acumulábamos en el pasado que nos hacían caminar encorvado.  Pero tu mano ha caído sobre nuestra espalda y Tú te has llevado nuestras cargas en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

lunes, 29 de enero de 2018

La culpa, ese nefasto sentimiento que angustia

¿Cómo puedo liberarme de la culpa?
Declarando mi pecado al Señor o ante otra (s) persona (s): “Me siento mal, no sé si me pueda perdonar. He dañado, he maltratado, he herido a mi mejor amigo.  Lo he desilusionado. Me dijo cosas importantes sobre finanzas, me manifestó su confianza, ¿y qué hice? Divulgué esa información y cuál fue el resultado: lo corrieron de su trabajo”—confesó angustiado Aureliano. El sabio Gaudencio lo escuchó con atención y así se expresó: “Lo que ahora padeces sin duda, se llama culpa.  La culpa es ese sentimiento negativo que sientes, por una acción nefasta voluntaria o negligente, que ha causado daños a terceros. La culpa es señalamiento interno y la única manera de liberarse de ella es confesar lo que hiciste a Dios o a otra persona, y luego pedir perdón y reparar el daño que has causado” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Al confesar nuestras faltas, nos liberamos de la culpa nefasta”; 28-01-2018.

Esa limpieza interior, qué necesaria que es para nuestra salud emocional, psíquica y física. Hay tantas cosas que nos agobian: Complejos, traumas, manías, deseos ocultos, defectos, acciones malévolas, odios, resentimientos, amargura, etc. Cuando logramos confesar esto delante de Dios o de otra persona, y le pedimos perdón al Señor, nos arrepentimos de eso, Él nos libera de esa transgresión perdona la maldad de nuestro pecado.  Ahí somos de la culpa liberados. “Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. Selah” Sal.32:5.

Padre, sólo Tú puedes provocar en nosotros ese deseo de confesar nuestra maldad a Ti o a otra persona delante de Ti. Que siempre esté dispuesto a declarar mis pecados, defectos e iniquidades.  Que siempre pueda pedir perdón y tratar de enmendar mi error. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor. 

domingo, 28 de enero de 2018

Egocentrismo es endiosamiento

¿Cómo se manifiesta el endiosamiento?
Por el egocentrismo: “-¿Que es el egocentrismo?-Es creer que el mundo gira a nuestro alrededor. Nuestros deseos y demandas son los únicos dignos de consideración. Nuestra mente egocéntrica cree que es capaz de conseguir todo lo que quiere si la dejaran hacer a su antojo. El egocentrismo supone autosuficiencia total.”  Meditación del 26 de Enero; A.A.HIVOC. 🇨🇴

Cuando nos comportamos egocéntricamente, nos estamos endiosando. Egocéntrico (a): Ego: Yo; Céntrico: Centrado.  Centrado en mi ego, en yo, en mí. Mi Dios soy yo, de ahí que es endiosamiento. Para un egocéntrico, nada es más importante que él o ella misma. De ahí que el hedonismo (doctrina que establece la satisfacción personal como fin superior y fundamento de la vida), el control, la manipulación, la depresión, la irritabilidad, la superioridad, el desprecio a los demás, el egoísmo, la ausencia del servicio y del amor, son parte de las características de una persona egocéntrica.Dios nos aconseja: “como también yo en todas las cosas agrado a todos, no procurando mi propio beneficio, sino el de muchos, …” 1Cor.10:33.

Padre, alejados de Ti nosotros tendemos a ser egocéntricos. Esto es un egoísmo elevando a la x potencia. Un egoísmo exacerbado.  Por nuestra propia naturaleza pecaminosa somos egoístas, de ahí que estamos propensos al egocentrismo, al endiosamiento.  En el nombre de Jesús, libérame de ese mal, para tu gloria, amén.  Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor.  

sábado, 27 de enero de 2018

Libertad física y emocional

¿Para qué nos creó Dios únicos e irrepetibles?
Para su gloria: “Eres única Orquídea, no hay otra persona como tú, eres tan linda mi vida”—le expresó lleno de amor Eustaquio a la joven Orquídea. Y escuchándolos en silencio estaba el sabio Gaudencio. Así dijo sonriendo: “Lo que le has dicho Eustaquio no es solamente un cumplido.  Realmente somos únicos cada uno de nosotros, no tenemos réplica en el país, ni en este tiempo, ni en este mundo. Tenemos un único ADN, es verdad; nuestras huellas son diferentes, y la pupila de los ojos sirve como clave única para seguridad. Todos somos necesarios, nadie es imprescindible sólo sirve en el traspaso de un puesto laboral, para el llamado de Dios esta frase es verdad” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “Eres único (a), no hay dos como vos” 27-01-2018. 

No importa cuán fuertes sean los vínculos de amor que podamos tener con nuestra esposa(o), nuestros hijos, nuestros padres o amigos. Cada uno de nosotros somos únicos, formados y creados por nuestros amado Dios y Señor. En Él, nuestro propósito y llamado también es único.  Tenemos dones, temperamento, talentos, personalidad, caracteres impares. Sin embargo, desarrollamos dependencia emocional y apego fatal con las personas. Es parte del daño recibido en esta caída y cuando esto llega a extremos, es una enfermedad maníaca depresiva. Se crean relaciones inestables, destructivas y marcadas por un fuerte desequilibrio, donde el dependiente se somete, idealiza y magnifica al otro.  Mas Dios te libera de esto porque Tú eres único (a) y te ha dicho: “Diré al norte: Da acá; y al sur: No detengas; trae de lejos mis hijos, y mis hijas de los confines de la tierra, todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice.” Is.43:6-7.

Padre, todos de una manera u otra, tendemos a crear apego, vínculos y dependencia física y emocional de otras personas.  Esto es necesario, pero luego desarrollamos una dependencia fatal. Esto porque es parte del daño, del mal.  En el nombre de Jesús, sea libre y desarrolle mi propia personalidad para poder realizar tu propósito y llamado en Ti, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.