viernes, 9 de febrero de 2018

Creemos en un Dios amoroso

¿Dios es quien nos envía las tragedias?
Al contrario, Dios está para sacarnos victoriosos de ellas: “Algunos tenemos la impresión que las contrariedades de la vida son una serie de pruebas cósmicas destinadas a enseñarnos algo. Esta creencia se ve claramente cuando sucede algo traumático y nos lamentamos…. Puede que hasta pensemos que sufrir terriblemente por alguna tragedia de la vida sea una prueba a nuestra fe. Pero un Poder Superior bondadoso no pone a prueba nuestra recuperación, nuestro carácter ni nuestra fe. En la vida simplemente pasan cosas, y algunas son dolorosas. Muchos hemos perdido un amor sin tener la culpa. Algunos hemos perdido todos nuestros bienes materiales. Unos pocos hasta hemos sufrido la pérdida de nuestros hijos o a nuestros padres. A veces la vida puede ser terriblemente dolorosa, pero no es (Dios) quien nos hace sufrir. Más bien, ese (Divino ser), está constantemente a nuestro lado, listo para llevarnos en brazos sino podemos caminar solos. No hay daño que cause la vida que el Dios que concebimos no pueda sanar.”  “Esto no es una prueba”; A.A.HIVOC. 🇨🇴.

Muchos son los cristianos que aún creen que es Dios quien nos envía los problemas, las tragedias, o las situaciones duras de esta vida afectada.  Y eso no es así. Este mundo está afectado desde la caída.  Mas Dios muestra su amor y misericordia con sus hijos, ayudándonos e interviniendo por nosotros para bien. Sea cual sea nuestra situación, si le pedimos de corazón su ayuda viene para acabar con nuestras angustias.  “Este pobre clamó, y le oyó Jehová, Y lo libró de todas sus angustias.” Sal.34:6.

Padre, he probado que Tú eres un Dios amoroso y bueno para con nosotros.  Que cuando clamamos en cualquiera de nuestros múltiples problemas Tú siempre nos ayudas y nos libra de todos ellos en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

jueves, 8 de febrero de 2018

Dios ama a los que le aman

¿A quién ama Dios?
A los que le aman, y temprano le buscan: “Dios, entre la multitud, encuentra algunas personas que le siguen, precisamente para estar junto a Él, justamente para morar en su presencia. El anhelo del alma puede verse satisfecho para esas pocas personas. Dejaré que Dios sepa que estoy buscando vivir en su presencia, estar cerca de Él, no tanto en busca de enseñanza o de un mensaje, sino solamente por El. Tal vez el anhelo del alma humana de ser amada por sí misma haya sido tomado de la gran alma divina.” Copyright ©1976, Hazelden Foundation, All Rights Reserved

No es por sus bendiciones, ni tampoco porque con Él vencemos este mundo afectado.  Tampoco porque nuestra vida tiene propósito. O porque por medio de su Hijo Jesucristo nos ha dado Salvación y Vida Eterna. No es porque su Santo Espíritu nos santifica y nos guía, no es por sus dones o por los ministerios en que Él nos pone.  Es su presencia, es su persona, es su ser. Mi Herencia y Vida Eterna es conocerle, mi Porción es Él. Por eso es que en cualquier momento, en cualquier estado, en cualquier situación debemos buscarle.  Seguramente le hallaremos: “Yo amo a los que me aman, Y me hallan los que temprano me buscan.” Pr.8:17.

Padre, te amo.  Te busco en cada momento y situación de mi existencia. De mañana medito en tu Palabra y te anhelo temprano, porque aún no despierto y ya te estoy hablando y saludando.  Y siempre te he hallado, porque Tú estás a mi lado en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

miércoles, 7 de febrero de 2018

Las noches oscuras preceden al amanecer

¿Cómo podemos vencer nuestras noches oscuras?
Con la Luz, nuestro Dios y Señor: “No he podido ver el sol claro. Estoy pasando por verdaderas noches oscuras casi a diario, mas cuánto quisiera que un rayo de esperanza a mí viniera.”—se quejó Eulogia.  Gaudencio que le escuchó, así le aconsejó: “Aparta tus lágrimas derramadas por la aflicción, pues ellas no te dejan ver las estrellas.  No te apures por tu noche oscura, antes de amanecer y ver la luz es más oscura todavía. Recuerda, Dios hizo la luz, las tinieblas es la falta de ellas. ¿Quieres al amanecer ver salir?, recurre ya a quien puede iluminar tu oscuridad” Cuentos del Reino; Daniel Aragón; “La luz en verdad, vence la oscuridad”; 06-02-2018. 

Queramos o no, vamos a pasar nuestras noches donde la oscuridad es densa y además son noches largas.  Situaciones que vivimos de momentos de angustias, problemas, o que nos encontremos en situaciones extremas. No vemos que amanece y buscamos el amanecer desesperadamente. Pero con Dios, quien es la Luz, ese amanecer se vuelve glorioso e imponente. “El rey, pues, se levantó muy de mañana, y fue apresuradamente al foso de los leones. Y acercándose al foso llamó a voces a Daniel con voz triste, y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, ¿te ha podido librar de los leones?” Dn.6:19-20.

Padre, hasta nuestro Señor Jesucristo tuvo su noche de angustia y de dolor, antes de ser crucificado estuvo a Ti orando toda la noche en Getsemaní.  Él te buscó, porque ciertamente Tú eres quien nos das fuerzas y nos sostienes para ver tu gloria en ese amanecer lleno de luz y esperanza en el nombre de Jesús. Amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

martes, 6 de febrero de 2018

No temeré lo que me puedan hacer

¿Si Dios está conmigo, debo de temer lo que me puedan hacer?
He de aprender a no temer lo que alguien me pueda hacer: “Cuando las cosas se ponen muy duras, la aceptación agradecida de mis bendiciones, repetida frecuentemente, también puede traerme algo de la serenidad de la que habla nuestra oración. Cada vez que me encuentro sometido a graves tensiones, alargo mis paseos diarios y voy recitando calmadamente nuestra Oración de la Serenidad al ritmo de mis pasos y de mi respiración. Si me parece que mi dolor ha sido ocasionado en parte por otros, trato de repetir, "Dios, concédeme la serenidad para amar lo mejor de ellos y nunca temer lo peor." Este benigno proceso curativo de repetición, en el que a veces es necesario persistir por algunos días, raras veces ha fallado en devolverme un equilibrio emocional y una perspectiva suficientes por lo menos para seguir.” William Wilson; “El Lenguaje del Corazón”; “¿Qué es la aceptación?”; pág.272.

No es fácil recibir daños y ofensas de las personas. Es difícil soportar el dolor, la traición, el engaño, la estafa.  Y no tanto de personas ajenas, lo más tremendo de soportar es de aquellas que están a mí cercanas. Ahora, sí yo tengo plena consciencia que el Señor está conmigo, y a sus propósitos le sirvo, ¿Por qué he de temer que algo de eso a mí me puedan hacer? Si a Él estando aquí, ¿cuántas injusticias no le hicieron? Y Jesucristo, nunca tuvo temor. Porque Él sabía y vivía que: “Jehová está conmigo; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre.” Sal.118:6.

Padre, que mi fe sea fortalecida en Ti para poder orar y repetir que no sólo perdono a los que me ofenden, sino que pueda estar seguro que en nada me pueden dañar y afectar, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

lunes, 5 de febrero de 2018

Morir para vivir

¿Qué pasa cuando nos rendimos a Cristo y somos muertos en Él?
Ganamos en Él, viviremos en Él: “Es una paradoja hermosa, extraída directamente de la idea Bíblica de "nacer de nuevo" o "en perder la vida para encontrarla. Nos rendimos para ganar, regalamos para mantener, sufrimos para conseguir estar bien, morimos para vivir.” “Compartiendo Experiencia, Fortaleza y Esperanza, pág.156. Nar-Anon FGH, Inc.

Es de las muertes más lentas, la muerte de nuestro viejo yo, de nuestro viejo hombre. A medida que conocemos a Dios, poco a poco vamos entrando en un nuevo estado de conciencia.  Este nuevo estado de conciencia está basado en los preceptos bíblicos del perdón, de confesión de pecados, de humildad, de diligencia, de entrega, de buenas palabras, buen trato, de aceptar lo que no puedo cambiar porque confío en Dios, de servicio, de amor. Cosas, actitudes, y desempeños que no conocíamos. Poco a poco muere el viejo hombre en mí, para dar vida, a una nueva vida en mí. “Palabra fiel es esta: Si somos muertos con él, también viviremos con él;” 2Tim.2:11.

Padre, realmente morir a mí no es tan difícil cuando me conozco con mis defectos y errores. Cuando admito que no puedo cambiarme solo, que te necesito a Ti, porque sin ti Ti nada puedo hacer. Y aceptar tu llamado para caminar a tu lado, morir para vivir en Ti.  En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.


domingo, 4 de febrero de 2018

Mi Padre me honrará si sirvo a los demás

¿Qué te identifica como seguidor de Jesucristo?
Si eres un servidor de Él, por ende, de los demás: “El servicio es la mejor expresión de buena voluntad y servir adecuadamente es “hacer lo correcto por el motivo correcto.” …Aprendemos a aplicar el principio de buena voluntad para contrarrestar el egocentrismo. En lugar de intentar servirnos sólo a nosotros mismos, empezamos a servir a los demás. En vez de pensar sólo en lo que podemos sacar de una situación, aprendemos a pensar primero en el bienestar de otros. Cuando nos enfrentamos a una decisión moral, aprendemos a parar, recordar los principios espirituales y actuar apropiadamente.  A medida que empezamos a "hacer lo correcto por el motivo correcto" detectamos un cambio en nosotros.  Donde antes nos regía la terquedad, ahora nos guía la buena voluntad hacia los demás.” AAHIVOC. *BUENA VOLUNTAD.

El servir a otros “haciendo lo correcto por el motivo correcto”, nos sana de ese terrible mal llamado egocentrismo. Servir es amar, porque amar es resolver a alguien una necesidad y que te cueste a ti.  El servir a los demás, provoca la atención del Padre, el gozo del Hijo y la alegría de su Santo Espíritu. Sólo necesitamos para servir, buena voluntad, la misma que Dios usó con nosotros cuando nos envió a su Hijo a servirnos y dar su vida. “Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.” Jn.12:26.

Padre, como hijos tuyos, como seguidores de nuestro Señor Jesucristo, debemos de ser tus servidores. Que siempre estemos dispuestos a servir a los demás con ese amor que Tú nos das, en el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón.  Feliz día en el Señor. 

sábado, 3 de febrero de 2018

LLegué a creer al invocarte

¿Qué tan lejos está Dios de nosotros?
Cercano está a todos los que le invocan: “Yo hablaba de mi creencia cuando me daba la gana o cuando pensaba que quedaría bien. No confiaba realmente en Dios. No creía que Él se preocupara por mí. Seguía tratando de cambiar las cosas que no podía cambiar. Gradualmente, con desgana, empecé a entregárselo todo, diciendo: "Tú que eres tan omnipotente, hazte cargo de ello". Y Él lo hizo. Empecé a obtener soluciones a mis problemas más difíciles, algunas veces en el momento más inesperado: manejando al trabajo, mientras estaba almorzando, o cuando estaba profundamente dormido. Me di cuenta de que yo no había pensado en aquellas soluciones - un Poder más grande que yo me las había dado. Llegué a creer.”  HIVOC;AA. “Llegué a creer”

Parece algo increíble porque como uno conoce a Dios solamente de pasada, cree que Dios está allá lejano.  ¿Qué es eso? Solamente lo conocemos a través de las experiencias de lo que uno oye hablar a las demás personas. Pero, ¿hemos tenido un contacto consciente con Él? ¿Lo hemos experimentado en nuestras vidas? ¿Hemos hecho algún contacto cercano con el Creador? Si tan sólo supiéramos que Él está tan cerca como está el corazón de nuestra boca. Con sólo invocar su nombre, con decirle que lo necesitas, que lo recibes en tu corazón, y pedirle que se te manifieste en el nombre de Jesús, veremos y experimentaremos su presencia. “Cercano está Jehová a todos los que le invocan, A todos los que le invocan de veras.” Sal.145:18.

Padre, Tú estás atento a los que invocamos tu nombre, a los que te hablamos y los que te alabamos. A los que predicamos tu Palabra y damos a conocerte. Entonces experimentamos de una manera consciente tu presencia. No por otros, sino por nosotros. En el nombre de Jesús, amén. Tu hermano y amigo Daniel Aragón. Feliz día en el Señor.